Territorios españoles

El archipiélago español en África cerrado al público por su inmenso valor ecológico: tiene hasta un yacimiento neolítico

archipiélago español en África
Isla Isabel II, la central de las Chafarinas. Foto: Miguel González Novo en Wikimedia Commons.
  • Alejo Lucarás
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Si hablamos de islas prohibidas, hay un archipiélago español en África que, por lo general, se ignora en el imaginario colectivo. Este radica a menos de 4 kilómetros de la costa marroquí y a unos 50 kilómetros al este de Melilla. Está compuesto por un conjunto de tres islas con nombres que recuerdan la época en la que España se apresuró a reclamarlas frente a Francia.

Desde 1982 están catalogadas como Refugio Nacional de Caza, bajo tutela del Ministerio de Defensa. Solo el personal militar, los guardas y los investigadores de la estación biológica pueden pisarlas. Y desde luego, lo que guarda ese medio kilómetro cuadrado de roca mediterránea justifica sobradamente la restricción.

¿Cuál es el archipiélago español en África que alberga uno de los ecosistemas más ricos de Occidente?

Por si nunca has oído hablar de las islas Chafarinas, este es el momento indicado. Y por si te lo preguntaste, su cierre al público no es para nada arbitrario. Las islas Chafarinas concentran una biodiversidad notable para su tamaño: más de 180 especies vegetales, 90 de aves y 153 de invertebrados en un territorio de apenas 0,525 kilómetros cuadrados.

Tres islas son parte de este territorio y tienen nombre: Congreso, Isabel II y Rey Francisco. En cada una de ellas, la ausencia de presión humana durante décadas ha convertido este enclave en un refugio de fauna que en otros puntos del Mediterráneo lleva tiempo en retroceso.

Uno de los emblemas del archipiélago es la gaviota de Audouin (Larus audouinii), una especie amenazada cuya segunda colonia más grande del mundo anida aquí, con más de 2.000 parejas reproductoras.

También se han registrado avistamientos de la foca monje (Monachus monachus), uno de los mamíferos marinos más escasos del planeta. En las aguas que rodean las islas vive además la lapa ferruginosa (Patella ferruginea), con una población estimada en 4.230 ejemplares adultos, uno de los núcleos más relevantes del Mediterráneo para esta especie.

La falta histórica de agua potable (el mayor obstáculo para cualquier asentamiento permanente) acabó siendo, paradójicamente, la mejor protección que pudo tener la vida silvestre de Chafarinas.

Un yacimiento neolítico de hace 6.500 años, el secreto de este archipiélago español en África

Más allá de su riqueza natural, las islas Chafarinas guardan también una página relevante de la prehistoria humana. En la isla del Congreso se encuentra el yacimiento de El Zafrín, un asentamiento neolítico de tipo cardial datado en el V milenio antes de Cristo, con más de 6.500 años de antigüedad.

El sitio ha sido objeto de excavaciones sistemáticas desde el año 2000, cuando los trabajos arqueológicos comenzaron a sacar a la luz abundante material cerámico.

La hipótesis más extendida entre los investigadores es que la existencia de ese asentamiento apunta a que las islas estuvieron conectadas al continente africano en algún momento del pasado geológico, lo que habría facilitado el desplazamiento de poblaciones hacia este punto del Mediterráneo.

A su vez, el yacimiento convierte a Chafarinas en algo más que una reserva natural. Hay que remarcar que es también un registro prehistórico que los arqueólogos apenas han empezado a descifrar.

De ser un descubrimiento romano a puesto militar español: dos mil años de historia

Los romanos ya conocían estas islas y las llamaron Tres Insulae en sus itinerarios. En la Edad Media aparecieron en los portulanos bajo nombres como ‘Zafrin’ o ‘Aljafarinas’, hasta que el topónimo ‘Chafarinas’ se estabilizó en torno a 1602.

España las ocupó el 6 de enero de 1848, bajo el mando del general Serrano, con 550 soldados embarcados desde Málaga. La urgencia no era casual, ya que una partida de tropas francesas avanzaba desde Argelia con las mismas intenciones.

Desde entonces, las islas quedaron integradas al territorio nacional y rebautizadas con nombres de la Casa Real y las instituciones del momento.

Durante el siglo XIX y buena parte del XX, Chafarinas fue prisión auxiliar (entre sus reclusos estuvo el activista cubano Emilio Bacardí Moureau), puerto de libre comercio declarado en 1863 junto a Ceuta y Melilla, y hospital militar que llegó a atender a más de 400 convalecientes de las campañas africanas entre 1921 y 1956.

Desde 1986, la custodia del archipiélago recae en las Compañías de Operaciones Especiales del Ejército español, que se turnan en rotaciones periódicas. Los suministros llegan por vía marítima desde Melilla.

Hoy, las islas Chafarinas siguen siendo, a todos los efectos, territorio vivo, habitado y bajo bandera española a tres kilómetros y medio del continente africano.

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