Ni China ni Rusia: el país que ha construido el primer dron submarino que recorre 2.000 km con una carga de hidrógeno
Mientras las grandes potencias tradicionales se centran en desarrollos convencionales, la empresa Cellula Robotics ha logrado un hito que posiciona su tecnología a la vanguardia. Su prototipo destaca por sus dimensiones y por integrar un sistema increíble de pila de combustible alimentado por hidrógeno.
Esta innovación permite que el dron submarino alcance autonomías impensables para las baterías de litio estándar. El objetivo final del proyecto, apoyado por el Departamento de Defensa Nacional canadiense, busca cubrir distancias de hasta 2.000 km sin necesidad de emerger a la superficie.
Gracias a la densidad energética que aporta el hidrógeno, se elimina la dependencia de buques de apoyo y se reducen a cero las emisiones contaminantes durante sus misiones de vigilancia o investigación.
El dron submarino de hidrógeno con 2.000 km de autonomía de Canadá
El modelo denominado Solus-XR representa la culminación de un proyecto diseñado para misiones de extrema resistencia. Con una longitud de 11 metros y un peso aproximado de 8 toneladas, este vehículo autónomo (XLAUV) utiliza una tecnología de hidrógeno que le otorga una ventaja estratégica masiva.
Según los datos facilitados por Cellula Robotics, el sistema de propulsión permite misiones de larga duración, lo que facilita que el aparato recorra esos 2.000 km de distancia operando de puerto a puerto sin intervención humana constante.
Este avance se basa en la pila de combustible de hidrógeno de alta densidad. Este componente, desarrollado originalmente para la variante Solus-LR, permite al vehículo mantener estados de bajo consumo mientras permanece anclado al lecho marino mediante un sistema de succión innovador.
Al evitar el uso de motores de combustión o baterías limitadas, el dron puede realizar tareas de vigilancia, monitorización de infraestructuras críticas o exploración minera con una discreción absoluta y una huella de carbono inexistente.
La normativa de seguridad canadiense
Cellula Robotics acaba de obtener la normativa de cumplimiento MASS (Buque de Superficie Autónomo Marítimo). Este sello certifica que cumple con los estándares de seguridad más estrictos de Canadá, evaluando desde los sistemas de control hasta los procedimientos de emergencia.
«Lograr el cumplimiento MASS para el Solus-XR es un testimonio de nuestra dedicación a la seguridad y la excelencia operativa», afirmó Alex Johnson, Director de Productos de Cellula Robotics. «Al adherirnos a los más altos estándares de seguridad, estamos permitiendo el despliegue de sistemas autónomos avanzados que pueden revolucionar las operaciones marinas».
El programa de ciencia y tecnología ADSA ha inyectado fondos para que estos robots submarinos mejoren la conciencia situacional en los accesos marítimos. Al utilizar sensores avanzados de sonar y cámaras, el dron no solo navega, sino que detecta amenazas, rastrea tráfico marítimo sospechoso y supervisa cables de fibra óptica submarinos.
La capacidad de actuar de forma autónoma durante semanas o meses transforma radicalmente la seguridad subacuática, ya que reduce los riesgos para el personal y los costes operativos de los barcos nodriza.
¿Para qué puede usarse este dron submarino?
La versatilidad del Solus-XR es muy amplia. En el ámbito militar, estas unidades pueden detectar submarinos enemigos y desplegar cargas útiles como sensores adicionales o incluso minas acústicas. Por otro lado, su diseño modular permite que la industria energética lo utilice para inspeccionar tuberías submarinas y buscar yacimientos minerales en zonas remotas, donde la logística tradicional resulta prohibitivamente cara o peligrosa.
La arquitectura del vehículo facilita la integración de paquetes de autonomía de terceros, lo que optimiza la toma de decisiones a bordo, ya que el dron cuenta con un sistema de reabastecimiento energético para estaciones submarinas.