David Gross, Premio Nobel de Física en 2024: «Las opciones de que vivas 50 años son muy pequeñas»
La supervivencia de la especie humana atraviesa un momento crítico, según las proyecciones de una de las mentes más brillantes de la ciencia actual. David Gross, figura central de la física teórica contemporánea y premio Nobel de Física 2004, ha lanzado una advertencia sombría sobre nuestro futuro inmediato.
Este científico, que alcanzó la gloria académica por sus hallazgos sobre la libertad asintótica en el núcleo atómico, ahondó en cuáles son los riesgos existenciales que amenazan con interrumpir la vida tal como la conocemos. La trayectoria de Gross, estrechamente ligada al legado de Albert Einstein desde su adolescencia, le otorga una perspectiva única sobre el tiempo y la materia.
Sin embargo, su optimismo científico choca con la realidad geopolítica actual. Para este premio Nobel de Física, el mayor obstáculo para alcanzar una «teoría del todo» no reside en la complejidad de las matemáticas, sino en la escasa probabilidad de que la humanidad logre vivir lo suficiente para completar esa investigación.
David Gross y su visión sobre la posibilidad de vivir 50 años
El científico estima que las probabilidades de que la población actual logre superar los próximos 50 años son extremadamente bajas debido al riesgo de conflicto atómico. Gross calcula que solo nos quedan unos 35 años de margen antes de un desastre global.
Según sus declaraciones a la revista Live Science, la inestabilidad internacional ha elevado la probabilidad de una guerra nuclear a un 2% anual, una cifra que acorta drásticamente nuestra esperanza de vida como civilización organizada.
Esta preocupante predicción surge del desmantelamiento de los tratados de control de armas que se establecieron tras la Guerra Fría. El premio Nobel de Física insiste en que la situación ha empeorado de forma alarmante en las últimas tres décadas.
Para él, ya no nos enfrentamos a un tablero bipolar, sino a un escenario con nueve potencias nucleares donde la comunicación entre naciones brilla por su ausencia. Esta falta de diálogo, sumada a la carrera armamentística, convierte la meta de alcanzar los 50 años de paz en un reto casi inalcanzable.
¿Por qué el riesgo nuclear amenaza nuestra supervivencia, según el Nobel de Física?
David Gross señala que la presencia de tres superpotencias nucleares crea interacciones mucho más caóticas que el antiguo equilibrio entre dos bloques. El premio Nobel de Física advierte que los acuerdos y normas que regían el comportamiento entre países están desapareciendo.
Además, la tecnología actual permite crear armas mucho más sofisticadas y peligrosas que las de hace medio siglo, lo que reduce las opciones de seguir adelante con nuestra vida cotidiana sin sobresaltos. Gross puntualiza que la probabilidad anual de conflicto nuclear ha subido del 1% al 2%. Además, el riesgo se multiplica con la entrada de nuevos países con poder atómico.
El físico, recientemente galardonado con el Premio Especial a los Avances en Física Fundamental, valorado en 3 millones de euros, explica este riesgo comparando a la humanidad con un material radiactivo que se va desgastando.
Según sus cálculos, si mantenemos un riesgo de conflicto del 2% cada año, la esperanza de vida de nuestra civilización es de apenas 35 años antes de que la probabilidad de un desastre nos alcance. No es que el mundo tenga una fecha de fin grabada en el calendario, sino que, estadísticamente, es muy difícil esquivar una bala durante tanto tiempo si seguimos jugando a la ruleta rusa.
Por tanto, la vida planetaria pende de un hilo muy fino que depende exclusivamente de que la voluntad política logre bajar ese porcentaje de peligro.
El papel de la inteligencia artificial en el fin de la humanidad
Otra de las grandes preocupaciones del premio Nobel de Física es la integración de la IA en los sistemas de defensa. Gross teme que la velocidad de respuesta necesaria en un ataque obligue a delegar decisiones críticas en algoritmos. Si un presidente solo tiene 20 minutos para decidir un contraataque, la tentación de usar sistemas automáticos es enorme.
El problema, como bien apunta en su charla con la periodista Tia Ghose, es que la inteligencia artificial a veces sufre alucinaciones que podrían desencadenar el fin de la vida humana por error.
Basados en las reflexiones por su entrevista en Live Science, Gross cree que la respuesta a la famosa pregunta de Fermi (¿por qué no hemos contactado con otras civilizaciones?) podría ser que los organismos inteligentes terminan por autodestruirse.
A pesar de este panorama, el físico no pierde la esperanza de que las naciones vuelvan a hablar entre sí. Al igual que se logró concienciar sobre el cambio climático, Gross cree que es posible frenar la amenaza nuclear. «Nosotros las fabricamos; nosotros podemos detenerlas», sentencia.