Arqueólogos no dan crédito a lo que acaban de descubrir en Estambul: encuentran un túnel de 160 metros y 7 conducciones de agua que reescriben 15 siglos de historia
La excavaciones realizadas durante la restauración de Santa Sofía, en Estambul, han sacado a la luz una compleja red subterránea de 1.600 años de antigüedad
Arqueólogos en Cádiz utilizan drones para desvelar los secretos de uno de los principales yacimientos fenicios de Europa
Las obras de un hospital en Inglaterra sacan a la luz una tumba romana de hace 1.700 años y un ataúd de plomo
La joven de la perla: quién pintó el famoso cuadro, quién era la joven y cuál es su historia real

La historia de una de las construcciones más emblemáticas del mundo acaba de escribir un nuevo capítulo. Los trabajos de restauración de Santa Sofía, en Estambul, han permitido descubrir un extenso sistema de túneles, cámaras subterráneas y conducciones hidráulicas ocultas durante siglos bajo el antiguo atrio de la mezquita. Entre los hallazgos destaca un túnel de más de 160 metros de longitud y siete canales de agua construidos en diferentes épocas históricas. Este hallazgo ha dado una gran información sobre cómo era la antigua Constantinopla y cómo era la ingeniería de la época.
Un hallazgo histórico
Lejos de tratarse de una excavación arqueológica planificada, el descubrimiento se produjo durante las labores de limpieza y conservación impulsadas por las autoridades turcas. Los equipos comenzaron a retirar toneladas de tierra, barro y escombros acumulados durante siglos en las zonas subterráneas de Santa Sofía. A medida que iban avanzando los trabajos, aparecieron nuevas estructuras desconocidas que no figuraban en los registros modernos del monumento.
Los investigadores documentaron al menos seis grandes estructuras subterráneas conectadas entre sí mediante galerías y corredores. Algunas de ellas permanecían completamente ocultas y jamás habían sido estudiadas con detalle. El trabajo de cartografía y análisis continúa, por lo que los expertos no descartan encontrar nuevos descubrimientos en los próximos meses.
Un túnel que podría revelar nuevas cosas
La estructura más espectacular identificada hasta ahora es un túnel excavado en roca que supera los 160 metros de longitud. Según los investigadores, podría ser incluso anterior a la construcción de la actual Santa Sofía, levantada por orden del emperador Justiniano I en el año 537. Su existencia demuestra que la zona ya contaba con una compleja infraestructura antes de la edificación del gran templo bizantino.
Algunos especialistas consideran que estas galerías pudieron desempeñar funciones de drenaje, ventilación, distribución de agua o incluso servir como espacios para realizar actividades religiosas o ceremoniales. También podrían haber formado parte de una red más amplia que recorría sectores importantes de la antigua ciudad.
Pese a ser uno de los monumentos más estudiados del planeta, Santa Sofía continúa sorprendiendo a los investigadores. Construida como una catedral bizantina, transformada posteriormente en mezquita, convertida en museo durante el siglo XX y nuevamente mezquita en la actualidad, su historia refleja una gran evolución política, religiosa y cultural.