Sector del carburante

Las gasolineras alertan: el Gobierno les asfixia, aboca a muchas al cierre y peligrará el suministro

Esta situación pone en juego 53.000 puestos de trabajo directos, denuncian.

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Gasolinera (Foto: GETTY/ISTOCK).

Las restricciones de movimiento tras la proclamación del estado de alarma han provocado un desplome de la demanda de carburante de más del 90%. Una situación que afecta directamente a las gasolineras asfixiadas por la falta de flexibilidad del Gobierno de Pedro Sánchez . En juego: 53.000 puestos de trabajo directos.

El Gobierno ha dado la espalda a las gasolineras, condenando a cientos de estos establecimientos a la quiebra ante la falta de clientes. Una estación de servicio vende media 10.000 litros al día, una cifra que se han reducido a 40 litros diarios o incluso a cero, según datos de la patronal.

El sector del carburante carga contra el Ministerio de Transición Ecológica, en manos de Teresa Ribera, ante la decisión de mantener los horarios de apertura a los clientes previos a la proclamación del estado de alarma. Una medida que desde Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) tachan de «injusta y desproporcionada».

El 60% mantiene el horario habitual

«El 60% de las gasolineras del territorio español están obligadas a mantener el mismo horario de apertura que antes de la proclamación del estado de alarma. Un escenario que podría provocar el cierre de las gasolineras y poner en peligro el suministro a medio plazo», asegura la patronal.

«La situación financiera de las estaciones de servicio es cada vez más dramática, ya que están obligadas a permanecer abiertas, a pesar de la drástica reducción de la movilidad», recalca Ceees.

El Gobierno da la espalda

Por su parte, destacan que «resulta desolador comprobar que esa norma evidencia el absoluto desconocimiento del sector por parte del Ejecutivo», y explican que «establece limitaciones absurdas».

«A partir del 14 de marzo fueron muchas las estaciones de servicio que, al amparo de la ley, redujeron sus horarios para tratar de ajustar su oferta a la escasísima demanda de carburante», aseguran y recalcan que «los propietarios hicieron expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) con los que trataron de amortiguar el impacto que la crisis estaba teniendo en sus cuentas de explotación».

Durante el periodo en el que miles de estaciones de servicio redujeron sus horarios, «no se produjo en todo el territorio español ni un solo problema de falta de suministro», asegura la patronal. Pese a ello, el Gobierno obligó al sector del carburante a retomar el horario anterior al estado de alarma.

«Aunque no compartíamos la decisión, comenzamos a trabajar para explicar a la Administración lo desproporcionado de la exigencia. Pero una vez más, el Gobierno nos ha dado la espalda y ha ignorado nuestras peticiones, parecía que nos escuchaban, pero era sólo una ilusión”, denuncia Ceees.

Suministro ahora y en el futuro

«Una prueba más del desconocimiento que la Administración tiene del sector. Los empresarios hemos dado sobradas muestras de que nuestra responsabilidad para garantizar el suministro, sin necesidad de que un Gobierno sumido en el caos nos imponga normas a todas luces abusivas y carentes de lógica», asegura Jorge de Benito, presidente de Ceees.

No obstante, tiende una vez más la mano a la Administración: «Nos ponemos a disposición del Gobierno para ayudarle a trazar una estrategia consensuada y realista que garantice el suministro de energía para la movilidad ahora y en el futuro», zanja el presidente.

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