Crisis industrial

Abengoa celebra consejo de urgencia para estudiar si solicita la mayor quiebra de la historia

Abengoa
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La cuerda de la refinanciación de Abengoa se ha tensado tanto que está a punto de romperse. Los bancos se han negado a conceder más prórrogas para poner en marcha de una vez el plan de refinanciación acordado en agosto, por lo que la empresa considera que este acuerdo «está resuelto». Ante esta situación, su consejo de administración se va a reunir de manera inmediata para estudiar la solicitud de concurso de acreedores, en la que sería la mayor quiebra de la historia de España, por encima de la de Martinsa Fadesa, con un pasivo cercano a 9.000 millones.

La compañía ha señalado que tras esta negativa de los acreedores, «tomará las decisiones que le correspondan para proteger los intereses de Abengoa y de su grupo de sociedades, teniendo presentes así mismo a todos sus grupos de interés», ha señalado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Algo que se interpreta como la solicitud de concurso de acreedores. pero que también abre la puerta a solicitar un rescate por parte de la SEPI.

La negativa a alargar el plazo implica que los acreedores pueden ejecutar en cualquier momento las garantías que tiene sobre diferentes activos de Abengoa, lo que conllevaría inmediatamente la declaración del concurso y, con toda seguridad, la liquidación de la empresa. Banco Santander, el principal acreedor, ya anunció la semana pasada que se quedaba con uno de los principales proyectos, la planta de cogeneración A3T de México.

Como adelantó OKDIARIO, después de seis meses de negociaciones, búsqueda de fórmulas para salir del atolladero posteriormente rechazadas, y cambios constantes en el consejo de administración por la presión de los accionistas minoritarios, tanto a Banco Santander como al ICO, que debe avalar el 70% de un nuevo crédito de 230 millones, se les estaba acabando la paciencia y habían amenazado con dejar caer la empresa.

Esa amenaza se ligaba, en teoría, a la próxima junta de accionistas convocada para el 4 de marzo, en la que un grupo de minoritarios agrupados en la plataforma Abengoashares pretendía cambiar el consejo de administración por tercera vez desde agosto y tumbar el plan de refinanciación en el que ellos eran los principales perjudicados. Sin embargo, los acreedores ni siquiera han concedido un nuevo aplazamiento hasta esa fecha.

Los bancos rompen la baraja

En dicha comunicación a la CNMV, Abengoa ha informado de que los acreedores financieros no han otorgado los consentimientos solicitados por la sociedad para extender de nuevo el plazo para el cierre y ejecución del acuerdo de reestructuración anunciado en agosto de 2020 y que buscaba un compromiso de apoyo financiero de 20 millones de euros por parte de la Junta de Andalucía.

A favor de que al final se llegue a una solución que salve a la gran empresa industrial andaluza juega que «nadie quiere ser el que le dé el tiro de gracia». Ahora bien, fuentes cercanas a Abengoa añaden que «todo tiene un límite, y Santander y el ICO están llegando a él», lo que ponía de nuevo sobre la mesa la posibilidad del concurso de acreedores que el consejo podría solicitar hoy mismo.

Desde el 6 de agosto y hasta el pasado 19 de febrero se ha ido extendiendo continuamente el plazo de cierre de la operación, ha señalado Abengoa, que insiste en que en todo momento y en paralelo ha trabajado en la búsqueda de posibles alternativas ante la negativa de la junta a aportar los 20 millones de euros. De hecho, OKDIARIO también adelantó que Santander había planteado aportar los 20 millones que se negaba a poner la Junta, pero que está solución dependía del visto bueno del ICO, algo que hasta la fecha no se ha producido.

Tras no haber conseguido una nueva extensión de la prórroga, Abengoa ha indicado que el acuerdo de reestructuración ha quedado automáticamente resuelto de modo que la operación de refinanciación en su día anunciada no puede ser ya ejecutada.

La tormentosa historia de la refinanciación de Abengoa

Los problemas para la refinanciación comenzaron con la negativa de la Junta de Andalucía a facilitar los 20 millones de liquidez prometidos en verano al «no encontrar encaje legal» para ello. El Gobierno del ‘popular’ Juan Manuel Moreno se mantiene en sus trece, por lo que el propio Santander ha ofrecido a poner esa liquidez.

El ICO, dependiente de la ministra de Economía, Nadia Calviño, había condicionado el aval del 70% de un crédito de 203 millones (ampliable a 230 millones) a la aportación de la Junta, algo que tiene un innegable trasfondo político. El caso es que el Instituto se lo estaba tomando con calma y había obligado a alargar por enésima vez la fecha tope para cerrar el acuerdo.

El continuo aplazamiento de la firma del plan por culpa de la negativa del Gobierno andaluz dio pie a la rebelión de los pequeños accionistas, que acabaron tomando el control de la matriz cotizada del grupo, la ‘vieja’ Abengoa (Abengoa S.A.), agrupados en la plataforma Abengoashares. Estos son los minoritarios que quieren tomar el control de la compañía por tercera vez en la junta de marzo para tumbar el acuerdo de la refinanciación.

Su objetivo es quedarse con el 38,75% de AbenewCo1 (la ‘nueva Abengoa’ a la que han traspasado el negocio de la compañía) la que en vez del 2,7% que contempla el plan de reestructuración; y que probablemente se quede en el 0% porque la ‘vieja’ Abengoa, de la que son accionistas, casi con toda seguridad tendrá que presentar concurso porque las condiciones establecidas para su refinanciación son casi imposibles. A cambio, ofrecen poner dinero en una ampliación de capital e incluso aseguran que grandes fondos han mostrado su interés en participar en la operación.

Estos minoritarios ya se hicieron con la presidencia de Abengoa S.A. en una junta general el 17 de noviembre y colocaron a Marcos de Quinto, quien negoció una mejora del acuerdo que tampoco les satisfizo, por lo que el ex de Coca Cola y exdiputado de Ciudadanos dimitió. Nombraron entonces presidente a Juan Pablo López-Bravo, pero este se adhiririó al plan del 6 de agosto tras acceder a toda la información relevante y reunirse «con el equipo directivo, con representantes de los trabajadores, con los asesores externos y con la entidad (KPMG) autora de una valoración independiente». Algo que fue interpretado como una «traición» por los mismos minoritarios que los habían nombrado.

Ahora, su nuevo candidato es Clemente Fernández, expresidente de Amper, quien también ha amenazado a los antiguos gestores con una querella por alzamiento de bienes. Fernández pidió la convocatoria de una nueva junta, cosa a la que ha accedido López-Bravo, y en la que puede hacerse con la presidencia y tumbar la refinanciación, que es lo que provocó la reacción de Santander y el ICO.

La otra representante de los minoritarios considerada «traidora» por ellos es Margarida de la Riva Smith, cuñada de De Quinto. Esta se ha querellado contra Abengoashares por amenazas, ya que asegura que  está sufriendo una campaña de acoso por parte de los minoritarios.

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