La peste porcina africana acecha el campo: cazadores y ganaderos piden la acción urgente del Gobierno
La RFEC y Artemisan acusan a las autoridades de demorar las medidas mientras la PPA sigue avanzando
El sector porcino y cinegético suma más de 22.000 millones que dependen de frenar la enfermedad

Los cazadores alertan de que el retraso en adoptar medidas urgentes contra la peste porcina africana pone en serio riesgo el futuro del campo español. Así lo advierten la Real Federación Española de Caza (RFEC) y la Fundación Artemisan, que acusan a las autoridades competentes de demorar la aplicación de las medidas necesarias mientras la enfermedad sigue avanzando sin freno.
El brote de peste porcina africana en España empezó a finales de noviembre de 2025 en la provincia de Barcelona. Desde entonces, los casos no han dejado de multiplicarse. El 12 de marzo de 2026, el Ministerio de Agricultura confirmó 227 positivos en jabalíes y 37 focos. El primer caso ya fue detectado dentro del término municipal de Barcelona, en el entorno del Parque Natural de Collserola, que ha tenido que cerrar sus puertas a toda actividad lúdica y deportiva.
Expansión imparable
La progresión del virus ha sido constante. En enero, los positivos no llegaban al centenar; en febrero, habían escalado a 195 en siete municipios del área metropolitana.

La enfermedad saltó del Vallès Occidental al Baix Llobregat y ha llegado hasta el corazón de la capital catalana. Los Agents Rurals calculan que hay entre 500 y 600 jabalíes en el interior del parque de Collserola, un foco de riesgo complejo de controlar dado el entorno urbano que lo rodea.
Controles y sistemas de captura
La Generalitat ha desplegado controles directos, vallados y sistemas de captura con el apoyo de cazadores y Agents Rurals. Desde el 1 de enero se han abatido más de 20.661 jabalíes en el conjunto de Cataluña, y desde el inicio del brote unos 1.100 animales han sido capturados dentro de la zona infectada.
Sin embargo, la RFEC y Artemisan consideran que estas actuaciones son insuficientes y que la coordinación entre administraciones sigue siendo deficiente.
Demasiados jabalíes
El consejero de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig, ya lo advirtió ante el Parlament el 10 de diciembre de 2025 que «sobran jabalíes en Cataluña». Afirmó que «se calcula que su población es de unos 125.000 ejemplares en invierno», una cifra que crece durante las épocas reproductivas.
Otras fuentes elevan ese número hasta los 200.000 ejemplares, lo que convierte a la región en uno de los territorios con mayor densidad de jabalíes de Europa y explica la velocidad con la que se ha extendido el virus.
Esta sobrepoblación es precisamente la que facilita la transmisión del virus entre animales y dificulta su contención. Los cazadores, históricamente responsables del control de la fauna silvestre, representan un recurso estratégico que, según la RFEC y Artemisan, no se está aprovechando de forma coordinada ni suficiente ante la amenaza de la peste porcina africana.

Plan de erradicación
El comité científico de expertos en peste porcina africana recomendó vaciar de jabalíes por completo un radio de 20 kilómetros alrededor del punto de aparición del primer caso.
Un plan de erradicación que, a juicio de las entidades cinegéticas, ya llega tarde y que debe aplicarse de forma rápida y coordinada, con la implicación de administraciones, cazadores y ganaderos, antes de que la ventana de acción se cierre definitivamente.
El riesgo que más preocupa a la RFEC y a Artemisan es el de la endemización. En otros países europeos donde no se actuó con suficiente celeridad, la peste porcina africana acabó instalándose de forma permanente en el territorio, con consecuencias devastadoras para el sector ganadero. España, advierten, está a tiempo de evitar ese escenario, pero solo si actúa ahora.
22.000 millones en riesgo
Las cifras económicas ponen de manifiesto la magnitud de lo que está en juego. El sector porcino español mueve cerca de 12.000 millones de euros sólo en cotización de canales, lo que equivale al 40% de la producción final ganadera.
A ello se suman los más de 10.000 millones de PIB anuales que genera el sector cinegético. En total, más de 22.000 millones de euros que dependen, en buena medida, de que la peste porcina africana no llegue a afectar a las explotaciones domésticas.

Controles en granjas
Por el momento, ninguno de los controles realizados en las granjas de la zona restringida ha arrojado un positivo en cerdos domésticos, un dato que las autoridades destacan como señal de que las medidas de bioseguridad están funcionando.
Sin embargo, la RFEC y Artemisan insisten en que España no puede permitirse perder la ventaja que hoy todavía conserva: un sector de cazadores responsables, comprometidos con la conservación del medio natural y esenciales para frenar enfermedades como la peste porcina africana.