La reflexión de Séneca, filósofo latino, sobre la amistad: «Sabed que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo»
A un amigo que se equivoca solemos darle otra oportunidad, incluso cuando otros creen que no la merece. Le escuchamos, intentamos entender qué ha pasado y buscamos una manera de ayudarlo. Con nosotros mismos no siempre tenemos esa paciencia: el filósofo clásico Séneca se dio cuenta de ello.
Por increíble que parezca, Séneca abordó hace casi dos mil años la relación entre el trato que nos damos y el que ofrecemos a los demás. «Sabed que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo», se encamina en esa dirección.
Y es que propone mirar la amistad desde un lugar que a menudo dejamos para el final. El filósofo cordobés hablaba de aprender a convivir con uno mismo, reconocer los propios defectos y corregirlos.
El origen de la reflexión del filósofo Séneca sobre la amistad
La idea del filósofo sobre la amistad aparece al final de la carta sexta de las Cartas a Lucilio. Séneca recoge allí unas palabras del filósofo Hecatón, que presenta como un progreso haber empezado a ser amigo de sí mismo.
espués añade que esa persona también será amiga de todos. El resto de la carta permite entender mejor el comentario. Séneca cuenta a Lucilio que está aprendiendo a reconocer fallos que antes no veía y expresa su deseo de compartir con él lo aprendido.
Justamente, la amistad aparece como una relación en la que ambos pueden ayudarse. De hecho, «Sabed que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo» cierra una reflexión sobre la mejora personal y la compañía. Estar a gusto con uno mismo no significa apartarse de los demás, sino facilitar el encuentro.
Cómo aplicar el consejo de Séneca y la amistad en nuestra vida diaria
Una forma de empezar consiste en fijarnos en cómo nos hablamos después de cometer un error. Podemos admitir que hemos contestado mal, olvidado un compromiso o tomado una decisión equivocada sin convertir ese episodio en una condena de nuestra persona.
Con un amigo, probablemente preguntaríamos qué puede hacer para arreglarlo. Aplicarnos esa misma pregunta es más útil que encadenar reproches. Nos permite asumir la responsabilidad y dedicar la atención a algo que todavía podemos cambiar.
Aun así, desde otro prisma la frase de Séneca también puede ayudarnos a revisar nuestras amistades. Podemos pedir compañía cuando la necesitamos y, a la vez, respetar que la otra persona tenga sus obligaciones.
Las frases de Séneca pueden ayudarte si te gusta la filosofía estoica
El pensamiento de Séneca no propone una vida sin problemas, sino una vida menos gobernada por ellos. Su idea de autoestima se parece más a una fortaleza interior que a una emoción pasajera.
Esta idea estoica choca de frente con las constantes comparaciones a las que nos hemos acostumbrado. Redes sociales, trabajo, relaciones y éxito personal empujan a medir el propio valor desde fuera.
Para Séneca el recorrido es el contrario, ya que primero hay que ordenar la relación con uno mismo.
La consecuencia es que quien se trata con desprecio acaba mirando el mundo desde esa herida. Quien se trata con indulgencia vacía tampoco mejora mucho. La amistad con uno mismo exige una mezcla de respeto, exigencia y lucidez.