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Soleá Morente: “Mi padre era un cantaor y un ser humano de la rehostia”

Soleá Morente
Soleá Morente @BernardoDoral

Artista. Soleá Morente (Madrid, 1985) pertenece a la saga de los Morente Carbonell. Es la hija –la mediana– de la bailaora Aurora Carbonell ‘La Pelota’ y el cantaor flamenco Enrique Morente. Una figura que, a pesar de la ausencia, cruza con sigilo los muros del tiempo para convertirse en una presencia permanente y palpitante. Hermana de la cantaora Estrella Morente y de Kiki Morente, un artista que, según su hermana Soleá, va a dar mucho que hablar.

Habla suave, aunque en este disco canta al desamor y al desengaño más doloroso por saber que se acabó, cuando habla del maestro Morente: “Para mí la Alhambra, Granada y el Albaicín suenan a la voz de mi padre. Toda mi carrera, toda mi vida es un canto a él, es un agradecimiento por haber sido una persona tan buena e increíble”.

Soleá, agazapada tras una melena larguísima y voluminosa, habla con ilusión del nuevo vídeoclip ‘Lo que te falta’ dirigido por Paco León que presentó en el Teatro Lara de la mano de SON Estrella Galicia. “Me daba vergüenza pedir a Paco que hiciera el vídeo por si pensaba que era una flipada. Al final respiré, le encantó la idea”, cuenta riendo.

De pelazo a pelazo, Soleá, ¿qué tal?

(Reímos)

¡Pues muy emocionada estoy con todo lo que me está pasando con este disco! Sí, sí, la verdad es que tú también tienes melenón, eh. Ahora lo llevo un poco salvaje con esto del confinamiento, la verdad, pero no me lo cuido demasiado. Eso sí, ¡me da fuerza! A veces, cuando voy a salir al escenario con el pelo recogido me lo termino soltando en el último minuto porque, tú que también tienes el pelo muy largo como yo y me entiendes, pienso: ¡Hoy suelto a tope!

Es que el pelazo tiene una fuerza casi casi parecida a llevar una buena bata de cola.

Pues sí, tienes razón. Desde pequeña lo llevo largo, a mí me empodera y me parece muy femenino.

Has elegido a Paco León para dirigir el videoclip de ‘Lo que te falta’, pero hay en el disco muchísimas más canciones que podrías haber elegido como, por ejemplo, ‘Cariño’ que es para bailar todo el tiempo. ¿Por qué esta y no otra?

No sé, cuando la escuché en el estudio nada más terminar de cantarla imaginé a Paco León dirigiendo el vídeo porque su obra es tan reivindicativa que mi mente se fue hacia él. ¡Aunque tuve un miedo horrible de pedírselo! Tuve como un mes el mensaje escrito sin mandarlo. (Risas) Creía que la canción iba a encajar con esa estética tan de Paco, él lo vio a la primera y aceptó la idea.

Es que Paco León tiene la capacidad de hacer cosas que resultan entre horteras y entrañables. No sé cómo lo hace.

Sí, tiene una mirada especial. Sus ojos no son normales, sabe combinar la parte dramática con la parte divertida de todo. Tiene un talento infinito y sabe sacarle partido a todo. Eso sin contar con lo divertido que es y el sentido del humor que tiene.

La última parte del vídeo, cuando vais todos corriendo en estampida vestidos de flamencos, hay un señor también vestido de gitana que es la risa.

¡Te fijaste! (Risas) Me encanta el resultado. ¿Viste el momento que estoy en suelo?

Sí, claro.

Pues no era una pose, eh, no estaba fingiendo. ¡Me dio un mareo de verdad! Hasta de eso sacó risas Paco y lo puso con gracia en el vídeo.

La bata de cola que lleva la artista Pilar Albarracín en el vídeo tengo entendido que pertenecía de verdad verdadera a Lola Flores y que alguien se la regaló. ¿Sabes quién?

No, no, es algo que ella prefiere tener en la intimidad. Yo tampoco lo sé, de verdad. El caso es que para colmo estaba ahí ¡la bata de Lola Flores! Sin saberlo ella, ahí estaba, dándonos todo ese torrente de energía.

Ya ves, qué mujer. ¡Lola de España, señores!

Sí, era algo sobrenatural. Son artistas irrepetibles y no hay ni explicación posible para entender ese carisma y esa genialidad. Vienen a la tierra para aportar algo maravilloso a la historia. No tuve la suerte de conocer a Lola personalmente, pero mi abuelo Montoyita fue su guitarrista muchísimo tiempo y mi abuela y ella eran muy amigas. Piensa que se iban de gira y mis abuelos se llevaban a mi madre y a mis tíos. Mi abuela siempre nos cuenta muchas cosas de ella y dice que era una persona muy generosa, inteligente, divertida y absolutamente genial como ser humano y, bueno, como artista ¡qué vamos a decir si ya lo sabemos todos!

A estas personas tan artistas como Lola o como tu padre, a pesar de que les vemos sobrenaturales, también necesitamos humanizarlos. Creo que a tu padre le encantaba recibir en vuestra casa de Granada a amigos y tomar un café con leche. Mira, no sé, más humano que eso no veo nada…

Aprendía de todo el mundo, no distinguía. Mi padre es conocido por su grandísima obra, su talento, su generosidad, pero también por su labor humanística poniendo al servicio de todos su música, su don, su voz. Es que, además, no fue un cantaor y ya está, fue una persona que luchó por los derechos humanos, su arte iba totalmente ligado a una labor humana y social. Quería un mundo mejor y fue siempre muy comprometido. Así es como era en casa y es lo que nos ha transmitido. Detrás de un gran artista, como lo fue mi padre, siempre hay un ser maravilloso porque, si no es así, nunca se puede ser un genio. Mi padre cantaba como cantaba y creaba como creaba porque era la rehostia.

Si cerramos los ojos y cuando los abrimos, Soleá, vamos a aparecer delante de la Alhambra. ¿A qué suena eso?

Para mí suena a la voz de mi padre, al cariño de mi padre y a todo lo que le echo de menos. Escucho su voz cantada, pero también su voz hablada. Para mí Granada es el amor infinito de una hija por su padre. Te diría que mi carrera y mi vida es un canto a mi padre. Todo lo que hago, lo hago por él y para él, en agradecimiento por haber sido una persona tan buena e increíble.

Lo decías en el concierto de SON Estrella Galicia en el Teatro Lara. Enrique Morente lo impregnaba todo.

Es que era una energía muy fuerte. Es algo que no entenderé, dejaré este mundo y no podré entender cómo su presencia lo traspasa todo. Es mi padre y lo adoro, pero creo que si no lo fuera, seguiría siendo una persona platónica. Dentro de mí sigue vivo.

En mi caso, cuando pienso en tu padre, pienso directamente en Federico García Lorca y a su poema ‘Pequeño vals vienés’.

Claro, estaba muy ligado a la figura de Federico y a la literatura en general. De hecho, fue de los primeros cantaores en llevar el cante jondo a la poesía. Su tercer disco ya fue un homenaje a Miguel Hernández, ha cantado prácticamente a toda la Generación del 27 y del 98, a los autores religiosos como Santa Teresa o San Juan de la Cruz, a los autores latinoamericanos como Borges, a filósofos como Platón o Eurípides.

¿Era un gran lector?

Sí, y una de las cosas que hemos heredado de mi padre ha sido una biblioteca buenísima que tenemos en la casa de Granada. Tenemos una colección de música, discos y películas impresionante, le gustaba mucho el cine también.

En este disco hay demasiado desamor por todas partes, aunque, bueno, es de ese al que terminas diciendo: ¡Oye, pues tú te lo pierdes, pringao!

Hombre, claro, es una parte más del desengaño. A todos nos duele que no nos quieran, pero es parte de la vida. Primero pasas el duelo de que ya no te quieran, pero este disco habla de que la vida sigue aunque tu amor no sea correspondido. ¡No se acaba nada aquí!

Hay una canción que cantaste en el Teatro Lara que no es del disco, ¿es antigua?

Noooo, es una bulería nueva e inédita que acabamos de lanzar, se llama ‘Imposible’. ¿Te gustó?

Me encantó.

¡Es que es de poderío! Acuérdate que termina diciendo: “¡A ver si encuentras alguien como yo!”. Tenemos que querernos y valorarnos, la vida te cambia y la mente es una bestia que como no la controles… Te juega malas pasadas.

Muy María Jiménez.

Sí, está su espíritu y está reivindicada y homenajeada porque es una mujer impresionante que desde pequeña me ha impactado mucho. En este disco están todas las mujeres que desde niña me han dejado flipada como Rocío Jurado, María Jiménez, Lola Flores y tantísimas otras que cantaban al desamor desde una fuerza arrolladora.

Hay otra frase de tu disco que dice. “Si fueras más joven subirías más montañas”. Es que parece que hay que ser joven para tener plenitud en la vida. Dios mío, he sonado súper vieja, ¿no?

(Reímos)

¡Es que no estamos en tiempo de descuento! A mí cumplir años no me sienta mal, todo lo contrario. Esa frase a mí me hace gracia porque es un momento de rabia, pero sí, estoy de acuerdo contigo. Cuando uno se hace mayor debería ser mejor persona, pero no sé si todo el mundo lo consigue.

Por cierto, el tío Pepito, que va contigo a los conciertos, ¿es el Pepico de los tangos? Pregunto.

No, no es. Esos tangos son los tangos de Estrella, es una letra popular. Mi tío Pepito es el hermano de mi madre y va siempre con mi hermana. Es un genio el tío.

El final de ese tango lo podías haber usado en tu disco: “Que no me quieres te alabas, quien no te quiere soy yo, tronco de mala rama”.

¡Desde luego! Las letras populares para el flamenco son una fuente infinita de inspiración.

¿A los hermanos Morente os molesta que os comparen entre vosotros?

No, para nada. Soy privilegiada por tener esta familia, los unos sin los otros no seríamos nadie. Tengo una hermana genial, una de las grandes cantaoras, un padre del que ya sabes qué siento, tengo una madre brillante con un talento descomunal y un hermano que dará mucho que hablar.

Como para no salir artista…

¡¡No había escapatoria!! (Reímos) Siempre voy con mi familia cuando toco. Con mis primos, tíos, hermanos… Somos una familia donde nuestro oficio es la música y estamos entregados, así que escapar… ¡Complicado! Y mira que algunos lo hemos intentado, eh.

A ver si en el próximo concierto podemos bailar y tomar una copilla.

Yo lo paso fatal. Me impone ver que la gente está sentada y con las mascarillas, mientras nosotros estamos arriba bailando y cantando. Pero, ¡ya pasará!

@MaríaVillardón

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