El virus que pudo originar la conciencia humana

El virus que pudo originar la conciencia humana
El virus que pudo originar la conciencia humana

Si hay algo que nos diferencia del resto de especies, esa es la conciencia humana. Es el punto de inflexión que nos ha permitido desarrolla toda una civilización industrial y tecnológica. Sin embargo, cabe preguntarse ¿por qué nosotros logramos este hito y otras especies no? Es posible que un virus sea el culpable.

Así lo afirma un nuevo estudio, que indica que un virus pudo ser quien dio lugar a una proteína culpable de que nuestras células nerviosas se comuniquen como lo hacen. Y es que ella sería la que logra que desarrollemos capacidades cognitivas avanzadas, tal como demostramos cada día.

Pero, ¿cómo es esto posible? Muy sencillo, esta proteína se comporta como su fuese un virus. Su nombre es Arc y sus propiedades hacen que pueda realizar su función como la infección de células de un huésped. Pero, ¿cuándo y cómo pasó esto?

Para encontrar el origen nos tenemos que marchar unos cuantos millones siglos en el pasado. Ahí fue cuando Arc debió aprender a funcionar como un virus, creando la base para la comunicación entre células cerebrales, lo que cambió para siempre nuestra compresión de los recuerdos.

Arc, la proteína que se comporta como un virus y originó la conciencia humana

Y es que Arc es muy parecida al retrovirus del VIH. Evidentemente, esto no significa que estemos infectados, nada por el estilo, de hecho. Al parecer, miles de años atrás, un virus especial se dedicó a atacar a animales terrestres de cuatro patas, cambiando su evolución para siempre.

Durante las investigaciones, demostraron que los ratones no tienen Arc, por lo que cualquier cosa que aprendían la olvidaban en 24 horas. Sus cerebros no tenían plasticidad. Así pues, sin esta proteína, la ventana para aprender conocimientos y habilidades no se abre.

Sin embargo, lo que no podían imaginar es que estos conocimientos, esta capacidad, pudiera provenir de un virus. No obstante, investigando el comportamiento de Arc, descubrieron que era muy similar a la infección viral.

Al considerar Arc como una proteína viral, diseñaron diversos experimentos que demostraron su comportamiento. Así descubrieron que es capaz de mediar en el transporte de ARN entre células, algo que no puede hacer ninguna otra proteína que no sea viral.

Así es como esta proteína, que actúa como un retrovirus, capaz de infiltrarse en animales e incorporar su ADN al de la célula huésped, se integra en la línea germinal, es decir, en un linaje de células para pasar de generación en generación.

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