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Suena a magia, pero la ciencia lo avala: crean una máquina capaz de sacar 1.000 litros de agua al día en pleno desierto

Máquina que genera agua
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El premio Nobel de Química 2025, Omar Yaghi, ha desarrollado una máquina capaz de generar agua potable al día a partir del aire. La tecnología, basada en la química reticular ,se apoya en materiales diseñados a escala molecular que capturan vapor de agua presente en la atmósfera, incluso cuando la humedad es baja, y lo condensan para obtener agua potable. Cada unidad puede producir hasta 1.000 litros diarios utilizando sólo energía térmica.

Desarrollado por su empresa tecnológica Atoco, este dispositivo funciona incluso en zonas con menos del 20 % de humedad, ofreciendo un posible «salvavidas» para regiones que enfrentan graves problemas de sequía. Cuando el aire pasa por la máquina, los MOF (marcos metálicos-orgánicos) atrapan las moléculas de agua en sus diminutos poros. Luego, al calentarse con la luz del sol o con energía térmica de baja intensidad, el material libera esa humedad en forma de vapor, que se condensa y se convierte en agua líquida. A diferencia de los generadores de agua tradicionales, que necesitan mucha electricidad para enfriar el aire, el sistema de Yaghi funciona de manera autónoma, aprovechando solo el calor del sol.

La máquina que fabrica 1.000 litros de agua al día en el desierto

Yaghi, galardonado con el Nobel de Química 2025, afirmó que el invento cambiará el mundo y beneficiará a las islas del Caribe, propensas a la sequía. Además, «huracanes como Melissa o Beryl provocaron inundaciones, destruyeron hogares y cultivos, y afectaron a miles de personas en el Caribe. Esta devastación recuerda la urgente necesidad de reforzar la resiliencia hídrica en áreas vulnerables, especialmente en pequeñas naciones insulares expuestas a fenómenos meteorológicos extremos», señaló Yaghi a The Guardian. El invento podría ofrecer una alternativa sostenible a otros métodos para obtener agua potable, como la desalinización, que amenaza los ecosistemas al liberar salmuera concentrada al océano.

«Estamos considerando estrategias de recuperación y resiliencia, y la tecnología de recolección de agua atmosférica desarrollada por el Profesor Yaghi aborda desafíos críticos: el alto coste de la importación de agua, la vulnerabilidad de los sistemas centralizados ante huracanes y la necesidad de soluciones descentralizadas que funcionen cuando la infraestructura tradicional falla», comentó Davon Baker, funcionario gubernamental y ambientalista de granada

Yaghi, quien creció en una comunidad de refugiados en Jordania, se inspiró en las dificultades que vivió en un hogar sin agua corriente ni electricidad para crear la máquina que genera agua a partir de la humedad ambiental. En su discurso, recordó cómo el agua llegaba a su comunidad desértica una vez cada semana o dos e instó a los líderes a «eliminar barreras, proteger la libertad académica» y «dar la bienvenida al talento global».

‘Bancarrota hídrica global’

Un informe de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) revela un panorama desolador y declara que el mundo ha entrado en una era de «bancarrota hídrica global»: el 75 % de la población mundial vive en países donde el agua escasea o es insegura; más de la mitad de los grandes lagos del planeta se están secando; 2.000 millones de personas habitan sobre terrenos que se hunden por la sobreexplotación de aguas subterráneas; y, en los últimos 50 años, se han perdido humedales equivalentes a toda la superficie de la Unión Europea.

«Muchas regiones han vivido muy por encima de sus posibilidades hidrológicas. Es como tener una cuenta bancaria a la que se le extrae dinero cada día sin que entre un solo depósito. El saldo ya es negativo. El agua que falta aquí, se nota en la comida de allá. Esta quiebra no es un problema local, es un riesgo sistémico que fluye por las venas del comercio mundial», explica Kaveh Madani, autor principal del informe de la UNU.

Para 2030 se espera que el uso del agua aumente en un 40 % gracias a factores como el cambio climático, la acción humana y el crecimiento demográfico, aunque hoy en día ya es excesivo en algunas ciudades. Por ejemplo, el consumo promedio de agua al día en la Ciudad de México es de 366 litros por persona, siendo el consumo residencial el más elevado, con 567 litros por habitante al día. Los países que más agua consumen por persona incluyen Estados Unidos (575 litros), Australia (493 litros), Italia (386 litros), Japón (374 litros), México y España (366 litros), y Noruega (301 litros).

Sequía

Por otro lado, «unos 90 millones de personas se enfrentan al hambre aguda en África Oriental y Meridional mientras que algunas zonas de la región han experimentado la peor sequía jamás registrada», alerta la ONU. En Zimbabue, la cosecha de maíz de 2024 se redujo un 70% interanual, mientras que en Somalia murieron unas 43.000 personas sólo en 2022 debido al hambre relacionada con la sequía. Por su parte, Zambia sufre una de las peores crisis energéticas del mundo: en abril de 2024, el caudal del río Zambeze se redujo al 20 % de su promedio a largo plazo.

En conclusión, esta máquina que genera hasta 1.000 litros de agua diarios representa un avance revolucionario en la lucha contra la escasez de agua y los efectos del cambio climático.

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