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Japón desafía a la física: su tren bala alcanza los 603 km/h y podría unir Madrid con Barcelona en 75 minutos

Tren bala de Japón. Foto: Japan Rail Pass
Tren bala de Japón. Foto: Japan Rail Pass
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Japón ha desarrollado el Maglev superconductor, un sistema que permite a los trenes flotar sobre las vías mediante levitación magnética. Gracias a este método, la conexión entre las grandes urbes alcanzará cifras de tiempo propias de un avión. Este sistema, que elimina la fricción con el suelo, ha permitido que un prototipo japonés alcance la velocidad récord de 603 km/h.

La implementación de esta tecnología en Japón, específicamente en la futura línea Chuo Shinkansen, sirve de referencia para trenes de alta densidad en otros puntos del planeta.

Por ejemplo, de aplicarse una infraestructura similar en la península ibérica, el trayecto entre Madrid y Barcelona se reduciría a una fracción del tiempo actual.

¿Es posible unir Madrid con Barcelona en tan solo 75 minutos con este tren japonés?

La respuesta corta es sí, siempre que se dispusiera de la tecnología de levitación magnética japonesa.

Según proyecciones basadas en datos de National Geographic, si un tren del modelo Maglev Serie L0 operase en suelo español, el viaje entre Madrid y Barcelona se completaría en apenas 75 minutos. Eso reduciría a menos de la mitad los tiempos que registran actualmente los servicios más veloces de la red ferroviaria española, que circulan por vías convencionales de alta velocidad.

A diferencia del sistema Shinkansen tradicional, que funciona en el país asiático desde 1964, el Maglev no utiliza ruedas de acero sobre raíles una vez que coge velocidad.

Basados en la información de Japan Rail Pass, estos trenes emplean un sistema de suspensión electrodinámica (EDS) con bobinas de metal en forma de ocho. Al superar los 150 km/h, la fuerza magnética eleva el convoy unos 100 milímetros, lo que permite que el tren bala alcance los citados 603 km/h sin el freno que supone el contacto físico con la vía.

¿España podría tener un tren de este tipo?

Pese al atractivo de viajar a 603 km/h, la realidad financiera supone un freno difícil de ignorar para exportar el modelo a Europa. La construcción de la línea Chuo Shinkansen, que conectará Tokio con Nagoya y posteriormente con Osaka, requiere una inversión de aproximadamente 55.000 millones de euros. Esta cifra representa cinco veces el presupuesto anual del Ministerio de Transportes en España para el ejercicio 2025.

Las infraestructuras actuales del AVE no sirven para el Maglev, por lo que habría que diseñar trazados completamente nuevos. En el proyecto de Japón, el 80 % de la vía transcurre bajo tierra para sortear terrenos montañosos y zonas urbanas, lo que dispara los costes de obra civil.

Además, la viabilidad económica en el continente europeo se complica por factores críticos como el consumo energético, que es sensiblemente superior al de un tren convencional, y una menor capacidad de pasajeros por trayecto para garantizar el equilibrio financiero del servicio.

La línea Chuo Shinkansen en Japón

Para el país del sol naciente, este proyecto es una apuesta por la redundancia y la eficiencia de su red principal. La actual línea Tokaido, que une la capital con Osaka, ha operado durante seis décadas sin accidentes fatales, consolidándose como uno de los medios más seguros.

Sin embargo, el SCMaglev de nueva generación promete recortar el viaje entre Tokio y Osaka a solo una hora para el año 2037, mejorando incluso los tiempos de los vuelos comerciales actuales.

Según los datos facilitados por Japan Rail Pass, la construcción se encuentra en fase de evaluación ambiental para asegurar que el trazado sea lo más recto posible. Aunque inicialmente se esperaba que el tramo hasta Nagoya estuviera listo en 2027, diversos retrasos podrían desplazar la inauguración operativa más allá de 2037.

Mientras tanto, los viajeros siguen utilizando las 9 líneas de Shinkansen disponibles con el Japan Rail Pass, que permiten desplazarse a 320 km/h por todo el archipiélago con una puntualidad legendaria.

Aunque el despliegue del tren bala de levitación magnética parezca lejano en Europa, en Estados Unidos ya se estudian proyectos basados en la tecnología de la Compañía del Ferrocarril del Japón Central, como el corredor entre Nueva York y Washington o rutas en California.

Por ahora, los turistas que visiten el país nipón pueden conocer estos avances en el SC Maglev Parkway de Nagoya. Allí se detalla cómo los imanes superconductores mantienen el tren centrado y estable, eliminando las vibraciones.

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