Los biólogos, en jaque: encuentran residuos microplásticos en los ecosistemas de 30 ríos y 22 playas españolas
Un informe científico confirma una realidad que los expertos ya se temían, y es que ya no se puede ignorar la presencia de partículas sintéticas en nuestros ecosistemas acuáticos. Los trabajos de campo realizados entre 2021 y 2025 revelan que todos los puntos analizados presentan contaminación por microplásticos.
A través de la colaboración entre la Asociación Hombre y Territorio (HyT), la Cruz Roja Española, la Red de seguimiento de microplásticos y el Proyecto LIBERA, impulsado por SEO/BirdLife y Ecoembes, las brigadas de voluntarios han peinado la geografía nacional. Con la base de datos generada, tras filtrar miles de litros de agua, se han obtenido los datos necesarios para comprender el alcance de la «basuraleza» en España.
Microplásticos presentes en los ríos y playas de España
El estudio técnico confirma que los expertos hallaron restos de microplástico en los 30 ríos y las 22 playas donde se efectuaron las tomas de muestras. Esta presencia del cien por cien en los entornos muestreados demuestra que la contaminación plástica es global y persistente sobre los ecosistemas de nuestras playas y ríos.
Durante la investigación, cerca de 600 personas, entre personal técnico y voluntario, filtraron más de 600.000 litros de agua en total. Cauces tan relevantes como el Guadalquivir, el Ebro o el Duero forman parte de este registro, al igual que zonas costeras de Andalucía, Canarias, Baleares y Ceuta.
El informe detallado por EcoAvant señala que estas partículas, menores a los 5 milímetros, surgen de la fragmentación de objetos mayores debido a la erosión y la radiación solar. En cuanto a la tipología de los residuos encontrados en los ecosistemas acuáticos españoles, las cifras son las siguientes:
- Las fibras sintéticas dominan el análisis con más del 70 % del total hallado.
- Los fragmentos de plásticos rígidos, como envases o botellas, suponen un 20 %.
- El resto lo componen films, esferas y otros materiales como espumas o gomas.

La tecnología que mide la salud de nuestros ecosistemas
El equipo técnico desarrolló el Evaluador de Microplásticos en Ecosistemas Acuáticos (EMEA). Este indicador visual, basado en más de una treintena de referencias científicas internacionales, utiliza una escala cromática para clasificar la concentración de partículas.
Según EcoAvant, los responsables del informe, David León y Bárbara Conejero, de HyT, Asociación Hombre y Territorio, afirma que «esta herramienta refuerza el valor del seguimiento temporal, pues un punto con alta presencia no es concluyente por sí solo, pero si se mantiene durante años, indica una presión permanente sobre el ecosistema».
La verdadera utilidad de este sistema reside en la capacidad para detectar tendencias temporales. Si un tramo fluvial o una zona de baño mantiene niveles altos de forma recurrente, el hallazgo indica una fuente de vertido o una dinámica de acumulación permanente.
Basados en los resultados del Proyecto LIBERA, las entidades recalcan que estas fibras provienen mayoritariamente del lavado de ropa y del desgaste de textiles sintéticos, lo que obliga a replantear la gestión de residuos desde el origen doméstico.
Conclusiones del estudio de microplásticos en ecosistemas españoles
Como conclusión final, el estudio menciona lo siguiente a modo de reflexión:
«La Red de Seguimiento de Microplásticos demuestra que la ciencia ciudadana puede ser una herramienta poderosa para el conocimiento y la conservación del medioambiente. Gracias al esfuerzo del voluntariado de Cruz Roja, hoy sabemos un poco más sobre cómo y dónde se acumulan los microplásticos, y cómo varían a lo largo de los años», explican.
«Los resultados confirman que los microplásticos siguen presentes en todos los entornos muestreados, lo que subraya la necesidad de seguir trabajando en prevención, educación y políticas de reducción de residuos», concluyen los especialistas.