¿Secuestran a un millonario en Madrid sólo para quitarle un reloj exclusivo o hay algo más detrás?. Ángel Moya desvela que la Policía cree que el secuestro de un millonario canadiense, en plena «zona noble» de Madrid, y a manos de una banda de delincuentes serbios, fue para robarle su fortuna en criptomonedas.
Los hechos han tenido lugar al filo de la madrugada de este martes, cuando un millonario canadiense afincado en Mallorca fue abordado al salir de un conocido restaurante de la calle Claudio Coello de Madrid por tres serbios. Los delincuentes, tras propinarle una paliza tremenda, le metieron a la fuerza en una furgoneta blanca marca Renault y salieron huyendo a toda velocidad.
Un coche patrulla de la comisaría de la Policía Nacional del barrio de Salamanca persiguió a la furgoneta de los serbios hasta la Ronda de Atocha y los agentes detuvieron a dos de ellos con ayuda de otro patrulla. Mientras, la víctima escapaba de la furgoneta y se presentaba en un hospital, maniatado con bridas.
Bridas y una furgoneta con matrícula falsa
Durante el trayecto, según la víctima, los serbios intentaron sin éxito arrebatarle su reloj Jacob and Co. valorado en 100.000 euros. ¿Fue una tentativa de robo?. No lo parece.
Para empezar, el millonario había venido a Madrid a cerrar un relevante trato en criptomonedas. Para ello, habían seguido a su objetivo y habían alquilado una furgoneta y doblado las placas de matrícula. También, le sedaron durante la huida, dándole medicamentos y terminaron huyeron sin llevarse el reloj. Demasiado trabajo para un simple robo con violencia.
La Policía Nacional frustró el atraco
La Policía Nacional frustró el atraco y detuvo a dos de los serbios, sin antecedentes de momento (se sospecha que presentan pasaportes falsos).
Ahora se investiga qué ha pasado aquí y todo apunta a que no fue un robo. Sí que fue, confirma Ángel Moya, un asalto de película, descarado, en plena «zona noble» de Madrid, para secuestrar y torturar al millonario al objeto de que les diera las claves para acceder a sus criptomonedas. Un último dato: los secuestradores pretendían llevarse al millonario a Petrer, en Alicante, esa es la dirección que tenían guardada en el navegador de la furgoneta.