La izquierda en cabestrillo
Castilla y León confirma lo que Extremadura anunció y Aragón repitió: que el electorado quiere gobiernos de derechas, liberal-conservadores, que frenen, deroguen y eliminen cualquier resquicio de sanchismo y socialismo liberticida. Mañueco, como sus camaradas Guardiola y Azcón, convocó para ganar y ganó, llamó a las urnas para incrementar voto popular y lo logró, solicitó la confianza para volver a derrotar a la izquierda, ya unificada en torno al sanchismo, y se ha conseguido. Y al igual que Azcón y Guardiola, deberá entenderse con Vox para gobernar. Sus primeros compases discursivos demuestran un correcto pragmatismo al entender el mandato de las urnas.
Parte de los votos que explican el crecimiento del PP se entienden por la absorción, no completada en su momento, del último votante de Ciudadanos, que en las anteriores elecciones confió en el partido naranja (54.000 votos entonces) y ahora se ha ido con Mañueco (incremento de 56.000 nuevos electores). La victoria popular hay que entenderla también en esa continuidad histórica que da el arraigo a un territorio, y otra como mandato de aviso ante lo que debe hacer si quieren seguir manteniendo la poltrona. Mañueco, que ha oscilado entre la retórica de Guardiola y la lógica de Azcón durante toda la campaña, sabe que su continuidad como presidente sale reforzada siempre y cuando el deseable cordón sanitario al sanchismo continúe, como antesala de lo que vendrá después en España.
Vox debe poner ahora el precio justo al acuerdo, sin que eso signifique entregarle al ganador sus votos y procuradores gratis. Condicionar un programa de gobierno es aceptable siempre y cuando las exigencias no alcancen un estatus superior al que los números e importancia te otorgan. Pero de eso van las negociaciones políticas. Y no se puede obviar que, si bien las expectativas creadas reflejaron un protagonismo mayor, Vox sigue creciendo, sumando músculo sociológico y, por tanto, será de nuevo decisivo en la conformación de las futuras políticas de la región. Andalucía determinará su verdadero estatus de fuerza y ahí sí, un mal manejo de dichas expectativas, ayudado por una indeterminación constante sobre si entra o no en gobiernos, decidirá el futuro de la formación. Porque la deriva política mundial no la está capitalizando como debiera en España, que es Europa cinco minutos más tarde. Y eso puede castigar a medio plazo si el electorado percibe que el voto no sirve para digerir, sino solo para alimentar.
Por su parte, la izquierda, a la que ya no le sirve azuzar a la masa con sus mantras habituales del «No a la guerra» y «que viene la derecha», sigue en cabestrillo. Con los ultras comunistas fuera de juego y el socialismo corrupto manteniéndose por esa tupida red clientelar que le permite resistir incluso en el momento de mayor decadencia moral de la formación, todo empieza y acaba en un PSOE convertido en plataforma autócrata envilecida por los tejemanejes de su caudillo. En esa lejanía entre clase política y sociedad, es una gran noticia que la izquierda a la izquierda del PSOE desaparezca en Castilla y León. Esos votantes han asumido, en su perpetua radicalidad, que el PSOE ya cumple las funciones que antes recaían en Podemos o Sumar.
Sánchez fagocita a una extrema izquierda más pendiente de hacer seguidismo de quién le mantiene corruptamente en el gobierno y en sus escaños que de proponer una alternativa diferente a lo que tienen sus alicaídas y famélicas bases. Si bien su candidato, Martínez, ha intentado alejarse del Presidente del Gobierno, la presencia de este, del infame Zapatero y de toda la tropa de la Rosa Nostra en la recta final de campaña, confirma que no hay territorio que no esté controlado, dirigido y manoseado por Moncloa. La frase del tal Martínez en el discurso de valoración electoral resume la epifanía sanchista: «Solo me gusta mentir si es necesario». Le faltó añadir: y siempre es necesario. Quien ya no es necesaria es la izquierda, evacuada en camilla y con el voto en cabestrillo. Castilla y León confirmó lo que Andalucía rematará en unos meses.