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El truco de los padres para ganar tiempo en la cocina

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Cómo podemos ahorrar en la cocina de forma fácil
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Los tiempos en que había una mujer para ocuparse exclusivamente del hogar y la familia quedaron atrás; hoy casi todos trabajamos fuera de casa, y el tiempo es más preciado que nunca: por eso ahorrar tiempo en la cocina se convierte en una prioridad, un imperativo. Por suerte podemos recurrir a varios trucos o a uno en especial que nos va a servir para cocinar y que además tengamos tiempo para atender a nuestros hijos y también como no, ir a trabajar en el caso de que tengamos que hacerlo. Descubre el truco de las madres para ganar tiempo en la cocina.

El truco para ganar tiempo en la cocina

El tiempo es uno de los bienes más preciados que va a echar de menos una mujer que acaba de tener a su bebé. Y es que entre cuidar al niño, preocuparse por su alimentación, realizar tareas de la casa, adaptarse a nuevas rutinas y horarios… el tiempo se te va a escapar de las manos. Y a todo esto se le puede añadir que ya te hayas tenido que reincorporar a la vida laboral, por lo que cuadrar todas las actividades, a veces, te va a parecer una auténtica misión imposible.

Por eso, si tú te encuentras en esa tesitura, te interesará seguir leyendo. Y es  te queremos ayudar a ganar un poco de tiempo. ¿Cómo? En este caso concreto hablando de las mejores opciones que tienes para ahorrar tiempo en la cocina y en concreto de una que puede que conozcas.

Ahorra tiempo en la cocina con Batch Cooking

El método o truco se llama «Batch Cooking» , un término americano que podemos traducir como «cocinar por lotes», que se traduce en una preparación abundante de alimentos pero con menor frecuencia.

Tú eliges un día a la semana en el que meterte en la cocina y dedicarte a la preparación seriada de alimentos, listos para descongelar, calentar y comer, o montar para una preparación más rápida de nuestros platos. Durante la cocción, es mejor hacerlo con vistas a la conservación, y por tanto en cantidades dobles o triples.

El primer paso es elegir el menú : estudia platos que no sean demasiado elaborados y que se presten a congelarse. Pero no necesariamente tienes que cocinar todos los platos con antelación: puedes, por ejemplo, preparar las «bases» para tus recetas.

¿Algunos ejemplos? Puedes hervir el arroz y congelarlo, y luego reutilizarlo para acompañar los platos principales de los niños, para ensaladas, para rellenos, para hacer una tortilla de arroz al momento, pero también un buen arroz cantonés. ¿Nunca lo has preparado? Es muy sencillo, basta con freírlo en unas cucharadas de aceite de semillas, añadiendo guisantes, dados de jamón y huevo revuelto y, si te apetece, salsa de soja (si tienes pensado añadirla, recuerda que es salada).

O puede preparar salsas que siempre son un buen aderezo y además suelen gustar mucho a los niños. Entre ellas, no puede faltar una buena salsa de tomate o la sala boloñesa que añadirle a los espaguetis que hiervas en 10 minutos y que será mejor que comprarla ya hecha con todos los conservantes y químicos que suelen llevar las salsas de bote.

Otra preparación que ahorra tiempo es la de las verduras: lávalas, pélalas y congélalas, crudas o cocidas. Este paso no solo te ahorrará tiempo, sino también materiales que, al estar congelados, no se deteriorarán y te durarán varios días.

Así que adelante con las judías verdes, las espinacas, la achicoria, o también caldos de verduras, pero también con la congelación de verduras crudas como la calabaza lista para usar en cubos o rodajas, con la preparación para saltear (apio, cebollas y zanahorias), a legumbres frescas sin vaina, etc. Pero tena cuidado de no congelar verduras de hoja crudas o incluso verduras que deben comerse crudas, porque las dañaría al «cocinarlas» con el frío, haciéndolas incomibles.

Los mejores aliados para ahorrar tiempo en la cocina

Para acelerar lo máximo posible, utiliza la tecnología: los procesadores de alimentos en primer lugar serán tus mejores amigos, pero si no tienes uno, haz uso de batidoras así como también ollas a presión  para optimizar la cocción al vapor. 

Pero hay un cuidado que más que los demás te ahorrará tiempo: trata de ensuciarte lo menos posible. ¿Cómo? Por ejemplo, utilizando papel pergamino, para que puedas reutilizar la sartén sin volver a lavarla, o en todo caso puedas limpiarla con menos esfuerzo. Utiliza un número limitado de utensilios, así como cuencos y platos varios: enjuáguelos rápidamente con agua si es posible, y reutilícelos para otras preparaciones.

También ten cuidado de dejar que gotee la menor cantidad posible de líquidos sobre la placa: prestar un poco más de atención te permitirá limpiar y ordenar en la mitad de tiempo, sin tener que luchar con las incrustaciones favorecidas por el calor de la estufa. ¡ Menos suciedad y menos trabajo !.

¿Cómo congelar?

Para congelar correctamente los alimentos que hayas preparado, debes tener en cuenta su proceso. Esto significa que al congelar una comida lo que estás haciendo es detener su fase de descomposición, que es lo natural en todos los productos alimenticios.

Por eso, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • La congelación ha de ser rápida, para que el alimento se congele enseguida y mantenga todos sus nutrientes.
  • Si el congelador no funciona bien o los alimentos tardan más de 24 horas en congelarse, el proceso mencionado no se estará desarrollando de la manera correcta.
  • Lo ideal es que los alimentos no estén calientes cuando se vayan a meter en el congelador. Asimismo hay que tener en cuenta que deben colocarse en envases herméticos o bien en bolsas que están especialmente diseñadas para conservar productos de esta forma.
  • Hay que cerciorarse de que la temperatura del congelador está entre los -24° y -30°.
  • De la misma manera, es fundamental que se compruebe que los alimentos están bien envueltos. Asimismo lo recomendable es meterlos lo más separado posible en el congelador.
  • Nunca se deben utilizar envases de vidrio para congelar cosas. ¿Por qué? Porque esos pues podrían romperse por efectos de las bajas temperaturas que se registran dentro del electrodoméstico.

Aprovecha las sobras

Si cuando te metes en la cocina aprovechas y elaboras más cantidad de la que en ese momento necesitas, podrás congelar el excedente y tendrás una comida con todas las propiedades naturales para consumirla cuando quieras. Pero también puedes aprovechar las sobras de un día para otro. Imagina que te ha sobrado comida o cena. Puedes cambiar ligeramente esa receta al día siguiente y repetir (por una vez que lo hagas no pasa nada). Imagina que te sobró del pollo que preparaste, puedes cogerlo y hacer un poco de arroz, y mezclar ese pollo para una cena rápida y apetitosa.

Otros consejos

Además de las recomendaciones expuestas hay que tener en cuenta otros aspectos de interés al respecto:

  • No es recomendable congelar recetas que tengan patatas o que sean de pasta. ¿Por qué? Las primeras porque se endurecen y la segunda porque se ablanda demasiado.
  • Nunca se puede congelar una comida que ya ha estado congelada anteriormente.

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