La Policía cree que el parricida de Fuengirola sufrió un brote: también apuñaló a su madre en los ojos
El tío de la víctima, presente durante el crimen, relata que fue un brote psicótico
El parricida no tenía antecedentes psiquiátricos previos

El parricida de Fuengirola (Málaga) que mató a su padre a cuchilladas y apuñaló a su madre en los ojos antes de suicidarse, pudo sufrir un trastorno mental transitorio. Esa es la principal hipótesis de los investigadores de la UDEV de la Policía Nacional según las declaraciones de los testigos, ya que el asesino no tenía antecedentes psiquiátricos previos, ni problema alguno con las drogas.
La declaración del tío de la víctima, presente en el domicilio durante el ataque mortal, explica que el joven sufrió un trastorno mental transitorio. El testigo, sordomudo, relató los hechos a los investigadores con total claridad. Los agentes recuperaron el arma del crimen en el lugar del suceso e interrogaron a más familiares y vecinos de las víctimas.
La madre del atacante, de 63 años de edad, se recupera de sus graves heridas en el hospital mientras la investigación, con el apoyo de la Brigada de Policía Judicial de Málaga sigue su curso, tras una inspección ocular que halló al padre con decenas de puñaladas por todo su cuerpo, a la madre con puñaladas en los ojos y al hijo fallecido en un patio interior de la casa tras tirarse desde la azotea después de atacar a sus padres.
El ataque del parricida
Los hechos tuvieron lugar en la casa familiar a primera hora del jueves, en la Avenida de los Boliches de Fuengirola. La familia residía en la segunda planta del edificio, bajo el piso de la abuela.
Fue el propio tío del parricida de Fuengirola, un hombre sordomudo, quien se las apañó para avisar a una vecina y que esta alertara a la Policía Nacional de inmediato.
Cuando los agentes se presentaron en el domicilio se encontraron con una escena terrible. El padre había fallecido tras recibir decenas de puñaladas a manos de su hijo de 36 años, la madre también había sido apuñalada con saña, incluso en los ojos, y el hijo se había arrojado desde la azotea a un patio interior de la casa.
La madre, evacuada de urgencia por los servicios sanitarios se encuentra ingresada en estado grave en el hospital y los agentes intentan averiguar el origen del presunto trastorno psiquiátrico que sufrió el parricida de Fuengirola y que le llevó supuestamente a cometer el crimen.