Aogashima, el pueblo japonés contruído en el cráter de un volcán
En 1970 era un coqueto pueblo aragonés de 93 habitantes al pie de las montañas: hoy solo queda en pie la torre de la iglesia
En 1940 fue el primer pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico de España: 86 años después esta villa empedrada castellana es la mejor escapada otoñal que puedes hacer desde Madrid
En 1985 era una bonita villa de 1.500 habitantes que recibía hasta 25.000 turistas en verano: 41 años después es un pueblo fantasma anegado por la crecida de un lago
Vivir en un volcán
Si viajamos hasta los territorios del sur de Tokio podremos encontrarnos con Aogashima, un pequeño pueblo de 200 habitantes con una ubicación bastante peculiar. Y es que con tal de vivir en un escondite de ensueño, refugiados del viento y con unas bonitas vistas, estos habitantes japoneses han instalado su pueblo en el cráter de un volcán.

Parece una broma, pero parece ser que los vecinos de esta pequeña localidad están dispuestos a correr el riesgo de residir en tan inhóspito emplazamiento. Cabe destacar que dicho volcán puede localizarse en la Isla del Mundo Perdido, conocida así por su particular parecido con la película de Spielberg, «Parque Jurásico». Un destino paradisíaco inundado de vegetación y naturaleza virgen y rodeado de impresionantes acantilados que superan los 300 metros de altitud.
Aguas termales todo el año
Una de las ventajas de Aogashima es que gracias a los vapores que emanan del volcán, son los únicos que pueden disfrutar de aguas termales durante todo el año. Un aspecto que ha conseguido atraer a una gran cantidad de turistas en los últimos años consiguiendo que la zona vaya adquiriendo cada vez instalaciones más adecuadas.

Después de una serie de investigaciones realizadas por expertos, parece ser que el temido volcán se encuentra inactivo, ya que la última erupción sucedió hace más de 300 años. Pero los continuos vapores de agua que ascienden hasta la superficie dejan entrever que algo se está moviendo bajo tierra. Por eso te preguntamos ¿te atreverías a vivir en Aogashima?