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Poca gente lo sabe, pero el mayor acueducto de España está en Valencia: tiene 19 siglos y atraviesa 3 municipios

mayor acueducto de España
Acueducto Peña Cortada. Foto: Falconaumanni en Wikimedia Commons.

El patrimonio romano en España no se limita a teatros, circos, calzadas o murallas. También incluye grandes infraestructuras destinadas a garantizar un recurso esencial como el agua, muchas de ellas todavía reconocibles en el territorio. En este contexto, nos topamos frente al mayor acueducto de España, admirado por la magnitud de su trazado y por las soluciones constructivas empleadas.

Situado en la Comunidad Valenciana, este sistema hidráulico refleja cómo los ingenieros romanos afrontaron un terreno irregular y aprovecharon los recursos naturales disponibles. Este acueducto no solo destaca por sus restos conservados, sino también por la amplitud del recorrido documentado y por su conexión con varios municipios del interior valenciano.

¿Cuál es el mayor acueducto de España y en qué parte de Valencia se encuentra?

El conocido como Acueducto de Peña Cortada está considerado el mayor acueducto de España por la longitud de su trazado conservado y por la hipótesis, cada vez más respaldada, de un recorrido aún mayor.

Construido en el siglo I d. C., este sistema hidráulico fue declarado Bien de Interés Cultural en 2004 y discurre por los términos municipales de Chelva, Calles y Domeño, en la provincia de Valencia.

Los restos visibles se extienden a lo largo de unos 28 kilómetros, aunque investigaciones recientes plantean que el recorrido total pudo alcanzar cerca de 100 kilómetros, llegando incluso hasta la actual ciudad de Valencia.

Esta dimensión sitúa al conjunto al nivel de otros grandes acueductos romanos de la península, como los de Segovia, Tarragona o Mérida, aunque con características propias adaptadas al relieve del interior valenciano.

La increíble ingeniería hidráulica detrás del mayor acueducto de España

El Acueducto de Peña Cortada combina distintos sistemas de conducción de agua, lo que demuestra el alto grado de especialización técnica alcanzado en época romana. A lo largo de su recorrido se alternan tramos excavados directamente en la roca con estructuras elevadas que permiten salvar barrancos y desniveles pronunciados.

Entre los elementos más representativos se encuentran los acueductos puente, utilizados para cruzar ramblas y barrancos, y los tramos de canal a cielo abierto o en galería, conocidos como canalis structilis.

Estas soluciones de la ingeniería romana permitían mantener una pendiente constante, esencial para garantizar el flujo continuo del agua desde su punto de captación, situado en el entorno del río Tuéjar.

La excavación de túneles y galerías en la montaña, así como el uso de sillares de gran tamaño en los puentes, refleja una planificación precisa y un conocimiento profundo del terreno.

Puentes, galerías y la singular Peña Cortada: todo lo que hay que ver

Uno de los aspectos más reconocibles del acueducto de Peña Cortada es la variedad de estructuras que se conservan a lo largo de su trazado.

Destacan varios puentes-acueducto que permitían salvar barrancos de gran profundidad, como el de la rambla de Alcotas o el del barranco de la Cueva del Gato, considerado el tramo más espectacular por su altura y grado de conservación.

Especial relevancia tiene la Peña Cortada, el corte vertical que da nombre al acueducto. Se trata de una pared rocosa seccionada casi en vertical, seguida de una galería tallada en la montaña que hoy puede recorrerse a pie. Este punto resume la capacidad de adaptación de la obra al relieve y se ha convertido en uno de los enclaves más representativos del conjunto.

A lo largo del recorrido también se identifican restos de otros puentes menores, canalizaciones cubiertas y tramos excavados, muchos de ellos parcialmente arruinados, pero suficientes para reconstruir el funcionamiento global del sistema.

Un trazado histórico entre municipios del interior valenciano

El mayor acueducto de España atraviesa un territorio marcado por barrancos, zonas forestales y antiguos caminos rurales. Su paso por municipios como Chelva, Calles y Domeño ha permitido conservar parte de la infraestructura integrada en el paisaje, lejos de grandes núcleos urbanos.

Hoy en día, varios tramos del acueducto forman parte de rutas senderistas señalizadas, como el PR-CV 92, que recorre algunos de los puntos más representativos del conjunto.

Para los más aventureros y amantes de la naturaleza, estas rutas permiten observar de cerca las canalizaciones, los puentes y las galerías excavadas, además de contextualizar la obra dentro del entorno de la Serranía valenciana.

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