BANDAS LATINAS

La intensa y corta vida del joven Sailen en Madrid: asesinado a tiros y machetazos por pandilleros de los DDP

La Audiencia Provincial de Madrid celebra el juicio contra los asesinos de Sailen

Fiscalía pide prisión permanente revisable para los DDP que mataron al joven Sailen en Fuenlabrada

La venganza acabó con la vida del joven de 21 años y padre de tres hijos

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Ángel Moya
  • Ángel Moya
  • Periodista en activo desde 1994, especializado en información de sucesos y actualidad. En OKDIARIO desde el año 2018, también colaboro en televisión y en radio.

Un disparo a bocajarro con un revólver del 38 y tres machetazos en la cabeza, acabaron de golpe con la trayectoria vital del joven de 21 años Sailen Huraldo en la puerta de la discoteca Cañabrava de Fuenlabrada (Madrid) la madrugada del 3 de noviembre del año 2022. El joven se vio envuelto en una venganza mortal entre los pandilleros de las bandas latinas de los Dominican Don’t Play (DDP) y los Trinitarios, con los que la víctima simplemente simpatizaba.

Sailen Huraldo Mesa Reyes nunca presento un perfil similar al de la mayoría de sus compatriotas de la bandas latinas que delinquen en la Comunidad de Madrid. Miembro de una familia de clase media de la República Dominicana, su padre había sido alcalde de Tamayo, un municipio de 23.294 habitantes. El padre del asesinado en Fuenlabrada también había sido  diputado por la provincia de Bahoruco en el país caribeño.

Su hijo vino a estudiar a España con el respaldo familiar. Aquí Sailen Huraldo residía desde hacía varios años en la capital madrileña y se preciaba de haber estudiado ingeniería en la Universidad Autónoma de Madrid.

Padre de tres hijos con 21 años

Desde su etapa de adolescente, Sailen vivía con intensidad. A sus 21 años, el joven dominicano era padre de tres niños, todos de parejas anteriores y uno de ellos tutelado por su abuelo en la República Dominicana.

Adicto al baloncesto, el joven se bebía a sorbos la vida, también como DJ aficionado. Desde que llegó a España era abiertamente simpatizante de la banda latina de los Trinitarios, pero sin implicarse demasiado porque la música era lo que alimentaba sus ganas de vivir. Al final, fue una mezcla de ambas, música y pandillas, lo que lo mató.

La víctima, Sailen Huraldo, unos meses antes del crimen.

La noche del crimen, Sailen acudió con varios amigos al concierto del rapero Rochy RD, venerado por los pandilleros de la banda latina de los Trinitarios, en la sala Cañabrava de Fuenlabrada. Todos sabían que dos meses antes, en un concierto del mismo «artista» en la discoteca Shoko de Madrid, los Trinitarios acabaron celebrando el concierto atacando a tiros a un grupo de DDP.

Que los pandilleros de los DDP iban a vengarse, era una certeza, que podría ser esa noche de noviembre era una hipótesis bastante probable. Por eso la Policía estableció un dispositivo de seguridad a las puertas de la sala y lo mantuvo hasta las 5:00 de la madrugada, cuando la mayoría del público se había dispersado.

En cuanto se fueron los agentes, llegaron los DDP armados hasta los dientes y en la puerta del local, ya cerrado, estaba Sailen sentado en un banco con sus amigos.

Levantamiento del cadáver del joven Sailen Huraldo en Fuenlabrada.

Un asesinato sin piedad

A las 5:39 horas, cuatro Trinitarios llegaron en una furgoneta blanca con las placas de matrícula cambiadas. Dos de ellos, menores de edad, se bajaron armados con un revólver del calibre 38 y un machete.

Sin mediar palabra ni piedad, le pegaron a Sailen un tiro en la cabeza y lo remataron a machetazos en el cuello. Luego persiguieron a sus amigos hiriéndoles de gravedad a tiros y machetazos.

Un crimen profesional

Unos meses después, los especialistas del Grupo V de Homicidios detuvieron a los asesinos. El asunto era alarmante, era el primer crimen de bandas latinas en el que los ejecutores actuaron como sicarios profesionales.

Planearon el crimen al detalle. Los asesinos eran los mismos DDP que habían sido tiroteados por los Trinitarios unos meses antes. En ese tiempo hasta el asesinato de Sailen, compraron tarjetas prepago para borrar su rastro, estudiaron las vías de acceso y escape de la discoteca de Fuenlabrada donde se iba a celebrar el concierto y contrataron a un rumano encargado de trasladarles en una furgoneta robada con las placas de matrícula cambiadas.

Dos menores de edad lo asesinaron

No les sirvió de nada. La Policía terminó por detenerles a todos, empezando por el que les vendió las tarjetas telefónicas prepago, pasando por el conductor de la furgoneta y terminando con los ejecutores materiales del crimen.

Los menores ya han sido condenados. Los asesinos mayores de edad se sientan en el banquillo de la Audiencia Provincial de Madrid, esta primera semana de marzo. Les piden prisión permanente revisable, ya que ejecutaron el crimen funcionando como una organización criminal ilegal en Madrid, la de los DDP.

Los restos de Sailen descansan desde hace tres años en la República Dominicana. Su único pecado fue simpatizar con una banda latina y amar la música. No era un miembro «fichado». Sus allegados cuentan que todavía no han asimilado su asesinato y lo recuerdan como «una persona llena de alegría».

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