Sueño

Qué causa el ciclo sueño-vigilia

Relacionado con el descanso nocturno y el sueño reparador, está el ciclo de sueño y vigilia. ¿Sabes en qué consiste? Aquí te lo contamos.

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Qué causa el ciclo sueño-vigilia
Qué causa el ciclo sueño-vigilia

Aunque no solemos prestarle demasiada atención, lo cierto es que nuestro ciclo sueño-vigilia está siempre, acompañándonos, determinando a través de un reloj biológico cuáles son los momentos del día en los que debemos descansar, y cuándo estamos listos para comenzar nuestras actividades.

Al referirnos al reloj biológico, lo hacemos acerca de un centro de gestión neuronal, que se halla dentro del hipotálamo, y que tiene el objetivo de darle órdenes a los elementos constitutivos propios del cerebro, sobre los procesos de inicio, mantenimiento y finalización del sueño, a partir de unas franjas horarias naturales que acompañan la luz solar, pero que se ven alteradas por la rutina.

Ciclo sueño-vigilia y etapas intermedias

El ritmo circadiano se cumple en aproximadamente 24 horas, de ahí su nombre (circadiano significa cerca de un día). Cuando el reloj biológico se encuentra sincronizado, permanecemos despiertos durante las horas de luz y dormimos cuando llega la oscuridad.

Además, se modulan todos los procesos. Por ejemplo, mientras dormimos no necesitamos ingerir calorías. Durante la noche el organismo sintetiza melatonina, una hormona segregada por la glándula pineal, que refuerza la sincronización del ciclo sueño-vigilia.

El ciclo sueño-vigilia está formado por tres fases o etapas: vigilia, sueño lento o no REM y sueño REM. Mientras dormimos atravesamos cuatro a seis ciclos por noche en etapas de 90 a 110 minutos cada una. Esto es esencial para un sueño reparador.

El sueño comienza con la fase no REM, caracterizada por ondas cerebrales lentas, y termina en una fase REM de ondas cerebrales rápidas. Estas son similares a las de la vigilia, pero con menor tono muscular.

Alteraciones del ciclo sueño-vigilia

Son muchos los factores que pueden alterar el ciclo sueño vigilia. Estas alteraciones ocurren cuando se sale de control el reloj biológico. Los trastornos pueden ser básicamente dos:

  • Dificultad para conciliar el sueño,
  • Somnolencia diurna

Pueden ser circunstanciales o convertirse en un problema a largo plazo. Las causas pueden ser:

  • Externas: jet lag, trabajo nocturno.
  • Internas: interrupción del reloj biológico por causas orgánicas, estilo de vida, malos hábitos de sueño.

Otro problema es un ritmo irregular del ciclo sueño-vigilia. Se caracteriza por la falta de un patrón de sueño preciso. El sueño a menudo se fragmenta en períodos cortos. Ocurre cuando el cerebro no funciona de manera óptica, por enfermedades mentales o la falta de un ciclo luz-oscuridad preciso.

Cómo recuperar el ciclo sueño-vigilia

Si bien todos tendemos a ir a dormir y despertarnos a la misma hora, cada persona es diferente. La única señal de que tu sueño es adecuado, es sentirte bien durante el día.

En realidad, las exigencias laborales y las demandas y limitaciones de la vida social imponen ciertos patrones que pueden afectar el ritmo biológico. De esa forma aumentan la sensación de cansancio, malestar, insomnio y depresión.

Causas del ciclo sueño-vigilia

De hecho, en condiciones normales la relación entre este reloj biológico y la luminosidad externa es prácticamente perfecta, pero luego nos desvelamos una noche, y eso hace que sigamos cansados tan pronto amanece, por lo que vamos a quedarnos un rato más en la cama, afectando la administración del sueño. Y, como consecuencia de ello, es probable que estemos agotados durante toda la jornada.

¿Qué factores modifican el ciclo sueño-vigilia?

Entre los elementos externos que pueden cambiar el ciclo sueño-vigilia aparecen algunos como por ejemplo los genéticos, conocidos como clock genes, que producen anomalías de tipo genéticas, explicando las mismas por qué tenemos desórdenes de sueño, varios muy similares a los de nuestros padres.

También desempeñan un papel preponderante los factores hormonales, como la menstruación en las mujeres, o la menopausia. Tanto en ellas como en los hombres pueden ser determinantes diferentes enfermedades endocrinológicas, así que hay que hacerse estudios ante la evidencia de síntomas.

En algún caso, el consumo de fármacos, aún aquellos que fueran prescritos por un médico de confianza, pueden ocasionar retrasos o adelantamientos en las funciones del reloj biológico.

En resumen, estos conflictos entre el reloj biológico y nuestra realidad deben investigarse por profesionales para que éstos puedan ofrecernos alguna solución, ya sea en forma de medicamentos o, mejor aún, aconsejándonos conductas apropiadas que faciliten la sincronización entre ambos.

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