Verano

Cómo hidratarse en verano (además de beber agua)

Cómo hidratarte en verano (además de beber agua)
Cómo hidratarte en verano (además de beber agua)

Si la recomendación general es que bebamos aproximadamente dos litros de agua cada día, tampoco podemos perder de vista que las circunstancias harán que ese consejo deba seguirse más o menos al pie de la letra. Por ejemplo, durante el verano es importantísimo consumir todos los líquidos que sea posible, incluso superando esas cantidades. Entonces, cómo hidratarse en verano (más allá de beber agua).

En este sentido no podemos olvidar que, además de recurrir al agua, habrá que fijarse en otras opciones disponibles, como las frutas y los vegetales, algunos de los cuales repasaremos próximamente, para que conozcas otras formas de hidratarte además de, claro, beber agua de forma constante.

Maneras de hidratarse en verano

Sólo asegurándote la ingesta de unos cuantos centilitros de agua cada jornada tu metabolismo responderá a las funciones indispensables para la vida, así que analiza estas alternativas.

Frutas y vegetales

Como primera solución a la falta de agua, o al cansancio de esta bebida, aparecen las frutas y los vegetales. Los hay absolutamente variados, pero algunos de ellos tienen un contenido de agua más elevado. Tenemos que quedarnos en especial con éstos, porque serán los que más aporten por gramos, como la sandía, el melón, el pepino, el tomate, etc.

El café, helado

Si en invierno un café puede resultar una infusión reconfortante para seguir el día, en época estival podrías sustituirlo por café helado, para que aporte un buen porcentaje de agua. Después de todo, reemplazando con un café frío otras bebidas, incorporas un 98% de agua por taza preparada.

El té, helado

Al igual que el café, puedes saborizar el agua elaborando algún té, casero mejor, y congelándolo para beberlo frío, o directamente helado, sumando más y más líquidos a tu dieta, pero con sabor. Sugerimos más que nada los tés de hierbas y de frutas porque no contienen nada de cafeína.

Por la noche, una sopa fría

A la hora de concluir la rutina, para irte a la cama puedes optar por una sopa fría, como el gazpacho, dejando de lado otras comidas más calóricas que no hacen aportes significativos de agua, para así quemar dos pájaros de un tiro, como se dice, y añadir agua a tu régimen sin demasiado esfuerzo.

Aguas de frutas, en vez de zumos ultraprocesados

Los zumos ultraprocesados tienen agua, es cierto, pero también azúcares y otros añadidos  malos para tu salud. Conviene que los dejes de lado, y te quedes con el agua de coco y otras con menos calorías, salvándote así de sufrir de obesidad a largo plazo.

Si sigues estas pautas, probablemente disfrutarás de los beneficios de una hidratación perfecta, casi sin darte cuenta del trabajo que estás realizando silenciosamente para mantener tu organismo sano y en buen estado.

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