Sube & Baja, por Jaime Peñafiel: semana del 24 al 30 de enero de 2026
SUBE: Óliver Laxe
Director de la película Sirat, de la que Telefónica es una de las productoras, a la que la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha distinguido con dos nominaciones a los Oscar a Mejor película internacional y Mejor sonido en la 98 edición de sus premios, cuya ceremonia de entrega tendrá lugar el 15 del próximo mes de marzo en el teatro Dolby de Los Ángeles. Por segundo año consecutivo, el presentador será el humorista Conan O’Brien. El equipo de esta nominación al mejor sonido, por primera vez, será totalmente femenino: Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas. La película española que más nominaciones al Oscar ha recibido en la historia es El laberinto del fauno de Guillermo del Toro, que logró seis en 2007. Y la última en ganar el Oscar al mejor filme internacional fue Mar adentro de Alejandro Amenábar en 2005. A los Premios Goya, Sirat se presenta con 11 nominaciones.
SUBE: Susan Sarandon
La famosa actriz neoyorquina recibirá el Goya Internacional 2026 en la gala del próximo 28 de febrero en Barcelona. La Academia de Cine anunció que su nombre se suma a la lista de Cate Blanchett, Juliette Binoche, Sigourney Weaver y Richard Gere, los nombres internacionales a los que el cine español ha homenajeado en los Goya. Susan puede presumir de ser una de las estrellas americanas conocidas y reconocidas por el gran público por su labor lejos de los focos, donde ha volcado parte de sus esfuerzos en el activismo político y social como firme defensora de los Derechos Humanos. Su activismo le ha costado más de una pelea dentro de los despachos de Hollywood y más de una detención en las calles, participando en manifestaciones. Pero Sarandon, la mayor de nueve hermanos, criada en la religión católica y enamorada de España, siempre ha defendido sus ideas dentro y fuera de la industria cinematográfica. Pero ello no le ha impedido el reconocimiento internacional a esa gran actriz que es. «Tanto que hasta los Goyas la han querido incluir en el palmarés de sus premios», como recuerda F. Muñoz en ABC.
SUBE: Julio Iglesias
Después del linchamiento público a causa de la denuncia de presuntos acosos y agresiones sexuales de dos trabajadoras en sus mansiones de Bahamas y República Dominicana, la Fiscalía ha archivado la investigación sobre mi amigo y compadre (fue padrino de mi boda con Carmen en Miami), por falta de competencia jurisdiccional de la Fiscalía de la Audiencia Nacional sobre presuntos delitos que se produjeron fuera del territorio nacional. La Ley «no autoriza a España a erigirse en juzgador universal». De todas formas, y como reconoce el equipo jurídico del cantante, «no podemos pasar por alto el linchamiento público a Julio, el daño ocasionado que ha sido enorme e irreparable”. Antonia Chinchilla, abogada penalista, en un artículo en ABC, el pasado domingo 25 de enero, sobre Julio, pide dejar de regularizar «este tipo de conducta porque todos tenemos tres vidas: la pública, la privada y la secreta». Y la ilustre jurista escribe sobre la presunción de inocencia «que no es un privilegio, al igual que opinar no es juzgar, como escuchar no es condenar y la prudencia una obligación».
BAJA: María Jesús Montero
Por ocupar más allá de lo necesario el destacado espacio que le corresponde en presencia de los reyes. Y según el artículo de Bruno Pardo en ABC «al fondo, al lado de Óscar Puente, está María Jesús Montero, que es apenas una cabeza, casi ni eso… La ministra de Hacienda comprueba el terreno, analiza la situación y encuentra un hueco imposible, un hueco que sólo ve ella, una mujer con una misión… y avisa a la mujer que tiene delante del presidente de la Junta de Andalucía, a la altura de los reyes». Y lo hace avanzando a codazos hasta colocarse al lado de Felipe y Letizia en el centro de la imagen mientras el resto de las autoridades ocupan un segundo plano cuando el protocolo marca que su presencia debe ser discreta. Pero la ministra no quiere perder la posición que le asegure estar a todos los tiros de las cámaras, para situarse junto al rey, junto a Letizia. Esta actitud no es nueva. El primer incidente sucedió en 2024 cuando María Jesús obligó, incluso, al presidente de la Federación Española de Fútbol a renunciar al lugar que le correspondía, por protocolo, junto al rey, para que la muy descarada se sentara a la derecha del soberano, en el palco presidencial.