¿Qué se esconde detrás del ‘balizazo’?
Que la empresa inventora de la baliza V16 que la Dirección General de Tráfico (DGT) –adscrita al Ministerio del Interior– ha establecido como obligatoria para los vehículos en circulación haya recibido en los últimos años más de 2,2 millones de euros en ayudas del Gobierno de Pedro Sánchez se presta a la sospecha, porque Netun Solutions –qué casualidad– ha incrementado su negocio un 1.000% desde 2018, coincidiendo con la percepción de dichas ayudas públicas.
Y dado que la baliza ha sido impuesta en contra del criterio de no pocos expertos, la pregunta es obligada: ¿Ha decidido el Gobierno servir a los intereses empresariales de una compañía en concreto, decretando la obligación de que los conductores se doten de la baliza que comercializa? O de forma más clara: ¿Qué se esconde detrás del balizazo?
Esta firma gallega –constituida en 2016 y con domicilio social en Vigo (Pontevedra)– ha obtenido múltiples subvenciones y avales del Ejecutivo socialcomunista, según consta en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), dependiente de la Vicepresidencia primera del Gobierno que dirige la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Alguien tendrá que explicar las razones por las que el Ejecutivo ha decidido ser tan generoso con una compañía que, tras su irrupción en el mercado hace casi 10 años, decidió trasladar su producción a China y luego regresar en plena pandemia en 2020 para ir recibiendo de forma continuada ayudas del Gobierno de Sánchez.
Es indispensable aclarar todas las dudas y, sobre todo, disipar las sospechas de que el Ejecutivo ha contribuido a un pelotazo de dimensiones colosales. Cuando el Gobierno le otorgó ayudas millonarias, ¿tenía ya previsto que años después la convertiría en empresa de cabecera de las balizas obligatorias? Porque si así fuera estaríamos ante un escándalo mayúsculo. Urge una explicación que aporte un poco de luz al balizazo.