El problema siempre es el PSOE

PSOE

El independentismo catalán tiene menos apoyo que nunca, pero los independentistas están a punto de cumplir sus objetivos gracias al PSOE. Del mismo modo que ETA ha dejado de matar, pero gracias al PSOE los etarras están consiguiendo todo aquello por lo que asesinaban.

En las últimas elecciones generales los partidos independentistas catalanes perdieron 12 escaños y 700.000 votos, que suponen el 20% de los votos emitidos en Cataluña. El partido del prófugo Puigdemont quedó el 5º, por detrás del PP. Sumando los votos de ERC, Junts y la CUP no llegan a 955.000 que son nada más y nada menos que un millón de votos menos de los que suman el PSC, el PP y Vox.

Visualmente, la pérdida de apoyos del movimiento independentista catalán la vimos todos en las manifestaciones de la Diada de este 11 de septiembre. Sólo a efectos comparativos, sin dar por buenos sus datos que con toda seguridad están inflados, la Guardia Urbana de Barcelona dice que a la manifestación de Barcelona acudieron apenas 115.000 personas, frente a los 1,8 millones que dicen que fueron a la de 2014 o el millón de asistentes que anunciaron en 2017 y 2018.

El independentismo vasco y catalán sería un pequeño problema para la democracia española si no fuera porque el PSOE sigue suponiendo la misma tragedia que lleva siendo desde su fundación, hace ya 144 años. Apenas sin apoyo electoral y sin capacidad de movilización, Puigdemont va a conseguir una amnistía para él y todos sus cómplices que no cabe en la Constitución, un referéndum de autodeterminación que está claramente prohibido y la presencia de mediadores internacionales en una negociación bilateral de Cataluña con España.

Por su parte los etarras ya consiguieron el trasladado de todos sus presos a las cárceles que gestionan ellos, que nunca debemos olvidar que es lo que la banda asesina ETA exigió cuando secuestró a Miguel Ángel Blanco como condición para no ejecutarlo, como finalmente hicieron porque todos los partidos democráticos de España, incluido el PSOE, se negaron hace sólo 26 años a hacer lo que acaba de hacer Pedro Sánchez. Y como eso ya se lo han regalado, ahora obtendrán otro referéndum de autodeterminación para ellos, además de la anexión de Navarra. Todo, conseguido gracias al PSOE.

El PSOE es un partido con 144 años de sangrienta historia golpista, terrorista y corrupta. Su fundador, Pablo Iglesias, presumía de haber participado en la Semana Trágica de Barcelona de 1909 en la que quemaron 80 iglesias y conventos y murieron 78 personas. En 1923, el PSOE colaboró con la dictadura del General Primo de Rivera en la que Largo Caballero formó parte de la Consejería de Estado y durante la cual el PSOE fue el único partido legal y la UGT el único sindicato permitido.

En octubre de 1934, con Largo Caballero como presidente del PSOE, los socialistas promovieron una huelga general que desembocó en un golpe de Estado contra la II República, que consiguió arraigar en Asturias con las armas conseguidas por el socialista Indalecio Prieto. Siguiendo las instrucciones del PSOE se incendió la Universidad, el Teatro Campoamor, la Catedral de Oviedo, así como numerosos edificios religiosos.

El 1 de julio de 1936 el diputado Ángel Galarza (PSOE) interviene en el Congreso dirigiéndose de este modo a Calvo Sotelo: «La violencia puede ser legítima en algún momento. Pensando en su señoría, encuentro justificado todo, incluso el atentado que le prive de la vida». Doce días después, Calvo Sotelo fue secuestrado en su casa por un grupo que incluía a miembros de las fuerzas de seguridad, que lo asesinaron de un tiro en la cabeza abandonando su cadáver en el cementerio de La Almudena. El disparo lo hizo Luis Cuenca Estevas (PSOE) guardaespaldas de Indalecio Prieto (PSOE), provocando el inicio de la Guerra Civil. Dos meses después los socialistas Largo Caballero y Negrín expoliaron más de 500 toneladas del oro del banco de España que enviaron a Moscú junto a todas las joyas robadas a los españoles.

También en 1934 hubo otro golpe de Estado en Cataluña, protagonizado por Companys, responsable del asesinato de miles de catalanes. 2 años después, en 1936, el PSOE pactó con los golpistas en el Frente Popular, formaron Gobierno y los amnistió. En 2017 hubo un nuevo golpe de Estado en Cataluña, de nuevo el PSOE ha indultado a los que fueron juzgados y va a amnistiar a los fugados.

Otra vez el PSOE va a formar Gobierno con todos los enemigos de España, igual que viene haciendo sin interrupción desde hace 144 años. Se equivocan todos los que, como Ortega y Gasset, piensan que los mayores problemas de la España invertebrada provienen de los movimientos separatistas catalán y vasco; no es verdad. Los independentistas suponen una parte muy pequeña de la población que debería haber podido ser reconducida o minimizada si no existiera un partido como el PSOE intentando siempre destruir España.

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