Seguridad Nacional pidió a Sánchez «mantener sus compromisos» con la OTAN ante la amenaza de Irán
El informe señala que "la amenaza" de la "proliferación de armas de destrucción masiva" es un "reto global"
Sánchez fue el único alidado que rompió el consenso unánime de la OTAN de gastar el 5% del PIB en Defensa
El Consejo de Seguridad Nacional pidió al Gobierno «mantener sus compromisos» con la OTAN ante la amenaza de la proliferación de armas de destrucción masiva en Oriente Medio y, concretamente, en Irán. Todo ello a pesar de que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, se niega a cumplir con acuerdos como el de elevar el gasto en Defensa al 5% del Producto Interior Bruto (PIB). Algo que sí han firmado todos y cada uno de los aliados, excepto la Administración española.
Esa entidad creó la Estrategia Nacional contra la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva, el primer documento de este tipo en España. Este escrito oficial establece cómo lograr la «autoprotección» ante agentes internacionales que puedan lograr «armas nucleares, radiactivas, químicas o biológicas». El informe reconoce el «incremento del riesgo que han venido identificando las sucesivas estrategias de seguridad nacional».
Esta estrategia de Seguridad Nacional identifica «la amenaza asociada a la proliferación de armas de destrucción masiva» como un «reto global». Es decir, asunto que afecta a «organizaciones internacionales como la ONU o la OTAN» y en el que «la Unión Europea también se ve involucrada».
Por todo ello, el documento expresa la importancia de «mantener sus compromisos, asegurar sus capacidades y participar en favorecer la distensión entre otros actores globales o regionales».
Sánchez expresó este viernes su posición favorable a la OTAN en la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa, en Huelva, junto al primer ministro portugués, Luís Montenegro. «También decimos sí a ese vínculo transatlántico que españoles e portugueses compartimos», ha asegurado en alusión a la OTAN. Un vínculo que supeditó al cumplimiento del derecho internacional, las reglas y la cooperación: «Y, por tanto, que la confrontación no sea el camino a seguir».
Sánchez, incumplidor con la OTAN
Sin embargo, el Gobierno de Sánchez ha sido el único que ha roto con el consenso unánime de la OTAN. La administración que encabeza el líder socialista alegó que gastar el 5% del PIB en Defensa «no es razonable y sería contraproducente».
Todos los miembros de la alianza atlántica, excepto España, firmaron en junio de 2025 una declaración en la que «se comprometen a invertir el 5% de su PIB anualmente en necesidades básicas de defensa, así como en gastos relacionados con la defensa y la seguridad, para 2035».
En su lugar, Sánchez argumentó en esa misma cita internacional que el gasto de España en Defensa sería del 2,1% del PIB. A ojos del jefe del Ejecutivo, era una inversión «suficiente, realista y compatible» con el modelo social y del Estado del bienestar.
El propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se hizo eco de esta disputa y aseguró que el Gobierno de España era «un problema en cuanto al gasto»: «Es muy injusto para el resto».
Irán dificulta la «vía diplomática»
En la parte que el documento de Seguridad Nacional dedica a Irán, el informe advertía sobre la situación que se había generado tras los ataques de junio de 2025 contra las instalaciones nucleares iraníes. A ojos del organismo de Presidencia, esto generaría «un nuevo y preocupante escenario en el régimen internacional de no proliferación nuclear». Y lamenta que «el expediente nuclear iraní se enfrenta a una falta de avances».
En primer lugar, Seguridad Nacional valora la necesidad de «redoblar los esfuerzos diplomáticos para asegurar, por medios pacíficos, la naturaleza exclusivamente pacífica del programa nuclear iraní».
El organismo adscrito a Presidencia aseguró que «las autoridades iraníes siguen defendiendo que no buscan dotarse de armas nucleares». Sin embargo, señala que «sus capacidades técnicas» y «la falta de información sobre algunos aspectos de su programa nuclear civil» dicen lo contrario y «dificultan los avances hacia una solución diplomática para este expediente».
Todo ello, por tanto, contradice la posibilidad que proponía Sánchez al conflicto que ha surgido entre Irán y Occidente tras los ataques de EEUU e Israel contra el régimen de los ayatolás. «Nosotros repudiamos al régimen de Irán, que reprime, que mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres, pero al mismo tiempo rechazamos este conflicto y pedimos una solución diplomática y política», indicó Sánchez en una declaración institucional este miércoles.