Trump promete «el gran cambio» en Cuba: «Pronto vamos a lograrlo»
El presidente de EEUU convoca a los líderes latinoamericanos en Miami para presionar a Cuba y frenar la expansión de China

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido este sábado «el gran cambio en Cuba»: «Pronto vamos a lograrlo» durante la cumbre con líderes latinoamericanos denominada Escudo de las Américas, celebradaen el Trump National Doral Miami, un resort con campo de golf propiedad del mandatario en Florida. Trump ha afirmado que Cuba se encuentra al «final del camino» y ha asegurado que él mismo y el secretario de Estado, Marco Rubio, están negociando con La Habana, destacando que espera «con entusiasmo el gran cambio que pronto llegará a Cuba».
Donald Trump ha realizado estas declaraciones apenas dos meses después de ordenar una operación militar para capturar narcodictador de Venezuela, Nicolás Maduro, trasladándolo a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico.
La cumbre ha reunido a líderes de al menos 12 países de Latinoamérica. El encuentro busca consolidar el liderazgo de Washington en la región y contrarrestar la creciente influencia de China, además de abordar cuestiones de seguridad, inmigración irregular y crimen organizado.
«El gran cambio en Cuba es algo que pronto vamos a lograr», ha destacado Trump, enfatizando la necesidad de intensificar la presión sobre La Habana en un contexto de tensiones con el Gobierno cubano.
Entre los líderes que asistieron figuran el presidente de Panamá, José Raúl Mulino; el presidente electo de Chile, José Antonio Kast; la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad‑Bissessar; el presidente de Honduras, Nasry Asfura; así como los mandatarios de Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Argentina, República Dominicana, Guyana, Paraguay y El Salvador. A la cumbre no fueron invitados los líderes de Brasil y México, ni el de Colombia.
Durante su intervención, Trump anunció además la creación de una nueva coalición militar regional contra los cárteles del narcotráfico, invitando a los países participantes a cooperar estrechamente en materia de seguridad.
Además, la cumbre ha coincidido con la presión estadounidense para contrarrestar la influencia de China en Latinoamérica, que incluyó presiones al Canal de Panamá para desvincularse de empresas de Hong Kong y sanciones contra tres funcionarios chilenos por la posible construcción de un cable de fibra óptica con el gigante asiático. Esto refuerza el carácter geopolítico del encuentro, concebido como un foro paralelo a la tradicional Cumbre de las Américas, centrado en aliados de Washington y en la consolidación de su liderazgo hemisférico.