La juez reconoce que es imposible vincular la acción de Mazón con las muertes de la DANA
La propia exposición razonada desarma la acusación contra Mazón: ninguna de las víctimas murió por el retraso de la alerta

La instrucción judicial que investiga la gestión de la DANA del 29 de octubre de 2024 en Valencia se ha encontrado con un escollo de difícil salvamento para inculpar a Mazón: de las únicas 14 víctimas que fallecieron después de las 19:54 horas —el momento en que la juez fija la supuesta intromisión, no demostrada judicialmente, de Carlos Mazón a través de su jefe de gabinete con el mensaje «De confinar, nada, por favor»—, ninguna presenta un nexo causal demostrable con el hipotético retraso, o modificación, en el envío de la alerta Es-Alert tras la supuesta intervención del expresidente. Así se desprende del análisis de la exposición razonada elaborada por la la juez instructora, que ha sido examinada víctima por víctima por expertos juristas.
La catástrofe provocada por la DANA dejó más de doscientos muertos en la Comunidad Valenciana, la mayoría en municipios del área metropolitana de Valencia como Alfafar, Catarroja, Sedaví, Aldaia o Paiporta. La investigación judicial ha puesto el foco en si las autoridades autonómicas actuaron con la diligencia debida, y en particular si el ex presidente Carlos Mazón ordenó retrasar o modificar el contenido del mensaje de emergencia enviado a la población a través de ese WhatsApp de su jefe de gabinete. La exposición razonada no explica cómo se habría cambiado el mensaje Es-Alert tras la presunta intervención de Mazón, pero sí indica que a las 19h se manejaba un borrador que pedía «permanecer en sus domicilios». Finalmente, la recomendación se sustituyó por «eviten desplazamientos».
La primera alerta masiva mediante el sistema Es-Alert se envió a las 20:11 horas. La juez instructora sostiene que, de no haberse producido la supuesta injerencia de Mazón a través de Cuenca a las 19:54h, el aviso podría haber llegado antes. Una tesis sorprendente, la del supuesto retraso, teniendo en cuenta que entre las 19:54 y las 20:11 horas apenas pasan unos minutos en los que, según la exposición razonada elaborada por la propia jueza, no muere nadie, por lo que el retraso no tiene nexo alguno con ningún fallecimiento.
Además, la consejera competente ha declarado en sede judicial que no siguió las indicaciones del jefe de gabinete de Mazón por mensaje de móvil, lo que por sí solo constituiría un elemento suficiente para cuestionar la cadena de causalidad que la acusación pretende construir.
Otros motivos
Las fuentes consultadas por OKDIARIO indican queel Tribunal Superior de Justicia de Valencia –que ya tumbó la apertura de investigaciones contra Mazón anteriormente– podría rechazar la exposición razonada por varios motivos.
En primer lugar, porque no se ha agotado la investigación, ya que se siguen desarrollando diligencias, incluidas algunas contra el expresidente. También porque la legislación es nítidamente clara respecto a que Mazón no ocupa la posición de garante, pues ni siquiera forma parte del Plan de Emergencias. Igualmente subrayan que las competencias están delegadas –no se le pueden atribuir las muertas sólo por ser el máximo dirigente autonómico–. Y, por último, por la falta de nexo causal directo de sus actos con las muertes.
Sin nexo causal
El análisis pormenorizado de los fallecimientos posteriores a las 19:54 horas revela una realidad que complica severamente la tesis acusatoria. De las únicas 14 víctimas identificadas que fallecieron después de la supuesta intromisión, nueve murieron dentro de sus domicilios.
Entre ellas, una mujer de 84 años, que falleció en su casa de Alfafar cuando el agua alcanzó 2,60 metros de altura y le cayó encima un armario mientras intentaba subir las escaleras. De nada hubiera servido un mensaje de que no saliera de casa.
O también otra mujer de 85 años, que pereció ahogada en Catarroja «intentando subir a la parte superior de la vivienda» cuando el agua irrumpió mientras cenaba. En ninguno de estos casos un aviso en el que se especificara que debían permanecer en sus domicilios habría modificado la situación: las víctimas ya estaban en sus hogares.
De las cinco víctimas restantes, dos no recibieron el Es-Alert. Es el caso de una mujer cuyo cuerpo fue hallado en la playa de los Gossos de Pinedo: «No consta que recibiera la llamada de las 20:11 horas, así lo manifestó su hermano.»
Y el de un menor de edad residente en Sot de Chera, donde la familia «no recibió ni ella ni su pareja ningún mensaje de alerta» y se quedaron sin cobertura desde las 20:00 horas.
De las tres víctimas que sí podrían haber recibido el aviso y se encontraban fuera de sus domicilios, dos se desplazaron después de que el Es-Alert hubiera sido enviado pidiendo evitar desplazamientos, por lo que desobedecieron la recomendación de Emergencias.
Un hombre de 57 años salió con su moto hacia las 20:45 desde Sedaví —más de media hora después de la alerta— para ir al garaje. Otra fallecida y su marido estaban en la calle cuando llamaron a su hija a las 22:05, diciéndole que «estaban subidos a un coche y que se los llevaba el agua».
El caso más estrambótico, en el sentido de que escapa completamente a la lógica de la acusación, es el de un vecino de Massanassa. Bajó a mover su coche a las 19:40 —14 minutos antes del momento señalado como el de la supuesta intromisión— porque «escuchó el bando del ayuntamiento por el megáfono» que ordenaba retirar los vehículos. Su familia, que se quedó en casa, no recibió el Es-Alert hasta la una de la madrugada.
La conclusión jurídica del análisis de las fuentes es contundente: «Es absolutamente imposible establecer que hay nexo de causalidad entre la supuesta intromisión y ni una sola de las víctimas que fallecen después de la acción por la que se quiere investigar a Carlos Mazón, por lo que es imposible culparle penalmente por ello».
La investigación judicial continúa abierta y deberá determinar si existieron otras responsabilidades. Lo que el análisis deja en evidencia es que, al menos en lo que respecta a las 14 víctimas documentadas tras las 19:54 horas, la acusación contra Mazón sustentada en ese concreto hilo argumental se sostiene sobre un terreno muy inestable. Se añade la circunstancia, además, de que la juez que redactará la ponencia que tendrá que determinar el futuro procesal de Carlos Mazón ya dijo el año pasado que, para imputar al expresidente, era necesario establecer un nexo de causalidad entre su acción u omisión «con cada una de las víctimas, no en términos estadísticos». En este caso, según el relato de la propia instructora, ni una sola víctima murió por la intromisión de las 19:54 horas que achaca a Mazón.