El PNV se suma al chantaje de los golpistas catalanes

El PNV se suma al chantaje de los golpistas catalanes

La amenaza del PNV, que se maneja como nadie en el arte del chantaje, es clara: si Pedro Sánchez decide intervenir Cataluña, el PSOE puede ir despidiéndose de sus votos en una eventual sesión de investidura. A nadie sorprende la actitud de los nacionalistas vascos, tan solidarios ellos con el "sufrimiento" del pueblo catalán. En el fondo, es comprensible: la única diferencia con los independentistas catalanes es que, después del Plan Ibarretxe (que se ha sumado a las marchas del secesionismo catalán compartiendo pancarta con Torra), el PNV se ha cuidado mucho de no ir más allá del límite constitucional y se ha dedicado a lo que mejor hace: a sacarle todo lo posible a los distintos Gobiernos de España. Comparte fines con los golpistas catalanes y, aunque se diferencia en los medios, su lealtad al marco constitucional es  ninguna.

A Sánchez se le achican sus márgenes de maniobra. O se pliega a las exigencias del PNV y se pone de canto ante el clima de violencia y desacato institucional desatado por los separatistas catalanes o interviene en Cataluña enfrentándose a los mismos que le hicieron presidente del Gobierno. Será por eso que Sánchez se lo sigue pensando: no le salen sus cálculos electorales y el nerviosismo se extiende por Ferraz. El jefe del Ejecutivo en funciones sigue supeditando el interés nacional a su interés personal. Después de que el PNV haya movido ficha y advertido al Gobierno que no cuente con sus votos, Sánchez se encuentra en una encrucijada de difícil salida, por mucho que le quede la última baza de la exhumación de Franco para tratar de invertir la tendencia descendente que auguran las encuestas.

En realidad, Sánchez es un oportunista empeñado en ocupar el poder a toda costa, de modo que lo que haga en Cataluña -nada, poco o mucho- dependerá no del interés nacional, sino de lo que mejor le convenga. El PNV amenaza y Pedro Sánchez echa cuentas: no le salen y mientras trata de cuadrarlas, dice eso de que por el momento no se dan las condiciones para intervenir en Cataluña. Lo que pasa es que está dándole vueltas a su condición personal y hará lo que entienda que le resulta más rentable para seguir en el poder.

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