Hacia el colapso institucional

Hacia el colapso institucional
  • Diego Vigil de Quiñones Otero

Una vez publicada la sentencia del juicio del procés, la situación generada en Cataluña está siendo, sobre todo, de colapso institucional. Será por la anulación del Estatut, por la actitud obstinada de los independentistas, por la connivencia de los catalanistas (PSC) y soberanistas (En Comú Podem) o por la espantada de la oposición (Ciudadanos), pero lo cierto es que Cataluña está en el colapso: un gobierno incapaz de aprobar presupuestos y una parálisis política que solo ofrece nuevas elecciones o nuevo referéndum, cuando todos sabemos que cualquiera de las dos cosas dará lugar a más de lo mismo.

Frente a este colapso, harían falta alternativas propuestas creativas y generosidad por parte de los líderes (que cada vez lideran menos). Ante situaciones de colapso solo cabe introducir nuevas variables, nuevos acuerdos, nuevas propuestas, nuevos vectores. La moción de censura de Ciudadanos y PP, aunque sin votos suficientes, fue un ejemplo de novedad. Aunque lo cierto es que la primera que tenía que haber intentado la investidura en su día es Inés Arrimadas, quien desertó dando la sensación de que solo querían Cataluña para abrirse camino en Madrid.

Del mismo modo, las fuerzas que suman votos suficientes en el Parlament, deberían crear nuevas soluciones. Por ejemplo, si tan mal parece Torra a ERC y el PDCat, ¿acaso no podían ofrecer al PSC y En Comú hacerle una moción de censura y poner un candidato de consenso?

La situación catalana es la más grave, pero a nivel de todo el Estado el colapso empieza a ser preocupante. El hecho de que Ciudadanos haya sido incapaz de articular un gobierno con el PSOE, o la falta de actitud de los socialistas para gobernar (con Cs o con Podemos), llevando deliberadamente a nuevas elecciones, deja también mucho que desear.

El futuro no parece más fácil. Según van avanzando las encuestas, la tendencia es al estancamiento del PSOE y la fuerte crecida del PP. Podría llegar a ocurrir que el PSOE fuese el primer partido en votos y el PP el primero en escaños. Con las cosas así, nadie querrá dar su brazo a torcer. El colapso será ya definitivo.

Visto todo en perspectiva, tengo para mí que lo de Cataluña y la anormalidad de cuatro elecciones en cinco años a nivel de toda España es, quieran verlo o no, un colapso institucional de un régimen del 78 necesitado de reforma. Pero la reforma necesita consensos, nuevos vectores, creatividad, generosidad y liderazgo. Y con unos líderes prisioneros del cálculo electoral y de los intereses de partido, tardará en haber solución e iremos hacia un colapso cada vez más profundo.

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