Fracasado, chaquetero y fascista
Que Pablo Iglesias haya vuelto a arremeter contra OKDIARIO, además de un motivo de orgullo, es absolutamente normal, de modo que sus ataques los tomamos como la prueba de que vamos por el buen camino. Que los ataques de Iglesias contra OKDIARIO sean secundados de forma pastueña por el conductor del programa Las mañanas de RNE, Juan Ramón Lucas, no es que nos sorprendan, pero merecen una reflexión. El periodista avaló el exabrupto del podemita contra este diario con un «No puedo estar más de acuerdo». Cada cual se gana la vida como puede y se convierte en mamporrero de quien considere oportuno, pero Juan Ramón Lucas conduce un programa en una radio pública y, en consecuencia, tiene que guardar las formas y aparentar cierta neutralidad.
Que un periodista de un medio público avale poner mordaza a los medios críticos con el Gobierno le retrata como un censor, pero que no se preocupe. Entendemos su situación: su decrepitud profesional va unida a su decrepitud moral y, en consecuencia, a Lucas no le queda otra cosa que plegarse a la izquierda que le da de comer. No parece que sea de esos que colocan su dignidad profesional por encima de la nómina, de modo que lo que diga Lucas nos provoca una cierta melancolía. ¿Quién te ha visto y quién te ve?, Juan Ramón. Durante su intervención, Iglesias arremetió contra este diario por señalar la mala gestión del ministro de Transportes, Óscar Puente, y las posibles consecuencias que esta pudo tener en la tragedia. «He visto algo en las redes sociales que me preocupa enormemente, que son otra vez los carroñeros de siempre. OKDIARIO, Vito Quiles, en [Bertrand] Dongo. Todos estos escuadristas que se disfrazan de reporteros agresivos», afirmó el ex vicepresidente del Gobierno, quien reclamó ponerles «vacuna democrática porque eso no se puede consentir». Y Lucas, mansamente, sentenció: «Estoy completamente de acuerdo con Pablo en ese sentido», sentenció el presentador de RNE. Pues nada, Lucas: tú a lo tuyo. A seguir peloteando a Pablo y ganándote el jornal. Para lo que has quedado, periodista.