Agricultura

Giro radical en el control de cultivos: agricultores gallegos usan ovejas en vez de tractores para controlar sus viñedos

control de cultivos
Ovejas pastando en un viñedo. Foto: ilustración propia.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

El control de cultivos se ha convertido en uno de los principales retos de la viticultura moderna, especialmente en zonas donde la orografía y el clima condicionan el uso intensivo de maquinaria. En Galicia, la gestión de las cubiertas vegetales es una práctica habitual para proteger el suelo y regular la humedad, pero que exige gran consumo de combustible y horas de trabajo.

En este contexto, algunas explotaciones vitivinícolas están explorando alternativas que permitan mantener el control de cultivos sin recurrir de forma constante al tractor. La integración de la ganadería, como ovejas, en los viñedos aparece como una opción que requiere planificación, ajustes técnicos y una adaptación a los ciclos naturales de las plantas y los animales.

Ovejas en vez de tractores: el nuevo método de agricultores gallegos para el control de cultivos

El primer paso de esta experiencia se desarrolla en Villanueva de Arosa, donde una bodega ha incorporado un rebaño de 25 ovejas de raza texel para gestionar la vegetación que crece bajo las vides. Los animales pastan en una superficie aproximada de una hectárea, delimitada mediante un cercado móvil electrificado que se desplaza de forma semanal.

Este sistema de pastoreo rotativo permite mantener a raya las hierbas sin necesidad de desbroces mecánicos continuos.

Y es que, al limitar el espacio, las ovejas consumen toda la cubierta vegetal disponible, lo que asegura un control de cultivos homogéneo y evita que determinadas especies se impongan sobre otras.

La rotación periódica también contribuye a preservar la estructura del suelo y a reducir la compactación provocada por el paso repetido de maquinaria pesada.

La oveja texel como herramienta agrícola

La elección de la raza texel responde a criterios técnicos. Se trata de un tipo de oveja con un comportamiento dócil y un patrón de pastoreo adecuado para espacios donde es necesario evitar daños en las cepas y en las estructuras del viñedo.

A diferencia de otras razas locales, su alimentación se centra principalmente en la hierba, sin roer de forma sistemática brotes o partes leñosas.

El proyecto cuenta con el asesoramiento de la firma especializada ‘Beealia’, que facilitó el contacto con la ganadería López Queijo SC para prestar el servicio de pastoreo.

Según los técnicos implicados, la texel presenta además un crecimiento eficiente alimentándose únicamente de pasto, incluso cuando este no es de alta calidad, lo que la convierte en una opción funcional para el control de cultivos en explotaciones vitícolas.

El impacto ambiental que podría tener este método de la agricultura gallega

Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es la reducción del uso de combustibles fósiles. Cada pase de tractor implica emisiones de CO₂, además de costes asociados al gasóleo y al mantenimiento de la maquinaria. El pastoreo sustituye parte de esas labores, lo que permite rebajar la huella de carbono de la explotación.

El paso de las ovejas aporta también un abonado directo e inmediato. Mientras que la hierba segada mecánicamente puede tardar meses en transformarse en materia orgánica útil, los animales fertilizan el terreno de forma continua.

Este aporte contribuye a mejorar la fertilidad y la estructura del suelo, factores clave para un control de cultivos sostenible a medio y largo plazo.

Asimismo, el mantenimiento de la cubierta vegetal favorece la retención de agua y ayuda a combatir la erosión en parcelas con desniveles que, en algunos casos, alcanzan el 25%.

Limitaciones de este control de cultivos y perspectivas del proyecto

Cabe aclarar que la presencia de las ovejas en el viñedo no es constante durante todo el año. Por motivos de seguridad para la producción, los animales se retiran cuando comienza el crecimiento de los brotes y durante la aplicación de tratamientos fitosanitarios. El pastoreo se concentra en los periodos de parada vegetativa de la vid, ajustándose al calendario agrícola.

Actualmente, las 25 ovejas no son suficientes para cubrir de forma íntegra las 30 hectáreas de viñedo que rodean la bodega, por lo que no se descarta aumentar la densidad de animales en el futuro.

Por último, el proyecto incluye también una vertiente de seguimiento para analizar posibles cambios en la biodiversidad de las cubiertas vegetales y evaluar si este modelo de control de cultivos tiene algún efecto indirecto en las características de los vinos obtenidos.

Lo último en Naturaleza

Últimas noticias