Es el favorito de los italianos: el restaurante de Madrid donde comer una carbonara auténtica por menos de 20 euros
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Encontrar una carbonara fiel a la receta italiana no siempre es fácil. Madrid está llena de propuestas que versionan este plato emblemático, pero muy pocas se ajustan a lo que cualquier italiano espera cuando pide un plato de pasta. Sin embargo, en los últimos meses, un nombre se repite con frecuencia entre quienes buscan esa autenticidad sin artificios: Ornella, un restaurante que ha logrado hacerse un hueco entre los amantes de la cocina tradicional y que mantiene un precio competitivo para uno de sus platos estrella. Así, es el restaurante de Madrid que aman los italianos y que tiene, sin duda, la mejor carbonara de la ciudad.
El local no sólo ha llamado la atención por su forma de trabajar la pasta, sino por recuperar elaboraciones que respetan ingredientes, tiempos y técnicas que rara vez se ven fuera de Italia. Su carbonara, disponible por menos de 20 euros, se ha convertido en uno de los reclamos más comentados, especialmente entre los italianos que viven o visitan la capital. Las dos versiones que ofrece, una clásica y otra con trufa, han terminado por consolidarlo como un lugar donde la tradición manda. A esto se suma la figura de Enrico Bosco, CEO del grupo Pulcinella y responsable de que la propuesta siga un criterio culinario muy definido. Su obsesión por el producto, así como el vínculo familiar que mantiene con la gastronomía italiana, han permitido que Ornella se convierta en un proyecto que combina respeto por lo auténtico y adaptación a lo que busca el público madrileño.
El restaurante de Madrid que eligen los italianos
La carbonara es uno de esos platos que muchos creen dominar, pero que sólo unos pocos preparan siguiendo la fórmula tradicional. En Ornella trabajan dos versiones que parten de la misma premisa: respetar el guanciale, la yema de huevo y el queso pecorino como base. Su opción más llamativa es la Carbonara al Tartufo, elaborada con Pecorino Tartufato Moliterno, trufa fresca, yema, pimienta negra y guanciale. Es una combinación intensa, pensada para quienes buscan una carbonara con un matiz aromático más profundo gracias a la presencia de la trufa.
La alternativa clásica, los Spaghetti alla Carbonara, sigue un patrón más conocido pero igual de exigente. Aquí la salsa se liga únicamente con yema de huevo, queso pecorino romano y la grasa del guanciale, lo que aporta una cremosidad natural sin recurrir a añadidos. Para muchos, este tipo de elaboración marca la diferencia, ya que reproduce lo que cualquier comensal podría recibir en una trattoria de Roma.
Otros platos que junto a la carbonara, completan la experiencia
Aunque la carbonara sea el plato que más conversaciones genera, la carta de Ornella incluye otros clásicos que ayudan a entender por qué se ha convertido en un referente para quienes buscan cocina italiana sin reinterpretaciones excesivas. Uno de los entrantes más solicitados es la Burrata di Ornella, elaborada con queso fresco típico de Puglia y acompañada de salsa pesto y tomate datterino. El restaurante cuida especialmente estos productos, que llegan frescos varios días a la semana y se sirven de inmediato.
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Para cerrar la comida, el Nutellotto es probablemente el postre que más reconocimiento ha logrado entre sus clientes. La mezcla de Nutella, mascarpone, galleta sin gluten y pistacho lo ha convertido en un final habitual para quienes repiten visita o quieren probar algo diferente al tiramisú o la tarta de queso tradicionales. Su presencia constante en las recomendaciones ha hecho que forme parte de la identidad del local.
La carta incluye también propuestas de pasta más elaboradas, pizzas, recetas con trufa, opciones de marisco y distintas combinaciones propias de la gastronomía italiana, siempre manteniendo ese hilo conductor que caracteriza al grupo: productos importados directamente de Italia y técnicas que buscan reproducir el sabor casero.
El proyecto de Enrico Bosco y la apuesta por el producto italiano
Detrás de Ornella está Enrico Bosco, un empresario con raíces familiares entre Nápoles y Huelva que ha dedicado años a comprender y perfeccionar la cocina italiana desde un punto de vista puramente tradicional. Su grupo, Pulcinella, es conocido en Madrid por mantener una línea de trabajo basada en el producto auténtico. En el caso de Ornella, esto se traduce en pasta de la firma Rummo cortada en bronce, trufa italiana, vinos procedentes de distintas regiones del país y quesos que viajan varias veces por semana para garantizar frescura.
Bosco defiende un enfoque sencillo: buena materia prima, técnicas de siempre y una carta que huye de fusiones o reinterpretaciones modernas. En sus cocinas entran productos frescos que se sirven el mismo día y se utilizan quesos, salsas y embutidos importados. Su papel no es el de un chef al uso, sino el de un estudioso de la gastronomía de su país de origen que se ha empeñado en replicar aquí parte de esa tradición.
Este cuidado también se refleja en la selección de platos de pasta más populares del grupo, como los spaghetti pomodoro, cuya receta procede de su propia familia. Ese vínculo personal se ha convertido en uno de los elementos diferenciales de Ornella, especialmente para quienes conocen este tipo de cocina.
Dos locales en Madrid y un ambiente muy característico
Ornella cuenta con dos ubicaciones en Madrid. La primera está en la calle Velázquez, 18, donde se mantiene el estilo clásico del grupo y una carta pensada para quienes buscan un ambiente tranquilo sin renunciar al producto italiano. La segunda, en el Paseo de la Castellana, 259E, dentro del espacio Caleido, ha ganado protagonismo por un motivo adicional: sus vistas al atardecer junto a las Cuatro Torres.
Este local incluye una cristalera que se ha convertido en uno de sus mayores atractivos y una terraza que funciona tanto en invierno como en verano, algo poco común en la zona. Los domingos se suma música con DJ y una propuesta de cócteles que amplía el perfil de público. Así, la combinación de cocina tradicional y un entorno más moderno ha hecho que este espacio se consolide rápidamente como una de las aperturas destacadas del grupo y que Ornella sea en definitivo, el italiano de la ciudad del que todo el mundo habla.