CASO DINA

La asesora de Iglesias Dina Bousselham entregó al juez la tarjeta de su móvil cuando ya estaba destrozada

Pablo Iglesias
Pablo Iglesias, vicepresidente del Gobierno. Foto: EFE
  • Manuel Cerdán y Teresa Gómez

La asistente de Pablo Iglesias en el Parlamento europeo, Dina Bousselham, entregó al juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón la tarjeta de su teléfono móvil, que supuestamente le había sido robada, con daños irreparables que impidieron a la Policía analizar su contenido.

Anteriormente, Pablo Iglesias había recibido este dispositivo en perfecto estado de manos del presidente del Grupo Zeta, Antonio Asenso, en enero de 2016 pero, cuando su asistente lo entregó al juez, presentaba «daños físicos» que impedían su lectura.

Dina Bousselham denunció el 1 de noviembre de 2015 en una Comisaría de Alcorcón que, cuando estaba de compras en un centro comercial Ikea, le robaron el abrigo a su pareja, en el que había entre otras pertenencias una billetera con su documentación y su teléfono móvil, un Sony Xperia Z2.

Al inspeccionar uno de los ordenadores intervenidos durante el registro de la casa del comisario José Villarejo, la Policía descubrió varios archivos informáticos que podían proceder de dicho teléfono móvil.

Iglesias se quedó la tarjeta «varios meses»

No fue hasta marzo de 2019, al declarar ante el juez Manuel García-Castellón, cuando Pablo Iglesias reveló que en enero de 2016 recuperó la tarjeta del móvil cuyo supuesto robo había denunciado Dina Bousselham.  Según explicó, Antonio Asensio le citó en su despacho y le entregó este dispositivo, que había llegado a la redacción de la revista Interviú.

Pablo Iglesias explicó al juez que, pese a ser consciente de que se trataba de un material robado, lo conservó en su poder durante «varios meses» antes de devolvérselo a su legítima propietaria, Dina Bousselham.

Dina Bousselham, en Móstoles. (Foto. Podemos)

La propia Dina Bousselham compareció en la Audiencia Nacional el 27 de marzo de 2019 para prestar declaración y personarse como perjudicada en esta pieza separada del caso Villarejo. En su comparecencia, Dina entregó al juez la tarjeta de su teléfono móvil que el presidente del Grupo Zeta le había devuelto a Pablo Iglesias.

El magistrado García-Castellón remitió este dispositivo electrónico a la  Unidad Central de Criminalística de la Policía Nacional para que lo analizara y lo comparara con los archivos encontrados en un disco duro y en varios pendrive que guardaba el comisario José Villarejo en su domicilio.

«Presenta daños físicos, no se puede leer»

Sin embargo, los agentes no pudieron realizar tal análisis. En un informe firmado el pasado 13 de enero, la Policía Científica hizo constar que la tarjeta Micro-SD de la marca Samsung con 32 GB de capacidad, entregada por Dina Bousselham al juez, no pudo ser analizada: «Presenta daños físicos, lo que impide que se pueda leer, y por lo tanto, no se puede realizar la imagen forense ni acceder a los datos contenidos en su interior».

Lo cierto es que la tarjeta estaba en perfecto estado cuando el empresario Antonio Asensio se la entregó a Pablo Iglesias en enero de 2016. En su declaración ante el juez, el líder de Podemos aseguró que pudo examinar junto a Asensio los archivos que contenía, entre los que había, detalló, varias «fotos íntimas» de su asistente en el Parlamento europeo.

Pablo Iglesias conservó la tarjeta durante «varios meses» antes de devolvérsela a su propietaria, Dina Bousselham. Cuando esta la entregó en la Audiencia Nacional, en marzo de 2019, la tarjeta estaba irreparablemente dañada, por lo que era imposible leer su contenido, tal como constató la Policía Científica.

Por tanto, tuvieron que ser Pablo Iglesias o la propia Dina Bousselham quienes causaron daños irreparables en la prueba del robo que habían denunciado. En su comparecencia ante el juez, el líder de Podemos acusó a OKDIARIO de publicar documentos procedentes de dicha tarjeta.

La broma soez sobre Mariló Montero

Iglesias aludía a los mensajes de un chat de Telegram –publicados en OKDIARIO en julio de 2016– en los que hacía bromas soeces sobre la periodista Mariló Montero.

OKDIARIO entregó a la Policía Nacional un pendrive con dichos documentos publicados en julio de 2016. Sin embargo, en el citado informe firmado el pasado 13 de enero, la Policía Científica constata que «no se aprecian coincidencias de archivos» entre el pendrive entregado por OKDIARIO a la Policía y los hallados en casa del ex comisario José Villarejo.

Los abogados de Podemos, que han representado a Dina Bousselham en esta causa, mintieron además en los escritos presentados ante el Juzgado de Instrucción de Alcorcón que investigaba inicialmente el robo del teléfono móvil.

En un escrito dirigido el 2 de agosto de 2016 al juez de Alcorcón, los abogados de Podemos afirmaron en nombre de Dina Bousselham: «Resulta acreditado que mi teléfono móvil fue desbloqueado ilícitamente tras la sustracción, que alguien se ha apropiado de su contenido de forma ilícita y que esta persona lo ha cedido a la prensa, resultando que el diario digital OKDIARIO está publicando información privada y confidencial, fotografías y capturas de conversaciones privadas y profesionales, vulnerando así mi derecho a la intimidad».

Dina hizo las capturas de Telegram

Para llegar a esta conclusión, los abogados de Podemos argumentaban que en los mensajes de Telegram sobre Mariló Montero publicados por OKDIARIO aparecen de color verde: «Lo cual sólo es posible técnicamente si la captura se ha realizado desde mi propio dispositivo«.

Efectivamente, las capturas fueron realizadas con el móvil encendido… por la propia Dina Bousselham, tal como ha acreditado ahora la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional que investiga los hechos. En un informe dirigido al juez García-Castellón, este grupo de la Policía explica que fue la propia Dina Bousselham quien, cuando todavía conservaba su teléfono móvil, «compartió con terceros, entre ellos varios dirigentes del partido político Podemos«, las capturas de los mensajes de Telegram que meses después publicó OKDIARIO.

Dina Bousselham ocultó, tanto en el citado escrito dirigido al juez de Alcorcón como al declarar ante la Policía Nacional el 10 de diciembre de 2018, que ya había recuperado el material robado: la tarjeta de su teléfono móvil que Asensio había devuelto a Pablo Iglesias en enero de 2016. Un material que bien Dina Bousselham o el propio Pablo Iglesias, dañaron antes de entregarlo al juez.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, volverá a tomar declaración a Dina Bousselham el próximo día 18, para esclarecer lo ocurrido con la tarjeta de su teléfono móvil supuestamente robado.

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