Roures fichó al ex alto cargo de la Generalitat que le dio ilegalmente un contrato de 253 millones

mediapro
El millonario Jaume Roures, presidente del grupo Mediapro y dueño del diario podemita 'Público'.
Comentar

El millonario Jaume Roures tiene en nómina de su grupo Imagina-Mediapro a un ex alto cargo de la Generalitat, Jordi Bosch García, que le adjudicó un contrato de 253 millones de euros vulnerando la Ley de Contratos del Sector Público, según determinó la Sindicatura de Cuentas.

En los informes enviados al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, la Policía Nacional señala a Roures como uno de los cerebros mediáticos del golpe de Estado independentista de Puigdemont. En las conversaciones telefónicas intervenidas, los golpistas se refieren al editor del diario podemita Público como el abuelo, según los informes de la Policía.

Jordi Bosch García se incorporó a la Generalitat en febrero de 2004, durante el gobierno tripartito de Pascual Maragall, como consejero delegado del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Comunicación (CTTI), que la Guardia Civil considera como el “embrión del CNI catalán“.

Dos años después, en diciembre de 2006, se convirtió en secretario de Telecomunicaciones de la Generalitat, que en aquel momento dependía del conseller de Gobernación Jordi Ausàs Coll (ERC). Jordi Ausàs fue detenido luego por los Mossos, en 2012, como miembro de un grupo de delincuentes dedicado al contrabando ilegal de tabaco desde Andorra.

Mediapro
El ex secretario de Telecomunicaciones de la Generalitat y actual director de Estrategia Digital de Mediapro, Jordi Bosch García.

En enero de 2010, el consejo de administración del CTTI (del que Jordi Bosch era vicepresidente) convocó un concurso para adjudicar el desarrollo de la red Xarxa Oberta de Catalunya (XOC) mediante un “contrato de colaboración entre el sector público y el sector privado”. El proyecto consiste en el tendido de una red de fibra óptica para interconectar 696 edificio públicos de la Generalitat.

Al concurso se presentaron inicialmente tres ofertas, pero dos de ellas (Telefónica y Abertis) se retiraron cuando el departamento que dirigía Jordi Bosch cambió los planes sobre la marcha: redujo el alcance del proyecto, que inicialmente iba a hacerse extensivo a toda Cataluña y quedó limitado a sólo 95 municipios de la comarca de Tierras del Ebro.

De este modo, el importe del contrato también quedó reducido de 662 a 253 millones de euros. Tras un proceso de negociación, el consejo de administración del CTTI adjudicó en septiembre de 2010 el proyecto por 253 millones al único licitante que quedaba: el grupo Imagina que había nacido en 2006 mediante la integración de Mediapro (el gigante audiovisual de Jaume Roures) y la productora Globomedia. El contrato se firmó el 18 de noviembre de 2010 y tiene una duración de 20 años: hasta 2030.

Jordi Bosch participó en todo el proceso de adjudicación: como secretario de Telecomunicaciones de la Generalitat puso en marcha el procedimiento administrativo y, como miembro del consejo de administración del CTTI, tomó parte en la adjudicación del contrato a la ute formada por Imagina (Mediapro) y Axia.

Cambiaron las bases a favor de Imagina

Tras la victoria electoral de Artur Mas y la salida de ERC del gobierno autonómico, Jordi Bosch abandonó la Generalitat en enero de 2011. Justo dos años después, pasó a trabajar para Roures en el grupo Mediapro. Según su perfil de Linkedin, desde julio de 2013 es director de Estrategia Digital de Mediapro.

Según los informes de la Sindicatura de Cuentas, la adjudicación del proyecto Xarxa Oberta al grupo Imagina (Mediapro) estuvo plagada de irregularidades e incumplió la Ley de Contratos del Sector Público.

El hecho de que el CTTI (del que Jordi Bosch era vicepresidente) cambiara sobre la marcha las condiciones del contrato debería haber obligado a convocar un nuevo concurso, señala la Sindicatura. El órgano fiscalizador indica que la oferta de Imagina “debería haber sido rechaza”, pues “no cumplía los requisitos mínimos de información establecidos” en el pliego de condiciones.

El CTTI cambió otros requisitos para beneficiar al grupo adjudicatario: rebajó la garantía definitiva exigida, lo que permitió a Imagina ahorrarse 8 millones de euros, y añadió una cláusula no prevista para resarcir económicamente a esta empresa si la Generalitat decidía rescatar la concesión antes del plazo establecido.

Vulneraron la Ley de Contratos del Estado

Una vez adjudicado el contrato, Imagina presentó la escritura de la sociedad Xarxa Oberta de Comunicació i Tecnología de Catalunya SA (hoy presidida por el socio de Roures, Tatxo Benet). La Sindicatura indica que esta escritura también incumple las bases del concurso: la sociedad debía tener unos recursos equivalentes a al menos el 10% de la inversión prevista (84 millones de euros), pero sólo alcanza el 5,9%.

También se vulneró la Ley de Contratos del Sector Público en otros aspectos: la Generalitat permitió al grupo adjudicatario subcontratar más del 60% de la inversión prevista (lo que vulnera el artículo 210.2.e de la LCSP) y ocultó el anuncio oficial de la adjudicación durante un año, siempre según la Sindicatura de Cuentas.

Y pese a todo ello, el grupo de Jaume Roures fichó en 2013 como alto ejecutivo de su grupo Mediapro al ex alto cargo de la Generalitat que le había adjudicado un contrato de 253 millones de euros públicos en un procedimiento plagado de ilegalidades.

Jaume Roures fue el anfitrión de la cena en la que Pablo Iglesias negoció con Oriol Junqueras, Marta Rovira y el editor Oriol Soler el apoyo de Podemos al proceso de independencia. Iglesias acudió a esta cena tras asistir a la manifestación convocada para condenar los atentados de Las Ramblas y Cambrils, que la ANC y Òmnium convirtieron en un acto de repudio contra el Rey Felipe VI.

Últimas noticias