'CASO JULIO IGLESIAS'

La ex empleada de Julio Iglesias justificó su denuncia falsa con un diagnóstico de ChatGPT: «Sumisión forzada»

Denuncia Julio Iglesias
Luis Balcarce

La denuncia falsa archivada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional contra Julio Iglesias que elDiario.es y Univisión presentaron como una «investigación de tres años» se basaba en gran parte en el testimonio de «Rebeca», una ex empleada que antes de acudir a un psicólogo profesional consultó a ChatGPT para entender qué le había pasado. La inteligencia artificial le respondió: «sumisión forzada». Con ese diagnóstico automático de una IA, «Rebeca» defendió su relato de victimización.

Según el reportaje publicado por elDiario.es, «Rebeca» vivió una situación traumática durante su tiempo trabajando para Julio Iglesias. Tras dejar su empleo, supuestamente sufría «depresión, ansiedad y ganas constantes de llorar» pero no sabía qué le pasaba ni cómo llamarlo.

«Antes de hacer terapia psicológica, abrió el móvil y buscó en ChatGPT la respuesta a por qué se sentía obligada a hacer algo, por qué se paralizaba, por qué hacía cosas que no quería hacer. ‘¿Cómo se llama eso?’, escribió en su pantalla. ‘Sumisión forzada’, le contestó la máquina. ‘Cuando sientes que debes complacer, cumplir con algo aunque no quieras, por temor a las consecuencias; eso me respondió’», resume «Rebeca» según el imaginativo relato de elDiario.es.

Cuando finalmente accedió a terapia psicológica profesional, el neuropsicólogo que la trató llegó a conclusiones muy distintas. Según declaró a elDiario.es, «Rebeca» sufría «depresión por distimia, un tipo de depresión persistente a lo largo del tiempo, incluso antes de su paso por la casa de Julio Iglesias».

«Rebeca» ya padecía depresión crónica antes de trabajar para el cantante. Eso no impidió que la ex empleada se abriera una cuenta de Only Fans que alimentaba con fotos desde la mansión de Julio Iglesias en Bahamas mientras trabaja para él, la misma que ella calificó de «casita del terror». Es su cuenta erótica invitaba a sus seguidores a tener sexo con ella y «dejarle todo adentro suyo».

La denuncia se desmorona

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha archivado el caso sin ni siquiera investigar, por falta de competencia territorial, dejando al descubierto la fragilidad de unas acusaciones que nunca debieron llegar a los titulares. Los hechos documentados cuentan una historia muy diferente. Los mensajes de WhatsApp que la propia denunciante enviaba a Julio Iglesias meses después de los supuestos abusos la muestran escribiendo con tono afectuoso: «Lo quiero mucho, señor», «Espero que esté muy bien», «Estoy a la orden».

OKDIARIO desveló los mensajes de WhatsApp donde «Rebeca» escribía a Julio Iglesias en marzo de 2023, casi tres años después de haber dejado su empleo: «Holaaa señor 👋 Espero no molestarlo con mi breve mensaje. Solo es para saludarlo y mandarle un fuerte abrazo, está demás decirle que lo quiero mucho y que estoy a la orden!».

Dos meses después, en mayo de 2023, insistía: «Holaaaaaaa», «Cómo estas Señor?», «Espero usted esté muy bien!!!». El tono es jovial, cariñoso, preocupado por el bienestar del cantante. No hay rastro del trauma que ChatGPT había diagnosticado como «sumisión forzada».

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