Adrián De La Torre, experto en plantas domésticas: «Si un geranio se pudre, no es por haberlo regado poco»
La planta milagrosa que tenían todas las abuelas en casa
Soy jardinero y este es el sencillo truco para podar los geranios
Así debes regar los geranios para que rebosen de flores
El dulce más icónico de España guarda un giro surrealista: Salvador Dalí fue quien diseñó su logotipo y pocos lo saben
Ni en la cocina ni al lado de la ventana: el lugar donde debes poner los geranios, según la tradición china
El geranio se posicionó como una de las especies ornamentales más utilizadas en jardinería doméstica. Su resistencia, su adaptación al clima y su capacidad de floración prolongada hacen que esté presente en miles de hogares, aunque no siempre reciba los cuidados adecuados para mantenerse en buen estado.
Adrián De La Torre, especialista en botánica y cuidado de plantas, ha abordado en distintos contenidos divulgativos los fallos más frecuentes relacionados con el geranio. Entre ellos, destaca una creencia muy extendida sobre el riego que, lejos de ayudar, suele ser el origen de problemas graves como la pudrición de raíces y tallos.
¿Cuál es el error más común que provoca que un geranio se pudra?
«Si un geranio se pudre, no es por haberlo regado poco», señala en un TikTok Adrián De La Torre al analizar uno de los problemas más habituales en esta planta. La pudrición no suele estar asociada a la falta de agua, sino justo a lo contrario: un exceso de riego mantenido en el tiempo.
El geranio tiene un sistema radicular sensible a la acumulación de humedad. Cuando el sustrato permanece encharcado o no drena correctamente, se crea un entorno favorable para hongos del suelo como ‘Pythium’, responsables de la pudrición de raíces.
Este daño impide que la planta absorba nutrientes, provocando hojas amarillas, tallos blandos y una pérdida progresiva de vigor.
Otro factor habitual es el riego abundante tras un periodo de sequía prolongada. Este contraste puede activar hongos latentes en el sustrato, afectando directamente a la base del geranio y acelerando su deterioro.
Luz, riego y mantenimiento básico que precisa un geranio
Para que el geranio se mantenga sano durante la temporada de crecimiento, es fundamental ajustar correctamente la exposición solar y el riego. Según De La Torre, esta planta necesita muchas horas de luz para florecer con intensidad, con un mínimo aproximado de seis horas diarias de sol directo.
Sin embargo, una exposición continua desde primera hora de la mañana hasta última de la tarde puede resultar excesiva. El geranio puede mostrar signos de estrés térmico si no dispone de sombra parcial en las horas de mayor calor, lo que acaba afectando a su desarrollo general.
En cuanto al riego, el objetivo es mantener el sustrato húmedo, pero nunca empapado. Una forma sencilla de comprobarlo es introducir un palillo en la tierra:
- Si sale limpio y seco, es momento de regar.
- Si aparece con restos de tierra húmeda, conviene esperar.
A su vez, el mantenimiento regular también influye en la salud del geranio. Retirar flores marchitas y hojas secas permite que la planta concentre su energía en los brotes sanos y en la producción de nuevas flores, evitando un desgaste innecesario.
Plagas y enfermedades que afectan a esta planta
Además del riego inadecuado, existen plagas y hongos que pueden provocar la pudrición del geranio. Uno de los más conocidos es la polilla del geranio (Cacyreus marshalli), cuyas larvas perforan los tallos desde el interior. Este daño interno genera marchitez, debilitamiento y, en muchos casos, una pudrición visible que avanza rápidamente.
Otro problema frecuente es la botritis, un hongo que aparece en ambientes húmedos y poco ventilados. Afecta principalmente a hojas y flores, generando un moho gris oscuro que acelera la descomposición de los tejidos.
También destacan los hongos del suelo asociados al denominado mal del pie, que atacan el cuello del geranio y provocan su colapso desde la base.
La prevención pasa por mantener una buena ventilación, evitar mojar el follaje durante el riego y eliminar cualquier parte dañada para frenar la propagación de estas enfermedades.
Cómo conservar el geranio tras el verano
Cuando finaliza el verano, el geranio entra en una fase de reposo. Adrián De La Torre recomienda realizar una poda general, eliminando aproximadamente un tercio de la planta para favorecer un rebrote más controlado en la siguiente temporada.
Durante el otoño y el invierno, es importante proteger el geranio de las heladas, ya que no tolera bien el frío intenso. Mantenerlo en espacios resguardados, como interiores luminosos o zonas protegidas, ayuda a conservar su estructura y facilita una floración más sólida en primavera.
Por último, un abonado adecuado antes del reposo completa un cuidado básico que permite prolongar la vida de la planta año tras año.