La fragilidad del mercado laboral

Mercado laboral

Pese a la propaganda gubernamental, los datos del mercado laboral no son nada buenos. Un mes más, con el registro de febrero, podemos constatar que los datos del mercado laboral no son nada buenos, pese a la apariencia inicial, porque si quitamos el barniz superficial y profundizamos, observamos que prosigue la mala tendencia, ya que sube el paro y la afiliación tiene un comportamiento notablemente peor que en los últimos meses de febrero.
Por su parte, bajan los contratos realizados en términos intermensuales, un 3,83%, gran parte del empleo creado interanualmente es empleo público y el dato intermensual de autónomos es el peor febrero de los últimos años.
Además, los contratos indefinidos a tiempo completo bajan un 2,02% en términos intermensuales, que denota el empeoramiento de la contratación. Adicionalmente, más de la mitad (un 53,51%) de los contratos indefinidos del mes son o a tiempo parcial o fijos-discontinuos.

Paralelamente, España sigue liderando, tristemente, el desempleo en la UE y el paro juvenil, siendo una de las economías con mayor tasa de desempleo, al tiempo que el desempleo entre los jóvenes aumenta en 8.516 personas, y no mejora el ya de por sí mal dato de desempleo juvenil, en el que, lamentablemente, sigue siendo uno de los más elevados de la UE.

Por otra parte, en afiliación intermensual es el peor mes de febrero de los últimos tres ejercicios, al aumentar en 97.004 afiliados, y en cuanto a la afiliación interanual, es el peor dato de un mes de febrero de los últimos cinco años.

Si ya se notaba en los últimos meses una cierta desaceleración en el mercado laboral, en los meses de agosto y septiembre dicha desaceleración fue ya muy intensa en términos interanuales, pese a la temporada de verano, favorable al mismo, especialmente en agosto, desaceleración que se confirmó en octubre y noviembre, que no supuso una mejora real con los datos de diciembre, y que con los de enero se confirmó una mala evolución, con fuerte destrucción de empleo, aumento del paro y caída del número de contratos, en febrero no remonta.

Por tanto, son malos datos, en los que crece el paro, caen los contratos indefinidos, hay precariedad en estos últimos y, en general, los datos de paro y afiliación registran la peor evolución en un mes de febrero de los últimos años.

La economía española necesita una flexibilización del mercado de trabajo, no poner trabas que dificulten la contratación, como la pretendida reducción de jornada, que sólo puede provocar el cierre de empresas por no soportar el aumento de costes, o el aumento intenso del salario mínimo, del que las empresas ya han alertado que provocará el cierre de muchas de ellas. Necesita ser flexibilizado, no precisa más rigidez, que está impidiendo una mejor evolución estructural del mercado laboral.

Lo último en Opinión

Últimas noticias