Trump reconstruye un búnker «ultrasecreto» bajo la Casa Blanca contra amenazas nucleares
El anterior fue demolida para emprender las obras del ambicioso Salon de Baile en el Ala Este
La opacidad sobre el desarrollo de este búnker de Trump en la Casa Blanca es total

El famoso búnker subterráneo de la Casa Blanca, conocido oficialmente como Centro Presidencial de Operaciones de Emergencia, ha vuelto a ser noticia: el presidente de EEUU, Donald Trump, está impulsando la reconstrucción y modernización de esta instalación secreta ubicada bajo el Ala Este que fue demolida en octubre de 2025 para construir su ambicioso proyecto de un gran salón de baile para mil personas con donaciones privadas.
El Centro Presidencial de Operaciones de Emergencia original se construyó en 1941 durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt, tras el ataque a Pearl Harbor, como refugio antiaéreo y antinuclear. Diseñado como un «submarino subterráneo» con paredes reforzadas, sistemas de ventilación independientes y capacidad para resistir explosiones nucleares, fue ocultado bajo una extensión del Ala Este.
Durante décadas sirvió como centro de mando de emergencia para el presidente y su equipo en crisis graves. Su uso reciente más icónico ocurrió en junio de 2020, durante las protestas por la muerte de George Floyd. Trump fue llevado al búnker de centro por motivos de seguridad mientras manifestantes se congregaban cerca de la Casa Blanca.
Algunas fuentes describieron el episodio como humillante para el presidente, quien habría pasado tiempo allí viendo televisión y enfadado por la imagen proyectada de «esconderse». También fue utilizado por Dick Cheney en septiembre de 2001.
En este segundo mandato, Trump ha decidido desmantelar por completo el Ala Este y sus instalaciones subterráneas obsoletas. La demolición comenzó en octubre de 2025, eliminando el histórico búnker o Centro Presidencial de Operaciones de Emergencia junto a otras estructuras de la Casa Blanca. Sin embargo, lejos de eliminar el concepto de búnker, la Casa Blanca optó por reconstruirlo con tecnología de vanguardia, según ha informado The Mirror y la CNN.
El nuevo complejo incorporará sistemas avanzados para contrarrestar hipotéticas amenazas modernas: ciberataques, drones, armas electromagnéticas, ataques químicos o biológicos, y por supuesto, nucleares.
La opacidad sobre el desarrollo de este búnker de Trump en la Casa Blanca es total. Poco se sabe de los detalles técnicos exactos debido a su clasificación «top secret». Fuentes citadas por CNN hablan de un «alto grado de secreto» en torno a la construcción, supervisada por la Oficina Militar de la Casa Blanca.
El proyecto se integra con el nuevo salón de baile, que Trump promociona como un espacio para eventos de hasta 999 personas, pero muchos observadores creen que el verdadero núcleo es la actualización del búnker. El costo total del proyecto (incluyendo el salón) asciende a 400 millones de dólares, según algunas estimaciones.