Leopoldo López escribe una carta en prisión para pedir a la OEA «apoyo a la «democracia» en Venezuela

Leopoldo-Lopez
Leopoldo López, en la cárcel militar de Ramo Verde. (Foto: diariodeleopoldolopez.blogspot.com.es)

La organización de Estados Americanos (OEA) se reúne este jueves en Washington para examinar al régimen dictatorial de Nicolás Maduro en Venezuela. Los 34 países miembros debatirán sobre un informe presentado por el secretario del organismo, el uruguayo Luis Almagro. Y a esa cumbre ha viajado el presidente de la Asamablea Nacional de Venezuela, Henry Ramos Allup, quien tiene pensado intervenir. Quizás una de sus cartas bajo la manga sea ésta, escrita por Leopoldo López desde su reclusión en la prisión militar de Ramo Verde, a la que ha tenido acceso OKDIARIO.

«Sé que voy a salir en libertad, no tengo dudas de eso y que cuando lo haga estaré más fuerte de alma, mente y cuerpo», dice el preso político más famoso del mundo, dudoso honor de la dictadura chavista. Y lo dice así porque su carta se basa en una máxima: vencer el tiempo, la angustia de cada amanecer a través de los barrotes, en una celda de aislamiento, solo en una torre, como una princesa de cuento, custodiada por el dragón dictatorial y totalitario del chavismo.

Dice López que, una vez que salga en libertad, seguirá batallando «por las mismas causas por las que siempre he luchado», y continúa: «voy a seguir luchando mientras tenga vida y por las mismas nobles causas por las que fui encerrado: el bienestar y prosperidad de nuestro pueblo, la defensa de la democracia y la libertad de los venezolanos».

El pasado 10 de septiembre López fue condenado por un tribunal manipulado y en un juicio ilegal, a 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de prisión por incitar a la violencia en unas manifestaciones opositoras que se saldaron con 43 muertos, cientos de heridos y miles de detenidos.

carta-leopoldo-lopez-carcel-oea
Carta de Leopoldo López desde Ramo Verde a la OEA. (clic para ampliar)

La carta del líder de Voluntad Popular, el partido integrado en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) que hoy domina con dos tercios las bancadas de la Asamblea Nacional, desde las elecciones del 6 de diciembre, es una sucesión de compromisos firmes amarrados a sentimientos profundos de firmeza y resistencia a la tortura. Una tortura diaria por estar encerrado siendo inocente y con unas acusaciones que fueron fabricadas, como el propio fiscal, Franklin Nieves,  reconoció tras lograr huir de las garras del régimen.

La reunión de la OEA revisará la propuesta de aplicarle la Carta Democrática a Venezuela, lo que podría suponer sanciones para el régimen. La Carta Democrática Interamericana, que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, invocó para atender la crisis en Venezuela, es un mecanismo concebido en casos de alteración o ruptura del hilo democrático y constitucional en uno de sus Estados miembro. Aprobada en 2001 por todos los gobernantes de los países de la OEA, la Carta se autodefine como «una guía para mejorar el funcionamiento de los sistemas democráticos» y ésa es la clave este jueves: si Venezuela puede seguirse considerando un régimen democrático.

carta-leopoldo-lopez-carcel-oea
Carta de Leopoldo López desde Ramo Verde a la OEA. (clic para ampliar)

Porque por primer vez desde que está vigente este mecanismo, se ha invocado el artículo 20, que prevé sanciones para un país por «alteraciones graves del orden democrático». Esta vía faculta al secretario general o cualquier país miembro a convocar inmediatamente un Consejo Permanente para evaluar la situación, y eso es lo que hizo Almagro el pasado mayo, en un demoledor informe de 132 páginas: «En la situación actual que vive Venezuela […] no se puede más que concluir que estamos ante alteraciones graves al orden democrático».

Leopoldo López
Leopoldo López, en el momento de ser apresado por la Guardia Nacional tras dar un discurso el 18 de febrero de 2014. (Foto: Getty)

Es lo mismo que describe Leopoldo López en su carta. Las tres crisis que vive Venezuela al mismo tiempo no se pueden separar la una de la otra. La crisis económica, con una inflación que superará este año el 500% y el 1.600% en 2017, según cifras del FMI; la crisis de abastecimiento, con muertes cada día por falta de medicamentos en los hospitales y farmacias y con «cada vez menos familias comiendo dos veces al día», recuerda López; y la crisis política, de la que él es indeseadamente protagonista:

«Ha avanzado la persecución en contra de la oposición a través de la manipulación de los poderes públicos», recuerda Leopoldo López, con su lápiz en un cuaderno pequeño, apoyado en una mesa destartalada y húmeda, «traduciéndose esto en la existencia de más de un centenar de presos políticos en cárceles militares, en la ejecución de torturas y tratos denigrantes por parte de las autoridades nacionales hacia las personas que ejercen el derecho constitucional de la protesta, y hasta en la dispersión de manifestaciones públicas con el uso de armamento de guerra como sucedió hace apenas unos días en la localidad de Cariaco, un pueblo humilde en el oriente venezolano».

carta-leopoldo-lopez-carcel-oea
Carta de Leopoldo López desde Ramo Verde a la OEA. (clic para ampliar)

López llama la atención sobre «los hermanos del mundo» ante la «obstinada» pretensión de Nicolás Maduro de «aferrarse al poder» y del peligro que supone para «todos los pueblos de Latinoamérica su mera existencia»y, lo que es peor, la «tolerancia» con su dictadura.

La oposición, recuerda el preso político, «se ha dado la tarea de denunciar la naturaleza antidemocrática del gobierno de nuestro país», y por eso ha escrito esta carta, para que sea publicada y leída en cada rincón del mundo. Para que sea entregada en mano, quizás por Ramos Allup a todos los mandatarios que este jueves se reúnen en Washington.

Recientemente, ha habido un acercamiento entre Venezuela y Estados Unidos. Las labores de mediación del ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero no han concitado los apoyos de la oposición democrática venezolana, que lo acusan de estar «no ser neutral» a Maduro. Si bien, su capacidad para sentarse con unos y otros no es desdeñable. Pero ha sido la reunión de la semana pasada entre Delcy Rodríguez y John Kerry  la que ha levantado expectativas. Tantas como para que este mismo miércoles se hayan vuelto a ver, después de seis años de silencio entre ambos países a alto nivel, Nicolás Maduro y el subsecretario de Estado estadounidense para Asuntos Políticos, Thomas Shannon, quienes se reunieron en Caracas.

La dictadura bolivariana busca una salida a su encierro. Necesita legitimarse políticamente ante el mundo, de ahí estas reuniones y los intentos de vender como real el diálogo que nunca ha empezado realmente con la oposición; necesita ingresos, de ahí los acuerdos recientemente firmados con Rusia para la explotación conjunta de dos yacimientos de gas en el caribe venezolano; y necesita dilatar todo lo posible el referéndum revocatorio que la oposición sigue llevando adelante contra Maduro.

Leopoldo celebra desde la cárcel que se haya desmontado el escaparate de democracia formal del dictador Maduro. «Celebramos que se hayan realizado varias sesiones para discutir el caso venezolano», dice López, «porque el sólo hecho de que esto sea así, desmiente ese vergonzoso argumento del gobierno venezolano que repite en las distintas instancias internacionales de que en Venezuela existe ‘normalidad democrática’».

Y demuestra la coherencia de sus argumentos el preso político con la conclusión de su carta, cuando aborda, de nuevo, las tres crisis venezolanas, y las soluciones que propone la oposición democrática: «Nuestras peticiones […] no son más que el respeto a los derechos humanos y a la constitución, mediante la apertura de un canal humanitario que permita la entrada de toda la ayuda en alimentos y medicinas para los venezolanos, la liberación de los presos políticos y la realización de un referéndum revocatorio». Todo esto, recuerda López, «no está sujeto a ninguna negociación».

Y así, desde su celda de aislamiento, solo en lo alto una torre de una prisión militar, Leopoldo López se rebela contra sus carceleros llamándolos «dictadores de nuevo cuño» y reclama al mundo que presiones al régimen para hallar una salida legal, pacífica y política a la «crisis sistémica» de su país, pidiendo a los líderes de la OEA que se lean la Constitución de Venezuela, ésa con apellido de ‘bolivariana’ pero que ni aun así respeta Nicolás Maduro: «Ningún diálogo puede estar por encima del derecho constitucional que tiene nuestro pueblo que se realice el Referéndum Revocatorio a Nicolás Maduro este año 2016».

Por eso, por «la sed de libertad» del pueblo venezolano en la que dice «confiar» Leopoldo López, y que es «más fuerte que cualquier adversidad», el preso político resiste cada día el paso del tiempo, «seguro» de que saldrá de prisión algún día, pero comprometido a que su «sacrificio» sea por un bien mayor: «saldré más fuerte» de ésta, como Venezuela. Y firma.

carta-leopoldo

Lo último en Internacional

Últimas noticias