Podemos aleccionó a Dina: señaló 33 veces a OKDIARIO ante el juez para salvar a Iglesias

Dina Bousselham iba con la lección aprendida, aleccionada por los abogados de Podemos, cuando acudió el pasado 18 de mayo a declarar por segunda vez ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón sobre el supuesto robo de su teléfono móvil.

Pero la cúpula de Podemos no era consciente de que las pesquisas habían cambiado por completo el sentido de la investigación. Las preguntas del magistrado y de los fiscales anticorrupción estaban centradas en averiguar por qué Pablo Iglesias conservó durante al menos seis meses la tarjeta de memoria del móvil de Dina, después de que se la entregara el presidente del Grupo Zeta, y por qué la destruyó antes de devolverla a su legítima propietaria.

La ex asistente de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo no supo o no quiso responder a estas preguntas. Durante los más de 80 minutos de su declaración, Dina intentó ceñirse al guión que le habían preparado los abogados de Podemos.

Cuando el juez le preguntaba por qué Pablo Iglesias tardó más de seis meses en devolverle la tarjeta de su móvil, Dina respondía hablando de OKDIARIO. Cuando el fiscal le preguntaba por qué ocultó a la Policía que ya había recuperado la tarjeta de memoria, Dina volvía a hablar de OKDIARIO. Hasta el punto de que el magistrado García-Castellón no ocultó, en varias ocasiones, su irritación al comprobar que la testigo-perjudicada se limitaba a echar balones fuera para evitar responder a las preguntas.

La ex asistente de Pablo Iglesias se refirió así, hasta en 33 ocasiones, a OKDIARIO, para eludir la responsabilidad del vicepresidente del Gobierno al que el juez y la Fiscalía Anticorrupción señalan ahora como autor de sendos delitos de revelación de secretos y daños informáticos (obstrucción a la Justicia).

Pablo Iglesias acudió en enero de 2016 a la sede del Grupo Zeta, donde el empresario le entregó una copia de la memoria del móvil de Dina (supuestamente robado en noviembre de 2015), que había llegado a la redacción de la revista Interviú. Ante un ordenador, Iglesias pudo examinar el contenido de la tarjeta y comprobó que contenía «fotos íntimas» de Dina Bousselham.

Pese a ello, en vez de entregar el dispositivo a su propietaria, Iglesias lo conservó en su poder durante al menos seis meses: sólo se lo entregó a Dina después de que, en julio de 2016, OKDIARIO publicara las conversaciones de un chat interno de Podemos en las que el actual vicepresidente hacía comentarios soeces y machistas sobre la periodista Mariló Montero.

Durante su declaración ante el juez, Dina aseguró que no recuerda la fecha en la que Iglesias le entregó la tarjeta de su móvil. Pero se reafirmó hasta en 20 ocasiones en que, cuando Iglesias le dio el dispositivo, estaba dañado y nunca pudo acceder a su contenido: «En el momento en que Pablo me da la tarjeta, la meto en el ordenador, pero no funciona. Yo nunca llegué a acceder al contenido de la tarjeta».

Sólo unos días después, tras conocer que el juez señala al vicepresidente del Gobierno como autor de sendos delitos de revelación de secretos y daños informáticos, los abogados de Podemos enviaron al magistrado una carta en la que Dina cambia completamente su versión: ahora dice que, cuando Iglesias le dio la tarjeta, funcionaba perfectamente.

En su comparecencia, Dina Bousselham aseguró que no recuerda en qué fecha le entregó Iglesias el dispositivo electrónico. Pero indicó que fue en torno al mes de julio de 2016 y añadió que puede acreditarlo, ya que tras comprobar que la tarjeta no funcionaba la envió a una «empresa de Berlín» para intentar recuperar su contenido.

Mentía: tal como acreditan los documentos que ha entregado al Juzgado,  Dina no remitió la tarjeta a esta empresa (que no se encuentra en Berlín, sino en Londres) hasta septiembre de 2017. Por tanto, Pablo Iglesias pudo retener la tarjeta en su poder durante un año, pese a conocer que contenía fotos íntimas de su ex secretaria.

Dina Bousselham tampoco fue capaz de ofrecer una explicación convincente cuando el fiscal le preguntó por qué ocultó que ya había recuperado la tarjeta, cuando amplió ante un Juzgado de Alcorcón la denuncia por el supuesto robo de su móvil y cuando, meses después, declaró por estos hechos ante la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional.

Al respecto, un letrado preguntó a Dina si recibió indicaciones de los abogados de Podemos o del propio Pablo Iglesias, para ocultar este hecho a la Policía. Dina respondió hablando, una vez más, de OKDIARIO para eludir la cuestión.

Durante el interrogatorio, Dina admitió que ella realizó las capturas de los chats internos de Podemos que OKDIARIO publicó en julio de 2016, y se las envió a varios conocidos. Uno de los letrados presentes, le preguntó si lo hizo para que estos mensajes se difundieran, con el fin de que todo el mundo conozca las actitudes machistas de su entonces jefe.

El abogado dio un paso más y preguntó a la testigo si Pablo Iglesias le ocultó durante meses la tarjeta del móvil, y finalmente se la entregó dañada, para evitar que siguiera difundiendo los mensajes de chat que dejan malparada la imagen del líder de Podemos. De nuevo, Dina se mostró incapaz de aclarar esta cuestión. Como ha informado el diario El Mundo, los abogados de Podemos sabían desde 2016 que los mensajes internos publicados por OKDIARIO no procedían de ningún robo, sino que los había difundido la propia Dina. Y pese a ello, han mantenido durante más de dos años su falsa acusación contra OKDIARIO engañando al juez.

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