Crisis del coronavirus

Ni la OMS avala usar la mascarilla siempre que se salga de casa como impone Sánchez

mascarilla
Pedro Sánchez, este jueves, en los jardines de La Moncloa.

El Gobierno ha aprobado la imposición de la mascarilla en exteriores, con las únicas excepciones de la práctica de actividades deportivas o en espacios naturales, como el campo o la playa, siempre y cuando se mantenga la distancia de seguridad de 1,5 metros. La medida, que ha provocado una enorme polémica social y que cuenta con la oposición de la mayoría de  partidos, no encuentra tampoco acomodo en las recomendaciones de los organismos internacionales de referencia para la pandemia.

Si no hay distancia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sólo la aconseja al aire libre si no se puede guardar una distancia mínima que para este organismo es de 1 metro. Así se refleja en sus documentos sobre el uso de la mascarilla durante la pandemia.

Tras la primera ola, en julio de 2020, la OMS señalaba por ejemplo que la mascarilla se debería utilizar en espacios públicos «donde hay transmisión comunitaria y donde otras medidas de prevención, como la distancia física, no son posibles». Para la OMS, la primera recomendación sería mantener la distancia adecuada, aunque por entonces, el organismo minimizaba aún la transmisión mediante aerosoles.

En su guía de preguntas y respuestas sobre la mascarilla, accesible actualmente en la web, se señala que los ciudadanos deberán usar esta prenda principalmente «en lugares concurridos, donde no se puede estar al menos a un metro de distancia de los demás y en habitaciones con ventilación deficiente o desconocida».

El organismo recuerda en uno de sus informes más actualizados -mayo de 2021- sobre el uso de la mascarilla que «son insuficientes para proporcionar una protección adecuada frente a la infección o una prevención de la transmisión (control de la fuente de contagio) cuando se utilizan aisladamente».

Entre los consejos, se indica que «en las zonas con transmisión comunitaria o de conglomerados» la población general deberá usar mascarillas no médicas/de tela en varios supuestos: «En entornos abiertos donde no se pueda mantener el distanciamiento físico, en entornos públicos cerrados (incluido el transporte público), donde no se pueda mantener el distanciamiento físico de al menos un metro si la ventilación es adecuada y sea cual fuere el distanciamiento físico, si la ventilación no se puede evaluar o es inadecuada».

La medida también es cuestionada por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) -organismo de referencia para la pandemia en Europa- en algunos de sus informes. En el documento El uso de las mascarillas en la población, de abril de 2020, se avisa de que «el uso de mascarillas puede ofrecer una falsa sensación de seguridad que conduce a un distanciamiento físico insuficiente, a un mal protocolo respiratorio e higiene de las manos, e incluso a no quedarse en casa cuando se esté enfermo».

En uno de sus últimos documentos sobre el tema, Uso de las mascarillas en la comunidad (febrero de 2021), se destaca que éstas deben considerarse como una medida «en combinación con otras». Su uso se aconseja en espacios públicos donde exista una alta concentración de personas.

Meses atrás, la UE recomendó reducir el uso entre los vacunados. Así, en abril señaló que las personas sin patologías de riesgo se podrían quitar la mascarilla cuando estuviesen con alguien que hubiese completado su ciclo de vacunación. No obstante, sí aconsejaba igualmente mantener las restricciones en espacios públicos y grandes reuniones.

El real decreto ley aprobado este jueves por el Gobierno impone la mascarilla obligatoria con dos únicas excepciones: la práctica deportiva individual y estar en el campo o en la playa.

En concreto, la norma, recogida ya en el Boletín Oficial del Estado (BOE), dice así: se «establece el uso obligatorio de mascarillas en personas de seis años en adelante en la vía pública, en espacios al aire libre y en espacios cerrados de uso público o que se encuentren abiertos al público, así como en los transportes».

«No obstante, se exceptúa el uso de la mascarilla en exteriores durante la práctica de deporte individual, y también durante la realización de actividades que no sean de carácter deportivo, pero se realicen en espacios naturales, siempre que, en ambos casos se mantenga la distancia mínima de 1,5 metros con otras personas que no sean convivientes». Es decir, se impone el uso general de la mascarilla en la vía pública.

Hasta ahora se obligaba a llevar esta prenda «en cualquier espacio al aire libre en el que por la aglomeración de personas, no resulte posible mantener una distancia mínima de 1,5 metros entre las mismas, salvo grupos de convivientes». Ahora, «cada vez que salgamos a la calle tenemos que ir con mascarilla», ha confirmado la ministra de Sanidad, Carolina Darias.

Darias también ha señalado que se trata medida «de carácter temporal hasta que mejore la situación epidemiológica», sin concretar más. Entrará en vigor este viernes, 24 de diciembre, a las 00:00 horas y deberá convalidarse en un Pleno extraordinario en enero. Las sanciones por incumplirla son de 100 euros.

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