Crisis del coronavirus

Robles dice que si se «demuestra» que permitir el 8-M fue un error «no pasa nada por reconocerlo»

Margarita Robles
Margarita Robles, ministra de Defensa, durante una comparecencia en la Comisión de Defensa del Congreso. (Foto: Europa Press)

Margarita Robles, ministra de Defensa, ha asegurado que si se «demuestra» que permitir las manifestaciones feministas del 8-M fue un error «no pasa nada por reconocerlo». Estas manifestaciones se convocaron y fueron alentadas por el Gobierno pese a la amenaza del coronavirus.

«Asumir un erro no hace de menos a las personas sino que las engrandece», ha afirmado la ministra de Defensa este jueves en una entrevista concedida a Onda Cero. «Es evidente que nos encontrábamos en una pandemia que era desconocida para todos. El Gobierno hizo lo que creía que tenía que hacer», ha agregado.

En este sentido, Margarita Robles ha remarcado que ella no es «científica ni epidemióloga» para hablar sobre si la celebración de manifestaciones multitudinarios, como las del 8-M, fueron un «error» o no». «Si alguien piensa que así fue, no tengo inconveniente en pedir excusas si alguien lo necesita», ha enfatizado.

La responsable de Defensa ha pedido también que se reconozcan los méritos del Gobierno de Pedro Sánchez para hacer frente al coronavirus, una pandemia que hasta el momento ha dejado casi 40.000 muertos en nuestro país. «También me gustaría que se reconocieran los esfuerzos que se han hecho. En democracia las cosas pueden verse de manera distinta y no pasa nada. Si se han cometido errores, tener humildad engrandece», ha apostillado.

«¡Viva el 8-M!»

Margarita Robles se desmarca de esta forma de la defensa rotunda del 8-M que Pedro Sánchez, presidente de su Gobierno, realizó este miércoles en el pleno del Congreso de los Diputados en el que aprobó la última prórroga del estado de alarma. «¡Viva el 8 de marzo!», jaleó desde la tribuna el dirigente socialista.

Con esta defensa, Sánchez también quiso presionar a la titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, quien investiga la celebración multitudinaria del 8-M pese a que el coronavirus estaba ya desbocado en la capital para entonces. También presionó de esta forma al al trabajo de la Guardia Civil en sus informes como Policía Judicial en esta causa.

En la sesión de control al Gobierno celebrada en la Cámara baja, Sánchez trató de intimidar a la magistrada, justo días antes de que tome declaración al delegado del Gobierno en Madrid, el socialista José Manuel Franco, imputado por un presunto delito de prevaricación. Esta fue la forma elegida por Sánchez para respaldar entre líneas a su ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, después de que la oposición pidiese su dimisión por la polémica destitución del coronel Diego Pérez de los Cobos, al que Interior acusó de no mantenerle informado de la investigación del 8-M, algo totalmente ilegal.

«Pero no lo voy a decir»

La manifestación del 8-M en Madrid, a la que acudieron varios miembros del Gobierno, tuvo una participación de 120.000 personas, según la Delegación del Gobierno en Madrid. Esta cifra fue inferior a la que se registró el año pasado, que llegó a las 375.000. Irene Montero, ministra de Igualdad que encabezó la delegación de Podemos en esta manifestación, reconoció que la baja participación se debió al miedo generado por el coronavirus.

Así lo confesó en un vídeo del pasado 9 de marzo filtrado esta misma semana. «¿A qué crees que se debe la bajada de cifras?», le preguntó la periodista, a lo que Montero respondió: «Pues tía, creo que al coronavirus. O sea, no lo voy a decir pues porque no lo voy a decir».

Irene Montero añadió también lo siguiente: «No lo voy a decir porque quiero ser muy prudente, porque creo que la comunicación que se estaba haciendo como Gobierno es buena comunicación, muy basada en los datos médicos».

La propia ministra de Igualdad reveló días después de asistir a la manifestación del 8-M que había dado positivo por covonavirus. Posteriormente el Gobierno de Pedro Sánchez decretó el estado de alarma, el 14 de marzo, debido a la expansión descontrolada de la pandemia tras no haber desconvocado las movilizaciones del 8-M y otras manifestación en los días previos al 14-M.

«Medidas superdrasticas»

Irene Montero confesó también que varios países europeos tomaron medidas «superdrásticas» contra el coronavirus antes que España.  Esta confesión de Irene Montero tumbó la estrategia del Gobierno de que España fue el primer país de Europa en tomar medidas contra la pandemia.

«Claro, como siempre priorizar la salud pública, no tomar decisiones por el sentimiento este de pánico un poco generalizado que ya hay porque incluso hay países europeos que ya están tomando medidas drásticas. La capacidad real de control que están teniendo es muy limitada tomando medidas superdrásticas», afirmó la dirigente de Podemos.

Italia ya había adoptado varias medidas en las semanas previas al 8-M para tratar de frenar la expansión del coronavirus. Estas medidas fueron, entre otras, suspender manifestaciones, eventos y competiciones deportivas, así como cerrar algunas zonas del norte de Italia, que fue donde se produjeron los principales brotes de la pandemia.

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