Un manuscrito desclasificado del 23-F confirma que «líderes del PSOE» aceptaban dar el poder a un general
Los conspiradores plantearon la posibilidad de conformar un "Gobierno de gestión" respaldado por los militares
Sigue en directo la última hora de la desclasificación de los documentos del 23-F

Un documento manuscrito con fecha de noviembre de 1980, que figura entre el material del 23-F desclasificado este miércoles por el Gobierno de Pedro Sánchez, confirma que «líderes del PSOE» se habían mostrado ya a favor de un «Gobierno de gestión» encabezado por un «general».
Esta fue una de la decena de opciones manejadas por los conspiradores pocos meses antes de la fallida intentona golpista del 23 de febrero de 1981, de la que se han cumplido ahora 45 años.
El documento manuscrito -sin firma- presenta esta decena de escenarios en tres grandes bloques: «Operaciones civiles»; «Operaciones militares» y «Operaciones mixtas cívico-militares».
Es en el marco de este último bloque donde los conspiradores plantea la posibilidad de conformar un «Gobierno de gestión» presidido por un «general» con «respaldo del resto de militares pero sin protagonismo público».
«El Gobierno sería un 50% civiles independientes y algún militar; el resto, civiles propuestos por UCD, PSOE, CD», añade el documento, que también detalla que este Ejecutivo «tendría como mandato el resto de la legislatura siendo un Gobierno de gestión».

Sobre la «viabilidad de esta operación», el manuscrito señala que llevaba «gestándose cerca de un año» y que «han mostrado su conformidad determinados líderes de PSOE y UCD».
En el libro publicado La gran desmemoria (Editorial Planeta) publicado por Pilar Urbano en 2014, se aborda esta posibilidad de «golpe a la turca» en el epígrafe «Todos estamos conspirando». En este trabajo, la periodista y escrita cita, por ejemplo, el nombre de Enrique Múgica, que era número tres en la dirección del PSOE y presidente de la Comisión de Defensa en el Congreso de los Diputados. En octubre de 1980, Múgica comió con el Gobernador Militar de Lérida, el general Alfonso Armada, mientras desarrollaba la «tarea de conseguir votos para la investidura del militar de mentalidad democrática, como encargado de relaciones sociales en el PSOE», dice la autora.
Durante el juicio del 23-F, Múgica declaró que elaboró un documento para dar parte de esa reunión al líder del partido, Felipe González. Si bien las degensa de los acusados lo socilitaron, resultó denegado como prueba. Es el conocido como Informe Múgica, que nunca ha visto la luz y que los socialistas han alegado que «no se conserva».
Narra también Urbano que Felipe González fue a ver al Rey con el Informe Múgica y le contó que el «preceptor» (por Armada) se «autoproponía como presidente». También le dijo el líder socialista al monarca Juan Carlos I que «han preparado una reunión para que Armada y yo nos encontremos, pero he preferido no acudir», sentenció.
«Hasta los socialistas»
Asimismo, la escritora hace referencia en dicha obra a una conversación de entonces, muy interesante, en diciembre de 1980, entre el presidente Adolfo Suárez (UCD) y el democristiano Fernando Álvarez de Miranda.
«Sí ya se que todos quieren mi cabeza. Te ahorro la enumeración. Todos. También los de dentro. Y ése es el mensaje que mandan hasta los socialistas: un Gobierno de coalición presidido por un militar, el general Armada. No aceptaré ese tipo de presiones, por muy alto respaldo que tengan… No lo aceptaré, aunque tenga que salir de La Moncloa en un ataúd», señaló Suárez a Álvarez de Miranda, según publicó el propio democristiano en su libro Del contubernio al consenso (Editorial Planeta) publicado en 1985.

El citado manuscrito desclasificado y conocido este miércoles atribuía a esta operación una viabilidad «muy alta», fijando el «plazo de ejercicio para primavera de 1981».
Además, este documento incluía instrucciones para «una vez alcanzando el poder», como «presionar al PSOE para que haga un congreso anti-marxista y se transforme en partido socialdemocráta». Otras indicaciones eran «presionara UCD y AP para formar un partido de derecha nacional»; «erradicar el comunismo» o «legislar para impedir partidos regionales».
