Borrasca Filomena

Interior se negó a elevar la alerta pese a la evidencia del temporal «para no generar alarmismo»

Así lo resumen fuentes de Protección Civil consultadas por OKDIARIO conocedoras de los protocolos en estos casos

Sánchez tardó 20 meses en aprobar el plan estatal de emergencias que estrenó con la borrasca Filomena

Fernando Grande-Marlaska
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. (Foto: Efe)

El Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska evitó elevar el nivel de emergencia ante la borrasca Filomena, de dimensiones históricas, con tal de no dar una imagen de cierto descontrol. Es decir, «para no generar alarmismo». Así lo resumen fuentes de Protección Civil consultadas por OKDIARIO conocedoras de los protocolos en estos casos.

Tales fuentes apuntan que el Gobierno de Pedro Sánchez, a través del Ministerio del Interior, del que depende la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y por tanto la activación del Plan Estatal General de Emergencias de Protección Civil (Plegem), debió escalar de la «situación 1» de la fase de preemergencia de dicho Plan a la «situación 2» para dar una repuesta más proporcionada al caos que estaba generando la nevada. Ello, recurriendo a la movilización urgente de recursos de la Administración General del Estado (AGE) y no sólo de las regiones afectadas.

Así, tales fuentes señalan que desde que se activara la «situación 1» de fase de preemergencia el día 7 de enero a las 10.50 horas, cuando todavía quedaban 31 horas para la gran nevada, este nivel se mantuvo intacto pese a que el «curso de los acontecimientos y sobre todo la magnitud de la nevada hacía necesario un incremento de la disponibilidad de medios y una mayor coordinación entre las distintas administraciones», señalan las fuentes citadas de Protección Civil.

De este modo, se remiten a lo establecido en el Plan Estatal General de Emergencia de Protección Civil (Plegem), aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez el pasado 15 de diciembre. Este plan contempla que la «situación operativa 2» se declara «cuando la o las emergencias no puedan controlarse, o haya un riesgo cierto de que no puedan controlarse, con los medios ordinarios propios de la o las Comunidades o Ciudades Autónomas afectadas, y sea o pueda ser necesaria la aportación de recursos y medios extraordinarios de la Administración General del Estado, o movilizables por esta, o de otras Comunidades Autónomas o de las Ciudades de Ceuta y Melilla, así como cuando se prevea que alguna de las emergencias declaradas puedan derivar en una situación de interés nacional».

Junto a ello, la «situación 2» se activa, según el Plegem, «cuando se esté desarrollando una emergencia que haya supuesto la activación de un Plan Estatal Especial, o por una o varias Comunidades Autónomas o de las Ciudades de Ceuta y Melilla, de sus Planes Territoriales o Especiales en fase de emergencia y se requiera la movilización de recursos de otras Comunidades Autónomas o de las Ciudades de Ceuta y Melilla, o de la Administración General del Estado, o movilizables por esta por pertenecer al Mecanismo Europeo de Protección Civil o a otros Estados en virtud de convenios y tratados internacionales».

En el caso de la Comunidad de Madrid, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso (PP) activó su Plan Especial de Emergencias, por lo que se cumplían los requisitos para haber pasado a la «situación 2» por orden de Interior. La fase de preemergencia, a diferencia de la siguiente, la de «emergencia de interés nacional», no supone la intervención de la Administración General del Estado en la dirección y gestión de las emergencias de interés autonómico.

En el Plan Estatal General de Emergencia de Protección Civil (Plegem), las situaciones operativas son «situación 1», «situación 2», «situación 3» y «situación E», que son «acumulativas, aun cuando no se declaren sucesivamente», explican las fuentes consultadas siguiendo la literalidad del protocolo.

Sin embargo, el Ministerio del Interior declinó pasar a la «situación 2» cuando «la nevada arreciaba y se daban las condiciones», subrayan tales fuentes expertas, que cuestionan la falta de reacción del Ejecutivo. Como consecuencia de esa negativa a activar la «situación 2» en plena borrasca, aluden a la tardanza en el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que no llegó hasta la noche del viernes 8 de enero. Es decir, 35 horas después de declarar la fase de preemergencia en «situación 1» y sin haber pasado todavía a la «situación 2» para un despliegue más amplio y efectivo.

Petición de ayuda al Ejército

Tal y como ha publicado OKDIARIO, la intervención de la UME no llegó por  iniciativa de Pedro Sánchez sino que se produjo tras la solicitud por parte de Isabel Díaz Ayuso y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

La petición de auxilio a la UME se realizó el viernes noche, cuando la borrasca Filomena ya se hacía notar con intensidad en el centro del país. Hacia las 22.00 horas. La tormenta de nieve había comenzado hacía ya horas y a esas alturas se apreciaba ya que la previsión de 20 centímetros de nieve de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la manejada por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y el Ministerio del Interior, se quedaba corta.

Los dos mandos del PP en los Gobiernos autonómico y local vieron de inmediato la necesidad de solicitar una ayuda extra al Ejército y trasladaron la solicitud. De hecho, la eventual actuación de los militares de la UME dentro del Plan de Inclemencias Invernales de la Comunidad de Madrid estaba contemplada desde días antes a la gran nevada. Además, la predisposición del Ministerio de Defensa y de su titular, Margarita Robles, era absoluta desde el primer momento.

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