El Gobierno y ERC piden a los empresarios catalanes que convenzan a Junts de la nueva financiación
Junqueras irá a Foment del Treball y a Waterloo, para tratar de arrancar el sí a Puigdemont

Miembros del Gobierno de Pedro Sánchez y el líder de ERC, Oriol Junqueras, tienen sus esperanzas puestas en el empresariado catalán y, en concreto, en el presidente de la patronal catalana Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, para que interceda ante la cúpula de Junts y logre convencer a la formación que lidera Carles Puigdemont, de modo que sus diputados acaben votando «sí» en el Congreso al sistema de financiación singular pactada por Junqueras y Sánchez.
Fuentes de Foment del Treball aseguran que «desde el Gobierno ya nos han lanzado varios mensajes, para que seamos comprensivos, pero ese sistema puede y debe mejorar». Por su parte, el líder de ERC tiene previsto reunirse el jueves 15 con Josep Sánchez-Llibre, quien dijo en su día que esa financiación singular es «claramente insuficiente». Junqueras quiere explicarle de primera mano a Sánchez-Llibre que valen más 4.700 millones adicionales en mano que otros tantos volando.
El líder de ERC también ha pedido cita a Carles Puigdemont. Junqueras está dispuesto a viajar a Waterloo para arrancar al ex presidente catalán un «sí» con argumentos similares, aunque Puigdemont todavía no ha fijado fecha para esa reunión. Desde ERC apuntan que Junqueras está abierto a mejorar lo pactado con Sánchez, «desde el posibilismo, pero sobre todo desde realismo».
Por su parte, fuentes del Gobierno de Sánchez aseguran que hay tiempo para trabajar sobre la propuesta y negociar a varias bandas, tanto con Foment como con Junts, así como con otras fuerzas parlamentarias, y que «estamos dispuestos a escuchar sugerencias para mejorar la fórmula y el texto legal». Según estas mismas fuentes, la intención del ejecutivo es no llevar la propuesta al Congreso hasta que tengan ciertas garantías de que va a salir adelante.
Sin embargo, desde Junts no están dispuestos a entregar sus siete votos por ahora, puesto que su objetivo final es que el nuevo modelo de financiación sea un «cupo catalán» a imagen y semejanza del sistema que rige las cuentas vascas. El resto son, según uno de sus dirigentes, «migajas con mucha floritura» que no están dispuestos a aceptar. La cuestión es que sin los votos de Junts el acuerdo de Sánchez y Junqueras y la financiación «singular» no es más que papel mojado, porque no se aprobará en el Congreso.
El problema, tanto para Pedro Sánchez como para el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, es que ERC ha puesto como condición para apoyar los respectivos presupuestos para 2026 en ambas administraciones la aprobación de la financiación «singular», así como también la consecución de la recaudación total del IRPF en Cataluña por parte de la Generalitat y, en concreto, de la Agencia Catalana.
El IRPF catalán
En este punto, los socialistas catalanes advierten que la Agencia Catalana no tiene los efectivos humanos necesarios ni la capacidad, hoy por hoy, para recaudar, gestionar y planificar el IRPF en su totalidad, dentro de su territorio, algo que, según lo pactado entre los socialistas catalanes y ERC, tendría que haber sido posible en este 2026 y que, desde el Ejecutivo de Sánchez, ven «poco probable» que se pueda desplegar plenamente hasta 2028.
Fuentes del PSOE creen que la postura de Junts obedece a la rivalidad entre las dos formaciones independentistas, más que a un análisis sereno del modelo de financiación que están tratando de aprobar y que supone, de entrada, una dotación cercana a los 4.700 millones para el año próximo y la derogación de un modelo del que llevan quejándose más de una década, por considerar que es «desfavorable» para los catalanes.
Otras fuentes de ERC apuntan que Junqueras no solo tiene que convencer a Puigdemont y a la patronal catalana, sino que tendrá que explicarse ante una parte de sus correligionarios, que tampoco consideran un «buen modelo» lo pactado con Sánchez. Son los críticos a Junqueras, que le acusan de haberse «entregado al sanchismo, para –añaden– tratar de salvarse a sí mismo» al frente de la organización independentista.