En el instituto de San Andrés de la Barca

El líder de los profesores que señalaron a hijos de guardias civiles está ligado a la CUP y los CDR

Josep Lluis Alcázar
Josep Lluis Alcázar
Comentar

Josep Lluís del Alcázar, profesor erigido en portavoz del instituto de San Andrés de la Barca (Barcelona), en el que los hijos de los guardias civiles fueron señalados y humillados por varios profesores tras el 1-O, es dirigente del sindicato anarquista CGT y del partido Liga Internacionalista, una organización troskista que ha concurrido electoralmente bajo el paraguas de la formación antisistema de la CUP. También colabora con los autoproclamados CDR para defender la ‘escuela republicana’ del 155.

Alcázar, que lleva 20 años como profesor en el instituto, ha asumido el papel de poner voz a la operación de blanqueo que el independentismo ha puesto en marcha para proteger a los nueve profesores denunciados por la Fiscalía por los comentarios que hicieron en clase el 2 de octubre, tildando a los guardias civiles de “animales”“bestias que solo saben dar palos”“perros rabiosos” o “salvajes” en presencia de hijos de agentes de la Benemérita.

Militante troskista, sindicalista y candidato por la CUP, Alcázar participó hace unos días en un acto organizado por el CDR de Cornellá del Llobregat bajo el lema “Construimos la escuela republicana. ¡Paremos el 155!”.

El líder de los profesores que señalaron a hijos de guardias civiles está ligado a la CUP y los CDR
Acto del CDR de Cornellá con Josep Lluís del Alcázar

Alcázar defiende que “la limitación actual de los sindicatos para defender la república catalana, también como herramienta para construir una educación pública con más recursos y más democrática, hace esencial la articulación de un espacio asambleario de los y las trabajadoras de la educación que responda a estas reivindicaciones ahora que es tiempo que lucha para detener la represión del Estado. Es importante tratar de unificar las diversas iniciativas que están surgiendo y poder coordinarnos con el movimiento estudiantil, los CDRs y la Plataforma de sindicatos”.

El whatsapp no miente

El portavoz del instituto que defiende a los profesores denunciados niega los hechos descritos por la Fiscalía. “Lo que es habitual es que los chavales hablen de los temas que les preocupen. Es una característica de la escuela pública. Puede ser que cuando se comentara el tema hubiera alguna intervención de algún alumno. Pero no pasó de ahí”, señaló en una entrevista en RAC1.

Lo cierto es que no fue un debate, como esgrime este profesor y militante troskista implicado en la causa separatista. Y la mejor prueba de ello es que los propios alumnos se organizaron mediante whatsapp para manifestarse tres días después, sin padres, ante las puertas del instituto para reclamar a los profesores respeto para sus compañeros hijos de guardias civiles.

Los alumnos se organizaron por whatsapp para denunciar la discriminación de los hijos de los guardias civiles

Éste fue el mensaje íntegro que se pasaron por whatsapp: “Mañana, 5 de octubre del 2017, a las 8 de la mañana no entréis al instituto, quedaros delante de la puerta principal en señal contra la actitud el centre IES El Palau discriminado a algunos hijos de guardias civiles, eso es una actitud irresponsable, inmadura y está fuera de lugar en un centro educativo de secundaria. Nos quedaremos fuera, delante de la puerta, y nos sentaremos pacíficamente. Que corra, porque ante todo RESPETO”.

“Que levanten la mano”

Precisamente, un juez de Martorell (Barcelona) ha imputado este miércoles por los delitos de discriminación y contra la integridad moral a uno de los nueve profesores denunciados por la Fiscalía por emplazar a alumnos hijos de guardias civiles a identificarse en clase.

El pasado 2 de octubre, el David T., profesor de una asignatura optativa de 3º de ESO, pidió en clase que levantaran la mano “los hijos de los guardias civiles” y, a los que así lo hicieron, les dijo que entendía que no se sumaran a la huelga “por la condición” de sus padres y porque éstos no eran independentistas.

El profesor les emplazó entonces a acudir al instituto en las jornadas de huelga y a asistir a clase con normalidad, de forma que, sostiene la Fiscalía, puso en “evidencia” ante todos los alumnos a los hijos de los guardias civiles, “señalándolos de esa forma para ser blanco del rechazo y la hostilidad de sus compañeros de aula”.

Últimas noticias