CaixaBank prevé una ralentización del mercado inmobilario: «Se darán muchas menos hipotecas»

CaixaBank prevé una ralentización del mercado inmobiliario en 2026 y, con él, de la concesión de hipotecas por parte de la banca. No obstante, la primera entidad financiera española considera que hay mucho que hacer para resolver el problema de la vivienda porque lo que hoy es un problema social se convertirá en un «cuello de botella económico».
«La nueva producción hipotecaria ha crecido al 25% hasta noviembre. No prevemos que vaya a seguir a este ritmo, va en paralelo con las compraventas y la construcción de nuevas viviendas, por lo que prevemos ritmos claramente inferiores», explicó este viernes el director financiero de CaixaBank, Matthias Bulach, en la presentación de los resultados de 2025.
Ahora bien, la entidad tampoco espera que eso se traduzca en una bajada de precios a corto plazo, puesto que los problemas estructurales del mercado inmobiliario persisten y no se les pone solución desde el Gobierno.
A juicio del consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, las soluciones para el mercado inmobiliario son tres, principalmente: liberalización de suelo, seguridad jurídica y colaboración público-privada.
«El mercado inmobiliario está desequilibrado, hay un déficit sustancial de oferta, se mire como se mire. El Banco de España habla de 700.000 viviendas menos de las que necesitaríamos, se crean más hogares de las viviendas que se inician. Incluso en 2026, que la construcción se va a acelerar a 150.000, la creación de hogares será de 200.000», según Gortázar.
«Hay que ponerle remedio incrementando la oferta, lo que supone incrementar el suelo disponible, facilitar la construcción y dar estabilidad regulatoria a quien quiera invertir. Es necesario el sector privado porque no hay suficientes fondos públicos, así que lo fundamental es atraer inversión», añade.
«Problemón social»
Gortázar alerta de que la escasez de vivienda es «un problemón social» y reclama a las administraciones que faciliten el impulso a la construcción de nuevos activos, para lo que es necesario liberalizar más suelo, dar estabilidad normativa al sector e impulsar la colaboración público-privada y, especialmente, la público-pública (colaboración entre administraciones de distintos colores). «Hace falta liberar suelo, no se puede tardar ocho años».
«El 90% del problema es construir más vivienda. Estamos ante un 12% de crecimiento de precios, en términos reales estamos por debajo de 2008, pero cada vez más difícil acceder a una vivienda», explicó en la presentación de resultados.
A su juicio, es necesario que las administraciones colaboren entre sí y que se alcance un acuerdo de país para solucionar el problema, que ha alertado que se puede convertir en «un cuello de botella» económico a medio plazo.
Gortázar insiste en que la promoción inmobiliaria requiere agilidad y que se capte capital privado, ya que ha dicho que el público no es suficiente por la elevada deuda pública de España. Para ello, considera que es necesario que haya suelo disponible y un marco de «gran estabilidad regulatoria, que dure 10, 20 o 30 años».