El verdadero origen de los limones de Mercadona y está confirmado: «De septiembre a junio-julio»
De dónde vienen los limones de Mercadona durante junio y julio y que pasa durante el verano
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Hay productos que pasan desapercibidos hasta que alguien se fija en la etiqueta. Y parece que el limón es uno de ellos ya que si bien los tenemos en casi todas las cocinas y los utilizamos casi a diario, son pocas las veces que nos preguntamos de dónde vienen. Sin embargo, si eres de los que sí se pregunta de dónde vienen los limones que encontramos en Mercadona, la cadena lo deja claro: durante la mayor parte del año, el limón que vende es español.
La cadena de Juan Roig ha querido dejar claro que cuando está en temporada, es decir, desde que arranca en el mes de septiembre u octubre y hasta que finaliza en junio o julio, los limones que llegan a sus tiendas proceden íntegramente de España. Sólo cuando la campaña nacional se agota, ya en verano, la compañía recurre a importaciones para mantener el suministro. La propia empresa lo explica en su portal de preguntas frecuentes. De este modo Mercadona explica que el 80 % de los limones que comercializa a lo largo del año son de origen nacional. Y durante esos meses centrales de campaña, el porcentaje alcanza el cien por cien.
De dónde vienen los limones de Mercadona
Ahora ya sabemos que los limones de Mercadona son principalmente de origen español, pero si buscamos un lugar concreto, debemos matizar que Murcia es uno de ellos, teniendo en cuenta que esta es de hecho, una de las principales productoras de limón en Europa y concentra buena parte del volumen que se consume dentro y fuera de España.
A esa comunidad se suman Málaga, Alicante y Almería. Son zonas con tradición citrícola y condiciones climáticas favorables para el cultivo. Entre todas sostienen la campaña que comienza tras el verano y se prolonga durante otoño, invierno y primavera. No es casualidad que la temporada arranque en septiembre u octubre. Es el momento en que empieza la recolección y el producto vuelve a tener presencia masiva en el mercado.
Una cuestión de temporada
El detalle clave no está tanto en el porcentaje como en la estacionalidad. El limón, como cualquier otro cítrico, tiene su ciclo natural. No se produce con la misma intensidad durante todo el año. Cuando llega el verano, la producción nacional pierde volumen. No hay suficiente oferta para cubrir la demanda constante de un supermercado que abastece a millones de clientes. Es ahí cuando se recurre a la importación.
Según la información facilitada por la cadena, sólo se importan limones cuando la campaña española se ha agotado o cuando la producción existente no reúne las condiciones que exigen para su venta. No es una sustitución permanente, sino una solución puntual. En cuanto vuelve septiembre y arranca de nuevo la temporada, el limón nacional recupera su lugar en los lineales.
Variedades que cambian en función del calendario
Aunque para el consumidor medio el limón sea simplemente eso, en el campo la cosa es más compleja. No siempre se cultiva la misma variedad. Durante la campaña nacional se alternan principalmente tres: primofiori, verna y eureka. Cada una tiene sus particularidades. Cambian el tamaño, el grosor de la piel o el nivel de acidez. Son matices que pasan desapercibidos en la cesta de la compra, pero forman parte del ciclo agrícola. Esa rotación no es una decisión comercial improvisada. Es el resultado del calendario natural de producción.
Más allá del limón: la estrategia de origen
La política de priorizar producto nacional no se limita a este cítrico. En los últimos meses, Mercadona ha reforzado públicamente su apuesta por frutas y verduras españolas siempre que exista disponibilidad suficiente y cumplan con los estándares de calidad. Un ejemplo reciente es la campaña de naranja 2025/26. La compañía anunció la comercialización de 131.000 toneladas de naranja de origen español procedente de la Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía y Cataluña. La campaña comenzó en octubre con mandarinas y limones de proveedores nacionales. El mensaje que trasladan es coherente: priorizar el origen español cuando la temporada lo permite y recurrir a importaciones únicamente cuando no hay alternativa viable.
El origen como factor de compra
Hace años el origen era un dato secundario. Hoy no lo es tanto. El consumidor presta más atención a la procedencia, a la temporada y a la cercanía del producto. En el caso del limón, la respuesta es clara durante buena parte del año. Entre septiembre y junio o julio, es español. En pleno verano, puede proceder del exterior. Y el patrón se repite campaña tras campaña.
De este modo no hay misterio con los limones de Mercadona y mucho menos, cambio inesperado. Lo que marca la diferencia es el calendario agrícola y la capacidad de producción nacional. Quien compre limones en otoño, invierno o primavera en Mercadona estará adquiriendo producto cultivado en España. Esa es la realidad que confirma la propia cadena. Y aunque el limón sea un producto cotidiano y discreto, su origen también forma parte de la conversación sobre proximidad y consumo nacional que cada vez pesa más en la cesta de la compra.