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Si usted no es un maniquí, ¡qué no le vistan como tal!

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“No dejes que la moda te domine. Tu decides quien eres y que quieres expresar” Gianni Versace

La rentabilidad ofrecida por los depósitos tradicionales se ha reducido hasta niveles nunca vistos en el mercado español. En estos momentos, y con independencia del patrimonio que se tenga, es prácticamente imposible encontrar una entidad financiera que nos ofrezca una rentabilidad que supere a la inflación por nuestros depósitos a plazo. Además, y para desesperación de muchos ahorradores de nuestro país, es muy difícil que esta realidad vaya a cambiar a lo largo de los próximos meses.

Más bien debemos ser muy conscientes que, como consecuencia del entorno de desaceleración económica y de desinflación en nuestra vieja Europa, la rentabilidad ofrecida por los depósitos y otros activos ligados a la renta fija de más corto plazo se va a mantener en niveles muy reducidos durante bastante tiempo.

Ante esta situación, si soy un inversor poco dispuesto a asumir riesgos con mi patrimonio, ¿qué podemos hacer con nuestros ahorros?

Mi sugerencia es apoyarse en dos pilares:

Contar con un asesor financiero objetivo, libre de determinados y llamativos conflictos de interés y que, prestando un servicio contrastado de calidad, le recomiende aquellos productos de ahorro e inversión que mejor se adapten a sus necesidades. Es decir, un verdadero “sherpa de las inversiones” que le permita a Vd., a través de los productos financieros que le sean más adecuados, alcanzar las metas y los objetivos que se vaya marcando en su vida.

Contar con un producto de ahorro, como son los fondos de inversión, que junto con su inversión en inmuebles o en depósitos le permitan rentabilizar su patrimonio y diversificar los riesgos asumidos.

¿Por qué un “sherpa” de las inversiones como asesor financiero?.

Recuerdo una frase que dijo en una ocasión un alpinista francés, Maurice Herzog “A 8.000 metros de altitud hay tres veces menos oxígeno que a nivel del mar. Lo que significa que se necesita toda la voluntad para continuar respirando”.

Y es que me llamó profundamente la atención cuando, siendo pequeño y viendo documentales sobre la ascensión a altas montañas -, más concretamente al Himalaya-, observaba cómo, junto a los famosos escaladores que se llevaban la gloria por alcanzar las altas cumbres de la tierra, había unas pequeñas personas de rasgos asiáticos que, casi pasando desapercibidas como seres invisibles, también estaban allí… en lo alto de la cima. Unas personas cuyos nombres, en la mayoría de casos, no eran portadas de ningún medio de comunicación, no se llevaban la gloria y la fama pero, que sin su duro trabajo, muchas escaladas hubieran resultado un absoluto fracaso.

Esas personas eran los sherpas y, desde casi el inicio de las ascensiones a las cumbres de la cordillera del Himalaya, estaban allí al lado de los escaladores transportando grandes bultos necesarios para la escalada, bombonas de oxígeno, escaleras de mano, comida … Cuando en el año 1953 el alpinista neozelandés, Edmund Hillary, alcanzó la cima del Everest no estaba sólo. Junto al él estaba el sherpa  Tenzing Norway.

Por qué les digo esto, porque al igual que la etnia sherpa ayuda a muchos escaladores a alcanzar sus metas y cimas por sus condiciones genéticas, físicas, experiencia y honestidad, en el mundo de la inversión financiera muchos ahorradores, que se siente experimentados, pueden tratar de caminar solos sin la ayuda de nadie con el fin de e ir más rápidos pero, por mi experiencia profesional, creo que se logra llegar más seguro y más lejos si se va acompañado de un honrado sherpa de las inversiones; un buen asesor financiero.

¿Y que es para mi un asesor-sherpa de calidad?

Alguien que reúna estas condiciones:

Que esté volcado en trabajar por mejorar la educación y cultura financiera no sólo de sus asesorados sino de toda la comunidad ahorradora. Alguien que defienda los pilares de una adecuada formación; una detallada, nada compleja y transparente información de todos los productos financieros; y un asesoramiento de calidad.

Que ese asesoramiento sea personalizado y continuado… tanto en los momentos buenos de mercados y, sobre todo, en los malos.

Que sus intereses estén totalmente alineados con los de sus clientes.

Que trate de detectar ideas de inversión que, ajustándose a las necesidades de sus asesorados, sean buenas, bonitas y baratas….y siempre con total transparencia. Es fundamental que le escuche…que le comprenda a Vd.

Que tenga una experiencia profesional contrastada en la que, acertando más que equivocándose, haya ganado no sólo la confianza de sus clientes sino que, día que pasa, más humilde va siendo. Hay que tratar de evitar a los todólogos (aquellos que, por lo que dicen y como lo dicen, parece que de todo saben, y parece que siempre aciertan).

Y una forma de ganarse la confianza de un ahorrador no sólo está en lograr una buena rentabilidad para alcanzar la cima soñada, sino también en evitarle muchos peligros que van surgiendo en la carretera.

Uno de esos peligros, y en un entorno de represión financiera como el actual en la que, como decíamos antes, los depósitos bancarios no dan rentabilidad, es que o bien a un ahorrador se le ofrezca asumir un nivel de riesgo que no le corresponde, o que le trate de “colocar” un producto financiero de moda que está en el escaparate de la entidad, con la que dicho cliente trabaje como si fuera el traje o vestido que mejor pudiera sentarle al mismo.

Sin embargo, y como titulo hoy este blog, usted no es un maniquí al que haya que vestir con el producto de moda, ya sea éste en forma de fondo garantizado, en forma de fondo de rentabilidad objetivo (que por cierto, algunos venden como fondo garantizado sin explicar los riesgos reales que se asume con los mismos), en forma de mixtos multiactivos con nombres seductores o que se definen con un perfil que, en muchos casos, no se alinean con los del ahorrador,  o en retornos absolutos que no defienden cuando más necesitamos que lo hagan, o falsos productos de gestión activa que además son caros,…y un largo etc.

Y, por supuesto, que se encuentre debidamente certificado acorde a la normativa en vigor y regulado y supervisado por los organismos competentes como puede ser el caso de la CNMV. Evitemos el intrusismo profesional y, por supuesto, los llamados “chiringuitos financieros”.

Y, ¿por qué creo que un fondo de inversión es un buen producto para planificar financieramente sus ahorros?:

Porque, siendo el patrimonio resultante de la aportación de muchos inversores y gestionado por profesionales, le va a permitir:

Acceder a cualquier tipo de activo financiero y a cualquier mercado de capitales.
Lograr una gestión profesional de su dinero.
Tener acceso a cualquier activo desde poco dinero.
Contar con liquidez en función de nuestras necesidades patrimoniales. Hay que pensar que invierten en activos que cotizan en mercados secundarios que garantizan una mayor o menor liquidez. Esto no sucede con otras inversiones como pueden ser los árboles, sellos, obras de arte…o incluso “el ladrillo”,
Lograr una fiscalidad atractiva. Se permite el traspaso entre fondos de inversión sin tener que aflorar plusvalías o minusvalías.
Tener en cartera productos vigilados y controlados por organismos públicos: CNMV, Banco de España, BCE…
Alta protección ante crisis de entidades financieras. ¿Cuántas veces no oímos a los inversores decir qué pasaría si un banco o una gestora con fondos quebrara?.. La respuesta es muy sencilla: “El fondo es un patrimonio totalmente separado del patrimonio de la entidad que lo gestiona y/o del depositario de los títulos en donde invierte y, por lo tanto, no correrían el riesgo de desaparecer o esfumarse en caso de quiebra de esas entidades”. Los propietarios de un fondo de inversión son los partícipes… nunca la gestora o la depositaría.
El fondo es un producto para todos los públicos que, bien seleccionado y sin asumir grandes riesgos, puede superar la nula rentabilidad dada actualmente por los depósitos.

Soy conscientes que en torno al mundo de los fondos de inversión hay una serie de falsos mitos que convendría eliminar:

Los fondos no son sólo productos de ahorro e inversión para ricos. Hay fondos que permiten hacerse partícipe de ellos desde 6 euros –o menos–. No se necesita, por tanto, tener un elevado patrimonio ahorrado para invertir en las bolsas de Estados Unidos o China (nuestras preferidas en este arranque de 2019), sino que basta con contratar fondos que inviertan en dichos activos para tener exposición a las áreas económicas más atractivas del mundo en cada momento.
Erróneamente se piensa que sólo hay fondos de renta fija, garantizados o de alto riesgo, pero la realidad es muy distinta. Hay tal variedad de productos que siempre va a haber un fondo que se adapte a las necesidades de cada uno. Lo importante es estar bien acompañado de un sherpa-asesor que le ayude a encontrar el que más se ajuste a Vd. Y, que sea bonito y barato.
Los fondos no son sólo para entendidos en mercados financieros. En la actualidad, se comercializan más de  10.000 fondos en España. Los hay que se dedican a comprar renta fija o renta variable (como haría cualquier inversor particular), divisas, materias primas… y, sí, también hay fondos que utilizan estrategias de inversión complejas. Por ello, siempre existe la opción de contar con un asesor financiero. Como un buen médico de cabecera, el asesor-sherpa velará por la salud de los ahorros y, no lo olvide, no le vestirá como si Vd. Fuera un maniquí pues no lo es.

José María Luna, Asesor Financiero miembro de Efpa.

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